Problemas circulatorios en el embarazo

Piernas cansadas

La sensación de piernas cansadas, que aumenta con el calor, en la mayoría de los casos se debe a problemas de circulación sanguínea y puede ir acompañada de hinchazón y hormigueo. En cuanto aparecen estos síntomas, lo mejor es evitar, en la medida de lo posible, permanecer mucho tiempo de pie sin moverse, sentarse con las piernas cruzadas o usar zapatos planos, ligueros, botas o calcetines que aprieten las pantorrillas. Está contraindicado todo lo que pueda aumentar el calor en las piernas: los baños con agua muy caliente, la depilación con cera caliente, las sesiones de bronceado y la calefacción desde el suelo. Lo más indicado para los problemas de circulación es nadar y andar. En la mayoría de los casos, estas precauciones evitan el aumento de las molestias y la posible aparición de varices (dilatación anormal de las venas) a medida que avanza el embarazo.
En caso de varices Las varices suelen aparecer en las piernas y a veces también en los muslos. Estética aparte, su presencia no siempre genera molestias. Es posible tener varices sin sufrir dolor en las piernas o, por el contrario, sentir las piernas pesadas sin tener varices. En cualquier caso, es aconsejable que sigas los consejos anteriores. Para aliviar las piernas, aplícales un chorro de agua fría cuando te duches, coloca una almohada en los pies de la cama para dormir con los pies en alto y, cuando estés trabajando, descansa de vez en cuando, levántate y anda un poco. El médico no podrá ayudarte mucho,
aunque existen algunos medicamentos para aliviar las molestias; lo más probable es que te aconseje la utilización de medias y pantis de compresión. Por lo general, las varices desaparecen en los seis meses siguientes al parto.

Hinchazón de pies y tobillos

En ocasiones se hinchan un poco los pies, los tobillos y las piernas a causa del mayor volumen del útero, que dificulta la circulación venosa. Pese a que no impiden caminar, los pequeños edemas que se forman resultan bastante molestos. Para aliviarlos, el médico te recomendará la utilización de pantis de compresión y, eventualmente, el uso de cremas venotónicas. Contrariamente a lo que se cree, restringir el consumo de sal, además de no resultar útil, puede ser perjudicial. Si los edemas son importantes, es aconsejable acudir al médico lo antes posible.

Cómo curar las hemorroides

Las hemorroides también son una dilatación de las venas, ya que son varices que se encuentran alrededor del ano. Suelen ser frecuentes hacia el final de la gestación, duelen más después del parto y después disminuyen progresivamente. Los dolores o la sensación de pesadez que provocan pueden aliviarse con una mayor atención a la alimentación. Si tienes tendencia al estreñimiento, comer alimentos ricos en fibra te ayudará a mejorar el tránsito intestinal y a aliviar los dolores de las hemorroides.
Asimismo, evita las comidas demasiado picantes, que favorecen su desarrollo. Existen pomadas y medicamentos orales que pueden utilizarse bajo prescripción médica en los casos más graves. Si el dolor es muy intenso, lo mejor es consultar al médico, ya que podría haberse formado un coágulo (trombosis), lo cual no es grave pero requiere una pequeña intervención quirúrgica.

Otros contenidos del dosier: Molestias del embarazo

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