Pérdida del tapón mucoso: un episodio normal durante el embarazo

El aspecto del tapón mucoso

Todas las mujeres embarazadas pierden el tapón mucoso, pero pocas saben qué es. “Se trata de una amalgama de mucosa cervical y de células descamadas que forman un tapón gelatinoso situado entre las membranas y el orificio del cuello del útero, el cual, durante el embarazo, es como un túnel cerrado”, explica Bounan.

El tapón mucoso se hace más espeso conforme avanza el embarazo y sirve para proteger al bebé de los gérmenes y las bacterias presentes en la vagina. “Este tapón asegura el hermetismo del túnel, protegiendo a las membranas de los movimientos mecánicos y de los microbios que normalmente habitan en la vagina”, explica el especialista. Generalmente blanco, blanco grisáceo o rosado, el tapón se pierde al final del embarazo muchas veces de manera imperceptible, ya que puede mezclarse con las secreciones vaginales activas al final de la gestación por efecto de las hormonas. Puede ser más oscuro, incluso beige o marrón, e incluso contener filamentos de sangre.

¿Cuándo acontece la pérdida?

La pérdida del tapón mucoso puede sobrevenir en cualquier momento del tercer trimestre de embarazo. Cuando se pierde mucho antes del parto, la mujer no suele darse cuenta porque se entremezcla con las secreciones vaginales típicas y abundantes durante la gestación. La expulsión del tapón responde a la presión que ejerce la cabeza del bebé o a las contracciones fisiológicas del músculo uterino, que aparecen a partir del cuarto mes de embarazo y que no tienen nada que ver con el trabajo de parto. La pérdida del tapón no significa que el cuello del útero se haya abierto y no debe interpretarse como un signo de parto inminente.

¿Cómo debe reaccionar la mujer si se da cuenta de que su cuerpo ha expulsado el tapón?

Sin contracciones ni rotura de aguas es inútil precipitarse al hospital. Basta con indicarle al médico, en la siguiente cita, que ha sucedido. “No hay que confundir la pérdida del tapón mucoso con la rotura de aguas o con los sangrados, que no requieren consultas de urgencia”, aconseja el doctor.

En cambio, si la pérdida va acompañada de contracciones dolorosas y seguidas unas de otras, y, sobre todo, de pérdida de líquido amniótico, es importante acudir al hospital, porque probablemente haya empezado el trabajo de parto.

En cualquier caso, “la pérdida del tapón mucoso es un acontecimiento que no debe provocar preocupación. No indica que el parto sea inminente y no expone a la madre a ningún riesgo de infección, sea cual sea el periodo de gestación en el que se encuentre”, concluye Bounan.

I. Frenay

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