Síntomas de la diabetes gestacional

La que se conoce con el nombre de diabetes gestacional puede ser detectada en mujeres propensas a padecerla mediante la búsqueda de azúcar en la sangre tras la absorción de glucosa (hiperglicemia provocada por vía oral). Se sospecha la presencia de diabetes gestacional cuando la mujer ha tenido un primer hijo con más de 4 kg de peso al nacer, cuando tiene sobrepeso, cuando uno de sus padres es diabético… En caso de que se confirme el diagnóstico, es necesario consultar a un diabetólogo y es imprescindible seguir un tratamiento (régimen alimentario y, en algunos casos, inyecciones de insulina). El riesgo de muerte in utero es prácticamente nulo cuando la diabetes está bien controlada. El objetivo del tratamiento es evitar que el niño sea demasiado grande al nacer, por lo que en ocasiones se provoca el parto en las semanas 38 o 39. Después del nacimiento, el niño será objeto de un estricto control con el fin de evitar un descenso del nivel de azúcar en la sangre (hipoglicemia).

Motivos de alarma

Existen distintos signos que pueden llevar a sospechar que podría producirse algún tipo de complicación y que justifican e incluso exigen una visita urgente al médico: Contracciones frecuentes y dolorosas (más de diez al día) antes del noveno mes.
Sangrados y contractura uterina dolorosa y permanente.
Edemas (hinchazón) en la cara, las manos y las piernas.
Dolores de cabeza asociados a trastornos visuales, zumbidos en los oídos y dolores abdominales.
Pérdida de líquido amniótico.

Evitar un aborto espontáneo tardío

Los abortos espontáneos tardíos se producen en el segundo trimestre, en torno al cuarto o quinto mes de gestación, y siempre constituyen un episodio difícil de vivir para la madre. No obstante, se trata de abortos mucho menos frecuentes que los del primer trimestre. Suelen ir precedidos de algunas contracciones e incluso de pérdidas de sangre. Estos síntomas pueden ser poco elocuentes, pero el examen médico revela la abertura del cuello uterino y la salida de la bolsa de las aguas a la vagina. En esta situación, la hospitalización es indispensable para garantizar el reposo absoluto, la aplicación de un tratamiento que inhiba las contracciones y, en caso necesario, la realización de un cerclaje con anestesia general para cerrar el cuello uterino. Una muestra vaginal permitirá determinar la presencia de una infección. El pronóstico no suele ser bueno. Después del parto, el médico puede decidir hacer una radiografía del útero (histerosalpingografía) para diagnosticar una posible dilatación del cuello del útero. En caso de un nuevo embarazo, será indispensable hacer reposo y practicar un cerclaje preventivo durante el tercer mes. Un aborto espontáneo tardío es una experiencia muy dolorosa para la madre y requiere el apoyo de su entorno. El duelo es difícil y muchas veces hay que descartar la posibilidad de otro embarazo a corto plazo.
Es importante que la pareja entienda y asuma las informaciones ofrecidas por el médico, sin excluir la posibilidad de buscar ayuda psicológica siempre que la situación resulte demasiado difícil de llevar.

Otros contenidos del dosier: Complicaciones durante el embarazo

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test