Nueve meses para prepararse para el parto

Aunque el embarazo y el parto son acontecimientos totalmente naturales, no dejan de marcar fuertemente una etapa importante en la vida de una mujer. Los cambios corporales y físicos alimentan muchas angustias y preguntas.

La importancia de la preparación para el parto

Las clases de preparación al parto permiten a muchas mujeres tranquilizarse y sentirse menos solas. Es ante todo un lugar de encuentro y de intercambio entre futuros padres. Se comparten allí miedos y dudas, se escucha a otras mujeres relatar su propio embarazo o sus partos anteriores. No dudes en hacer todas las preguntas que quieras.

La comadrona que coordina el grupo te explicará el desarrollo del embarazo, del parto y del periodo post-natal. Esto te ayudará a identificar mejor los cambios que tendrán lugar en tu cuerpo durante esos nueve meses y abordar de forma serena y sin pánico el día en que los primeros signos del nacimiento se harán sentir.

Esos días son también la ocasión para informarte sobre la epidural, los fórceps, la episiotomía, la cesárea, etc. En el plano práctico, si te apuntas a un curso en la clínica en la que darás a luz, la preparación al parto te permitirá familiarizarte con el lugar y conocer al equipo que te acompañará durante el parto.

Las diferentes formas de preparación para el parto

Cada mujer tiene su propia historia, su identidad, su carácter. Para vivir plenamente el embarazo y el parto, elige el método que mejor te convenga, que corresponda mejor con tu estilo de vida y según tus propias referencias.

  • El parto sin dolor o psicoprofilaxis

Este método clásico consiste en desdramatizar el parto reduciendo la angustia por lo desconocido, controlar el dolor y disminuir las tensiones en el momento del parto. Aprenderás a distenderte y a respirar para relajarte. Estos cursos suelen empezar a partir del séptimo mes y tienen lugar en grupos reducidos en los que las futuras mamás están acompañadas de una matrona.

  • La sofrología

La voz dulce y uniforme del sofrólogo te enseñará a relajarte controlando la respiración, visualizando partes de tu cuerpo y relajando todos los músculos poco a poco. El entrenamiento sofrológico tiene como objetivo hacerte tomar conciencia de tu propio útero y de tu bebé para adaptarte mejor a los cambios de tu cuerpo.

  • El yoga

Esta disciplina de vida, basada en la búsqueda de armonía entre el cuerpo y el alma, tiene un lugar privilegiado durante el embarazo y el parto. El yoga permite un trabajo muy completo, que avanza poco a poco, y que reúne concentración sobre la respiración, relajación y flexibilidad del cuerpo.

Puede practicarse desde el cuarto mes de embarazo y después del parto.

  • La gimnasia acuática

El cuerpo sumergido en el agua se vuelve ligero y flexible. Los ejercicios musculares y respiratorios buscan aliviar los dolores lumbares, los problemas circulatorios, las tensiones y fatiga, tonificar los músculos abdominales y dorsales y flexibilizar el perineo.

Es necesario presentarse a la primera sesión con un certificado médico que diga que no existe ninguna contraindicación para realizar esta actividad.

  • El canto prenatal

El trabajo respiratorio del canto en diversas vocalizaciones y la atención dedicada a la posición del cuerpo te enseñarán a manejar la respiración, a poner en movimiento los abdominales, a practicar el equilibrio de la pelvis y a flexibilizar el perineo de cara al parto. Utilizando sonidos graves, se logra bajar el umbral del dolor.

El canto prenatal, practicado en grupo, es fuente de energía. Permite comunicarse con el niño desde el segundo mes y será, después del nacimiento, una melodía que lo calmará.

  • La haptonomía

Indicada a partir del cuarto mes. Este método es más un acompañamiento que una verdadera preparación al parto. Basado en el establecimiento de una relación afectiva, a través de caricias, suaves presiones sobre el vientre, tanto la mamá como el papá pueden incitar al niño a moverse, a ubicarse de una u otra manera para adoptar una posición más confortable para ambos.

  • Los masajes

A partir del segundo mes de embarazo, un masaje suave y completo del cuerpo procura un bienestar físico, favorece el sueño, alivia el dolor, activa la circulación sanguínea y relaja las tensiones.

Sea cual sea la preparación elegida, no dudes en pedirle a tu pareja que te acompañe. El podrá también conocer a otros futuros padres y hacer las preguntas que no se atreve a abordar en el seno de la pareja.

M. Lochin

Otros contenidos del dosier: Preparación al parto

Comentarios

Artículos destacados

Siembra vaginal: ¿peligrosa para el bebé?
Siembra vaginal: ¿peligrosa para el bebé?

Si estás embarazada o piensas ser mamá en breve, es muy probable que estés valorando todas las opciones de parto y que...

Las complicaciones en el parto
¿Por qué el primer parto se suele retrasar?
Afrontar una cesárea programada
Azul serenity para la habitación del bebé
¿Qué tipo de padre será tu pareja?

Valorando algunos comportamientos de tu pareja sabrás si será buen padre. Si los resultados de este test no son positivos,...

Hacer otros Test