El parto sin epidural

Dar a luz sin epidural, para algunas un deseo, para otras una necesidad cuando el parto se desencadena muy rápidamente o cuando no es posible aplicar la epidural. En todo caso, el tema genera debate entre quienes defienden el parto natural, que llegan a veces hasta demonizar la anestesia, y quienes consideran que el progreso de la medicina ofrece a las mujeres la posibilidad de dar a luz sin dolor.

Para ayudarte a comprender lo que deseas para tu parto, necesitas informarte, a la vez sobre el fenómeno biológico del parto, sobre la epidural, pero también sobre las técnicas que permiten evitarla.

El parto, un acto involuntario

Dar a luz es como estornudar: es el cuerpo quien decide cuándo y es difícil retenerse de empujar para expulsar al bebé cuando el parto se efectúa sin anestesia. “Durante un parto sin epidural, tiene lugar todo un proceso fisiológico: el cuerpo secreta oxitocina y endorfinas, las hormonas naturales que impulsan las contracciones del útero y alivian el dolor provocado por las tensiones corporales.
Los tejidos del cuerpo se ablandan y si la mujer está realmente a la escucha, puede sentir por sí sola cuándo es el momento adecuado para dar a luz. El equipo médico interviene como apoyo pero es la mujer quien siente si debe empujar o no. Esta experiencia aporta una gran confianza, ya que se desarrolla la conciencia del cuerpo y el instinto”, explica Elizaneth Echlin, facultativa de HypnoNaissance® en París.

Comprender mejor la epidural

Dar a luz bajo anestesia epidural puede ser realmente muy beneficioso para las mujeres que sufren y se contraen mucho durante el parto. Pero es posible que la epidural no actúe totalmente (puede suceder que se alivie el dolor solo de un lado). Asimismo, la epidural puede a veces interferir en el proceso natural del parto y volver las contracciones menos eficaces en la segunda parte del trabajo. Un estudio ha demostrado también que hay un aumento de intervenciones médicas (utilización de ventosas, fórceps, episiotomía) cuando las mujeres utilizan la epidural.
A veces, las dosis inyectadas en la epidural son demasiado importantes y provocan una sensación de piernas pesadas que desaparece rápidamente al disminuir la dosis. “La sensación de no sentir las piernas, de estar paralizada puede ser muy desagradable y vivirse muy mal; mientras que sin la epidural o con una epidural ligera (llamada ambulatoria), las mujeres pueden moverse y dar a luz en la posición que prefieran”, agrega Elizabeth Echlin.

El otro punto interesante de la epidural, defendido por los médicos, es que en caso de complicaciones durante el parto (cesárea de urgencia, revisión uterina si la placenta no se despega bien del útero, hemorragia, etc.), es posible inyectar dosis más importantes que permiten en pocos minutos realizar intervenciones sin dolor y evitar así la anestesia general.

Dar a luz sin epidural

Ahora bien, es posible aprender a manejar el dolor e incluso distenderse durante el parto. Esto requiere sin embargo, un buen entrenamiento. El concepto de HypnoNaissance® se inspira en el trabajo de Grantly Dick-Read, un obstetra inglés que desarrolló la teoría “Miedo-Tensión-Dolor” del nacimiento a principios del siglo pasado. Si la mujer no está preparada para el parto, puede tener miedo y crisparse cuando llega la contracción.
Entonces el dolor aumenta. Cuando uno siente dolor, el cuerpo se pone en alerta, advierte que hay que actuar, tomar un medicamento o hacer otra cosa. La práctica de técnicas de sofrología o de autohipnosis ofrece la posibilidad de reconsiderar el dolor, escucharlo y sentirlo sin el miedo habitual. El objetivo es distenderse y seguir conectada con las sensaciones y con el bebé.

El parto bajo hipnosis

El HypnoNaissance® invita a las madres a utilizar la autohipnosis, un método de relajación que las mujeres pueden practicar solas después de algunas sesiones. El HypnoNaissance® provee también informaciones generales sobre la fisiología del cuerpo en el momento del parto. “Los cursos individuales de HypnoNaissance® se ofrecen tanto a las madres como a sus parejas desde el cuarto mes de embarazo. Se necesitan alrededor de 6 clases combinadas con la práctica en el hogar para manejar bien las técnicas”, indica Elizabeth Echlin.

La sofrología representa un excelente método psicocorporal para alcanzar un estado de relajación profunda gracias a las técnicas de  respiración y distensión muscular. Las mujeres aprenden a focalizarse en las sensaciones agradables del cuerpo y no solo en el dolor. Al respirar profundamente, alcanza, como en la hipnosis, un estado de conciencia modificado que relaja profundamente. La sofrología propone también técnicas de visualización positiva para proyectarse después del parto en un entorno sereno y para desarrollar la confianza en sí misma y en sus cualidades maternales.

Ya sea que quieras dar a luz con o sin epidural, los cursos de preparación al parto HypnoNaissance ® o de sofrología son útiles para aprender a respirar, a relajarse y a manejar mejor el dolor. Estas técnicas te servirán en el momento del nacimiento pero también espués en todos los terrenos de la vida.

D. Bourdet

Fuentes: 
- Entrevista con Elizabeth Echlin, facultativa de HypnoNaissance® en París.
- "Le Conflit : La Femme et la mère", de Élisabeth Badinter, Le Livre de Poche (2011).
- Epidural analgesia in labor: an evaluation of risks and benefits. Thorp JA, Breedlove G. Birth. 1996 Jun; 23(2):63-83.

Otros contenidos del dosier: Parto y nacimiento

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