¿Qué es el síndrome del alcoholismo fetal?

El síndrome del alcoholismo fetal

El síndrome de alcoholismo fetal, también conocido por sus siglas SAF, responde a un cuadro complejo, fruto de la exposición del bebé al alcohol consumido por la madre durante el proceso de gestación. El alcohol tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, llegando fácilmente a sangre y al feto, tanto de manera directa como indirecta, y causando serias secuelas. Se sabe que afecta a entre un 2 y un 5% de la población occidental. Las campañas de sensibilización, prevención y concienciación de la problemática son de vital relevancia para conseguir erradicarlo.

Factores que contribuyen al desarrollo del SAF

El riesgo de desarrollo del SAF depende de ciertos factores como:

  • Cantidad de alcohol y frecuencia de consumo: En función de ambas el riesgo de desarrollarlo aumenta.
  • Etapa de embarazo: Existe mayor probabilidad de complicaciones, si el consumo se produce durante el primer trimestre, ya que es cuando mayor riesgo de alteraciones neurológicas puede haber.
  • Edad: La edad es también un factor determinante, teniendo una peor predisposición aquellas madres de mayor edad, respecto a las más jóvenes.
  • Otros hábitos tóxicos: El consumo de otras sustancias de tipo tóxico como puede ser tabaco u otro tipo de droga, alteran el problema.
  • Trastornos alimentarios: Tener algún tipo de problema alimentario, como anorexia nerviosa o estar en un estado de desnutrición influye en su desarrollo.

Sintomatología asociada al SAF

Se recomienda evitar el consumo de alcohol durante el proceso de embarazo debido a las graves consecuencias que comporta. El síndrome presenta una serie de características compartidas:

  1. Apariencia anormal: En especial la fisionomía, con una cara pequeña, ojos rasgados, surco de nariz y labio liso, microcefalia o tamaño pequeño de cabeza.
  2. Baja estatura y peso: En relación con su grupo de edad.
  3. Problemas de coordinación: Como falta de equilibro y /o torpeza de movimiento.
  4. Coeficiente intelectual bajo: Con déficits de aprendizaje asociados.
  5. Sordera o deficiencia visual: Así como otros desórdenes a nivel sensitivo.
  6. Problemas de conducta y /o socialización: Mostrando ya desde niños dificultades de relación social y establecimiento de vínculos.

Al ser adultos también se observa una mayor predisposición en dificultades de relación con los iguales, con conducta asocial y antisocial. Tendencia a delinquir, conductas promiscuas y una mayor prevalencia hacia el consumo de drogas.

Tratamiento del síndrome del alcoholismo fetal

El síndrome de alcoholismo fetal dura toda la vida y no tiene cura, pero el tratamiento puede ayudar. Algunos aspectos como: un diagnóstico precoz (antes de los 6 años), un ambiente libre de conflictos que brinde protección, la ausencia de violencia y/o el apoyo de sistemas de educación especial, ayudan a reducir los efectos de éste. El tratamiento se divide en:

A nivel médico/ farmacológico:

Varios medicamentos pueden ayudar a aminorar algunos de los síntomas como estimulantes, que tratan la hiperactividad y/o problemas de atención así como  el control de impulsos; antidepresivos, que se usan para tratar síntomas como la tristeza, pérdida de interés, problemas de sueño, mal comportamiento escolar, negatividad, irritabilidad, agresión y conductas antisociales; antipsicóticos usados para tratar la agresión, ansiedad y otros problemas de conducta; y los ansiolíticos, en casos de sintomatología ansiosa.

A nivel psicoterapéutico:

El trabajo a nivel emocional es de gran importancia también, entre los principales aspectos a trabajar encontramos:

  • Gestión y regulación emocional: aprender a detectar, regular y expresar de forma óptima sus emociones.
  • Desarrollo de habilidades sociales: que les permita una mejor socialización y el fomento de sus relaciones interpersonales.
  • Fomento de la empatía: que sean capaces de ponerse en el lugar de los demás y comprendan las emociones ajenas.
  • Estimulación cognitiva: ejercicios de estimulación que les supongan un reto o desafío para trabajar aspectos como la atención o el procesamiento de la información.
  • Técnicas de estudio: que les permitan optimizar sus ratos de estudio y les den estrategias para dominarlo mejor.
  • Control de impulsos: desarrollo de técnicas que le permitan gestionar sus impulsos y aprender a controlarlos.

Otros contenidos del dosier: Complicaciones durante el embarazo

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