No me gusta estar embarazada

Estos nueve meses a menudo son sinónimo de felicidad y realización personal. Un estado de bienestar que no deja de publicitarse en las revistas femeninas y que se basa en el inconsciente colectivo. Pero también puede pasar que no nos guste estar embarazadas. ¿Cómo puede originarse un sentimiento así? ¿Cuáles son las causas? ¿Cómo pasar mejor el embarazo? Lise Bartoli, psicóloga clínica y especialista en psicología perinatal, nos habla de los embarazos que no se llevan bien.

Idealizamos nuestro cuerpo de mujer

Durante estos nueve meses de embarazo, el cuerpo de las mujeres pasa por numerosas transformaciones y cambios físicos más o menos soportados por estas mujeres en cuestión. La subida de peso a menudo es difícil de aceptar para una mujer embarazada. Las que siempre han idealizado su cuerpo desde que eran pequeñas puede que no soporten los kilos de más. Este cambio brutal de morfología puede crear una sensación de malestar debido a los complejos y esto hasta el final del embarazo. Como si la futura mamá debiera hacer el duelo de su apariencia “antes del embarazo”.

Los cambios fisiológicos también pueden hacer que se genere un sentimiento de malestar en la mujer embarazada. El primer culpable en el podio de los acusados: las náuseas. Generalmente aparecen alrededor de la sexta semana y desaparecen hacia la doceava semana. Más o menos intensos, pueden resultar un verdadero impedimento si perduran durante todo el embarazo. Entonces, la indignación toma el relevo a la felicidad de estar embarazada, que puede llegar a disuadir a la madre de volver a repetir la experiencia en el futuro.

Heridas psicológicas que resurgen

“A partir del segundo trimestre, la futura mamá se abre a informaciones inconscientes”, explica la psicóloga Lise Bartoli.“Las heridas no resueltas de la infancia, o incluso las de su propia madre, corren el riesgo de volver a surgir, perturbando su equilibrio emocional”. Si la madre, la hermana o incluso la abuela de la mujer embarazada pasó un embarazo difícil, no deseado o padeció un aborto, puede que estos malos recuerdos reaparezcan como un boomerang y constituyan una fuente de inquietud. Más difíciles de identificar son las relaciones tumultuosas, aquellas donde sigue habiendo temas sin resolver, cuestiones que no se hablan entre madres e hijas, que luego pueden repercutir en el embarazo.

¿Cómo pasar mejor el embarazo?

“Conocer lo que me pasa”. En un primer momento, es importante identificar la causa del malestar entre las que hemos citado anteriormente o alguna otra para poder comprender lo que nos pasa. Si es necesario, podemos hacer una pequeña “encuesta familiar” entre nuestros allegados para determinar si hay algún hecho traumático que todavía no haya cicatrizado y poderlo arreglar, con el objetivo final de poder vivir nuestro embarazo con serenidad.

 “Yo a mis pacientes que llevan mal su embarazo les recomiendo escribir a diario todo lo que sienten en un pequeño cuaderno para poder evacuar los malos pensamientos”.

¿Os parece que este vientre grande es feo? Mimadlo con ropa que se adapte a vuestras nuevas curvas, probad el belly-painting, una variante del body-painting pero centrada en el vientre.

Y si el futuro papá os acompaña durante estos nueve meses y os cubre de cumplidos y pequeñas atenciones, ¡seguro que os sentiréis mejor! Él también tiene derecho a vivir este embarazo y a compartir vuestras emociones, así que no le dejéis de lado.

Los complejos, el malestar y las inquietudes aparecen la mayoría de las veces en las mujeres primerizas (primer embarazo). El miedo a lo desconocido y sobre todo a lo que les espera no les permite vivir plenamente esta experiencia única. Pero la psicóloga Lise Bartoli insiste: “Hay que vivir el embarazo plenamente y buscar todos los aspectos bonitos que nos aporta, ya que el bebé también siente las emociones de la madre.Hablarle al bebé y decirle lo que no funciona es importante, ya que construís vuestra relación con el bebé desde el embarazo”.

Para las que no llevan bien los cambios físicos y psicológicos, tranquilizaros, no duran eternamente y pensad en el bebé que llegará. En general, con el nacimiento se olvidan todos los malos momentos.

 

A. Iglesias

Fuentes:

Entrevista con Lise Bartoli, psicóloga clínica e hipnoterapeuta, especialista en psicología perinatal.

Otros contenidos del dosier: En forma durante el embarazo

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