Los embarazos múltiples

Mayores precauciones

La probabilidad de tener un embarazo de gemelos, trillizos, cuatrillizos o más es mucho más alta si en tu familia o en la de tu compañero existen antecedentes de este tipo de embarazos o si habéis recurrido a alguna técnica de reproducción asistida (como la inducción de la ovulación). La ecografía es la única forma de detectar un embarazo múltiple. Un embarazo gemelar requiere un seguimiento especial, ya que es más probable que surja alguna complicación: parto prematuro (cerca del 25% de los embarazos múltiples no van más allá de las 32 semanas, es decir, el final del séptimo mes), hipertensión arterial (el riesgo se multiplica por tres o por cuatro), bajo peso del bebé (hipotrofia), anomalías de la placenta… Consultas más frecuentes Teniendo en cuenta las razones mencionadas, el control médico debe realizarse con mayor frecuencia. Por lo general, las visitas al ginecólogo tienen lugar una vez al mes, o incluso cada dos semanas hacia el final del embarazo. Este seguimiento se complementa en algunos países con el de una comadrona, que te visitará a domicilio una vez por semana a partir de las 22 semanas de amenorrea. Una de sus funciones será asegurarse de que hagas el reposo necesario para no tener demasiadas contracciones uterinas. Además, controlará tu presión arterial y comprobará la ausencia de albúmina en tu orina. Aprovecha estas visitas para pedirle consejo sobre distintos aspectos, como por ejemplo la alimentación. En efecto, es necesario comer un poco más cuando se esperan gemelos o trillizos.
Más reposo
Los embarazos múltiples requieren el máximo de reposo para minimizar posibles riesgos. Esto no significa que debas pasarte el día acostada (aunque en determinados casos pueda ser necesario) pero sí que necesitas procurarte más momentos de descanso durante el día y evitar los largos trayectos y los viajes a partir del quinto mes. Además, es posible que el ginecólogo te dé el permiso a lo largo del segundo trimestre para prevenir un parto prematuro. Sin embargo, en algunos casos es necesario ingresar unos días en el hospital.
Un parto precoz El término del embarazo cuando se esperan gemelos es de 39 semanas de amenorrea en vez de las 41 de un embarazo único. El parto en un embarazo múltiple suele ser más complicado, y con frecuencia es necesario recurrir a la cesárea, que puede ser programada. Por todo ello se aconseja dar a luz en una maternidad capaz de dar respuesta al más mínimo problema, es decir, en una maternidad de nivel II o III .
Además, se desaconseja el parto en casa debido a los riesgos que entraña.

Los tres tipos de embarazos gemelares

Cuando se esperan gemelos, la principal preocupación del médico es determinar lo antes posible cuántas placentas y bolsas amnióticas hay mediante una ecografía realizada a partir del primer trimestre. El embarazo es «bicorial biamniótico» cuando existen dos placentas y dos bolsas amnióticas, y «monocorial biamniótico» cuando se identifica una sola placenta con dos bolsas amnióticas. En los casos mucho menos frecuentes en los que existe una sola placenta y una sola bolsa, se habla de embarazo «monocorial monoamniótico». Estos tres tipos de embarazos gemelares difieren mucho entre sí.
Los mellizos, los mejor preparados La mejor «configuración» posible es la de dos placentas y dos bolsas amnióticas, ya que de este modo los fetos son independientes. Cuando hay una sola placenta, la situación es más delicada y requiere una mayor atención, ya que existe el riesgo de que uno de los dos gemelos esté mejor alimentado que el otro. En estos casos, las ecografías mensuales o incluso bimensuales a partir de las 22 semanas son especialmente importantes para controlar el crecimiento de ambos fetos.

Placenta única

Algunos gemelos idénticos comparten placenta. En este caso, existe comunicación sanguínea entre los niños y es posible que uno reciba más sangre que el otro (síndrome transfusor-transfundido). El que no recibe suficiente sangre corre el riesgo de sufrir una hipotrofia que puede llegar a ser grave, mientras que el otro puede sufrir un problema cardíaco. Cuando este problema es detectado y controlado por un equipo especializado, es posible mantener la situación durante un tiempo, hasta llegar a un plazo razonable para el parto.

Trillizos o más

Las precauciones necesarias cuando se esperan gemelos son aún mayores cuando el embarazo es de trillizos o más. Una gestación de este tipo puede ser desconcertante e incluso angustiosa para la futura madre, que siempre que lo solicite podrá recibir ayuda psicológica hasta el momento del parto. Por encima de los tres fetos, el riesgo de sufrir complicaciones es aún mayor y existen pocas probabilidades de que el parto se produzca después de las 34 semanas de embarazo. En algunos países existe la posibilidad de recurrir a una reducción embrionaria para que el embarazo sea de dos fetos. Ésta es una decisión difícil de tomar para los padres, especialmente (y éste es el caso más frecuente) cuando el embarazo se ha conseguido mediante un tratamiento de fertilidad. En casos excepcionales, uno o varios embriones dejan de desarrollarse de forma espontánea.

Otros contenidos del dosier: Embarazos especiales y de riesgo

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test