Llega el bebé: preparar la maleta

Para el día «D»

Prepara una bolsa aparte para el día del parto. Para ti, llévate una camisa bien ancha (en la que te sientas totalmente cómoda), una muda para después (camisón y bata, por ejemplo), algo que te sujete el cabello si lo tienes largo, un vaporizador para refrescarte y una botella de agua. También puedes llevarte un reproductor de CD con tu música preferida o una pequeña radio y, si se trata de un parto programado, un libro para que las horas de espera no te resulten tan largas. Para el bebé, llévate toallas pequeñas (para envolverlo cuando nazca) y poder tenerlo encima mientras lo secas, ya que saldrá mojado y no debe coger frío), un body o camisetita, un pijama, un suéter (más o menos grueso según la época del año) y un gorrito de algodón o de punto. Es preferible que utilices tejidos naturales y, si es posible, que lleves ropa de recién nacido y adecuada para un bebé de un mes. El futuro padre no debe ir demasiado abrigado (en las salas de parto hace calor), debe llevar algunas monedas para la máquina expendedora de bebidas y algo para comer, ya que la espera puede ser larga.

Para la estancia de la madre

Llévate camisones amplios (de los que se abren por delante si vas a dar el pecho), un albornoz, una bata y un par de zapatillas. También necesitarás sostenes de lactancia (y discos protectores para el pecho) y ropa interior (puede ser desechable, preferiblemente de malla ¡y que sea más cómoda que sexy!). Para tu cuidado personal y tu higiene, llévate toallas, compresas especiales para después del parto y tu neceser habitual, además de toallitas higiénicas, un pequeño cojín inflable (en caso de episiotomía), un secador de pelo y pañuelos. Mímate con un poco de fruta (fresca o desecada) y, por qué no, tus bebidas y dulces preferidos. Así podrás comer lo que más te apetezca, pues la comida del hospital tal vez no siempre responda a tus gustos. Por último, acuérdate de llevarte el libro de familia y la documentación que consideres necesaria.

La canastilla del bebé

Llévate un body o camisetita y un pijama para cada día (salvo que alguien pueda ir lavando la ropa mientras estés en el hospital), dos o tres suéters o chaquetitas de lana, dos pares de patucos o zapatitos de lana, calcetines, un gorrito de algodón o de lana fino, baberos, una mantita y una muda para salir. Acuérdate de llevar dos juegos de sábanas (y que en algunas maternidades sólo te proporcionan las mantas), un peluche para su cama, así como toallas o un albornoz. El bebé también necesita su neceser, que debe contener crema hidratante, aceite de almendras dulces, jabón líquido para bebés, cepillo para el pelo y peine, además de y otros productos para su cuidado: suero fisiológico, mercurocromo, algodón y un termómetro. También es posible que en la maternidad te entreguen una lista con todo lo que te proporcionarán allí cuando nazca tu hijo.

¿Y para los otros hijos?

Si el bebé que nacerá ya tiene hermanos, no te olvides de llevarte un regalito para dárselo de parte del bebé cuando lleguen a la maternidad y algunas fotos suyas para ponerlas en la mesita de noche, de modo que vean que piensas en ellos.

Otros contenidos del dosier: Preparar la llegada del bebé

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