Si el bebé está en la incubadora

En casi todas las situaciones y en la medida de lo posible, actualmente el personal médico procura, de distintas maneras, mantenerlos vínculos entre el recién nacido y sus padres cuando el bebé no puede permanecer junto a la madre por motivos médicos.
Es el caso, concretamente, de los bebés prematuros…

¿Cuándo se decide poner a un recién nacido en la incubadora?

No todos los recién nacidos prematuros (nacidos antes de la 37ª semana cumplida) pasan a la incubadora. Un bebé nacido al final del octavo mes de embarazo, a veces permanece con la madre, si goza de buena salud. Por supuesto, se le mantendrá bajo una atenta vigilancia, e incluso podrás darle de mamar. En cambio, necesitará desarrollarse dentro de la incubadora en un primer momento si nace antes del final del octavo mes, si pesa menos de 2,5 kilos, si está des-nutrido, si tiene dificultades para respirar o si ha sufrido un parto difícil.
Para respirar y alimentarse. Un bebé prematuro es un niño cuyas funciones esenciales no han alcanzado la madurez. Dentro de la incubadora permanece a una temperatura constante. Por lo general, está conectado a diversos aparatos. Algunos le ayudan a respirar, para que sus tejidos y su cerebro estén bien oxigenados; otros a alimentarse (a veces por perfusión, si no tolera la alimentación oral); y otros aparatos controlan su
estado (la frecuencia cardiaca, el índice de oxígeno y la temperatura). ¿Durante cuánto tiempo? La duración de la hospitalización de un niño prematuro es extremadamente variable, y oscila entre algunos días y varias semanas. Todo depende del mes cumplido en que ha nacido, de la evolución de su peso, de la calidad de su respiración, de su tole-rancia a los alimentos, de la posible aparición de infecciones, etc. La mayoría de las veces todo va bien, el bebé se desarrolla al principio en la incubadora y después en la cuna, hasta que alcanza la autonomía y el peso que le permitirán vivir en su casa.

¿Cómo mantener el vínculo con el bebé hospitalizado?

Siempre es posible visitar a un recién nacido que está en la incubadora u hospitalizado.
Estos encuentros constituirán la ocasión para verle, para empezar a generar vínculos, para hacerle sentir tu afecto. Aunque estos intercambios te resulten frustrantes y te parezcan demasiado limitados, tu presencia y la del padre le harán un gran bien. Si la separación se ha producido en el momento del nacimiento, esa es la única manera de que la madre y el bebé se conozcan. Cuanto más a menudo puedas ver a tu bebé y estar junto a él, mucho mejor. Además, tendrás oportunidad de hablar con el equipo médico.
Necesitarás respuestas claras, sinceras y concretas para todas tus preguntas.
El contacto con el bebé cuando está en la incubadora. En este caso, el personal médico pro-picia las visitas cotidianas, incluso varias al día. Podrás acercarte al bebé para que te vea, hablarle y tal vez le puedas tocar a través de las aberturas de la incubadora. A veces, si no depende totalmente de los aparatos, podrás cogerlo unos momentos en brazos. Además, los equipos médicos te animarán a estar ahí cuando le asean, y en cuanto sea posible, podrás ayudar. Si lo deseas, también puedes llevar tu leche al bebé (que te habrás extraído con sacaleches). También, un pañuelo impregnado con tu olor puede ayudar al bebé a mantener un vínculo contigo. Antes de volver a casa, no dudes en pedir indicaciones acerca de los cuidados necesarios, para no sentirte desamparada.

¿Es posible quedarse junto al niño en las unidades de neonatología?

Cuando el niño es prematuro o está enfermo existe, sin embargo, otra solución, aparte de su ingreso en una unidad de cuidados clásica. Son las unidades de neonatología. La madre está con el bebé en la misma habitación, participa en su aseo y ayuda en ciertas curas. Cada vez que lo desea, también puede practicar el contacto directo o «piel a piel» (traducción del inglés «skin to skin»).
Esta técnica, también llamada método canguro, consiste, a grandes rasgos, en mantener en contacto con la piel de la madre al recién nacido, en posición vertical y vestido sólo con los pañales.
Tiene un interés básicamente psicológico y afectivo, aunque con este contacto la madre también transmite su calor. Este método requiere, por supuesto, que el bebé tenga la suficiente autonomía para poder salir de la incubadora. En la unidad de neonatología se distingue la Unidad de Cuidados Mínimos o Básicos, dirigida a los recién nacidos con patologías leves o a aquellos que requieren un período de
observación, y la Unidad de Cuidados Intensivos para los recién nacidos con patologías de mediana gravedad o prematuros.
Actualmente, en toda España existe un centenar de hospitales que se encuentran capacitados para atender recién nacidos con un peso inferior a 1,5 kilos.
¿Permanecer junto al bebé cuando está enfermo? Cuando un bebé nacido a los 9 meses, o prematuro, precisa atención quirúrgica neonatal, a veces la madre, si lo desea, puede quedarse día y noche a su lado. Esta solución, inspirada en las unidades de neonatología, la ofrecen algunos hospitales especializados.

Otros contenidos del dosier: Postparto

Comentarios

Artículos destacados

Cosméticos básicos para el bebé
Cosméticos básicos para el bebé

La piel de los bebés es muy distinta a la de los adultos, lo que hace que sea imprescindible aplicarle unos cuidados...

El suelo pélvico tras el parto
Guía Doctissimo de los pañales
Malformaciones ginecológicas: ¿afectan al embarazo?
Pérdida de un bebé: cómo superarlo
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test