Las relaciones entre hermanos

Los celos

Quien tiene hermanos o hermanas lo primero que tendrá que hacer es aprender a convivir con los celos. Aunque suele ser el primogénito quien los sufre al ver que sus privilegios desaparecen con el recién llegado, este último también desarrollará este sentimiento hacia su hermano mayor a partir de los 18 meses. En poco tiempo, el primogénito verá cómo el pequeño le devuelve la pelota.
Esta competición, aunque en el momento le haga pasar un mal rato, hará que el niño se acostumbre a compartir con los demás la atención y el amor de sus padres y le ayudará a vivir con más tranquilidad aquellas situaciones en las que no puede ser “único” como por ejemplo en clase. Además, esto también le ayudará a que “de mayor” esté más preparado para vivir las situaciones competitivas como un estímulo para mejorar.

Las peleas por los juguetes

Los juguetes son la segunda ventaja de no ser hijo único, pero también el segundo motivo de discusión. En efecto, los padres no son la única razón por la que dos hermanos se pelean: aunque todos sus juguetes fueran iguales, ambos acabarían discutiendo por cuál de dos muñecas idénticas es más guapa o cuál de dos trenecitos iguales es más rápido.
Este comportamiento, que a veces obliga a los padres a hacer de mediadores para intentar devolver la paz al hogar, lo que hace es que el niño se acostumbre a compartir sus cosas con las personas que quiere, aunque por los puñetazos y patadas más bien parezca que se estén entrenando para una pelea de kickboxing.

Los hermanos nunca están solos

Tener un hermano, sobre todo cuando no hay mucha diferencia de edad, significa tener siempre un compañero de juegos. Esto hará que nunca se sienta solo y que se acostumbre a negociar y a conciliar su punto de vista con el del otro. Cuando los tratados de paz y las mediaciones no funcionan, y estallan guerras de puñetazos y lágrimas, los padres no deberían preocuparse, al fin y al cabo también para aprender a andar hay que caerse muchas veces.

El bullying entre hermanos

Ya hemos visto que la vida de un niño con hermanos pequeños, por muy educativa que sea para su futuro, no es nada fácil. Por otra parte, es verdad que tener un hermano mayor puede ser una ventaja, ya que será él quien les abra camino a los que vienen detrás, pero que levante la mano quien nunca haya sido víctima de alguna intimidación por parte su hermana o hermano mayor.
Según “Understanding Society”, un estudio dirigido por la universidad de Essex en Gran Bretaña, los niños que tienen hermanos serían más infelices que los hijos únicos porque, además de tener que compartir sus más preciados tesoros, también son víctimas de las intimidaciones de sus hermanos mayores. También en nuestro país puede pasar que al pequeño de la casa se le robe una chuchería o se le de algún empujón. Cuando uno es pequeño, un año de diferencia se nota en la fuerza física del otro y no siempre se puede recurrir a las fuerzas del orden del nido familiar, los padres.

Hijos únicos versus hermanos

La mayor diferencia entre los hijos únicos y los que no lo son reside en que, mientras los primeros viven en un oasis de felicidad del que son dueños y señores, los que tienen hermanos o hermanas regresan inmediatamente a la normalidad del mundo real donde no solo tendrán que conciliar constantemente su punto de vista con el del otro, sino que tendrán que defenderse de las intimidaciones y hacer valer sus argumentos.
Para estos niños, el entorno familiar no es más que un lugar donde entrenarse para enfrentarse a la vida social, mientras que en el caso de los hijos únicos serán los padres quienes se tengan que encargar de este “entrenamiento” intentando que su hijo se relacione lo máximo posible con los de su edad.
Hermano no solo se nace, se hace.
G. Danz

Otros contenidos del dosier: Relaciones afectivas del niño

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test