La reducción embrionaria

La reducción embrionaria hoy en día se ha convertido en algo menos habitual debido al hecho de que se recomienda implantar únicamente uno o dos embriones en el contexto de una reproducción asistida. Esto ha disminuido el número de embarazos múltiples. De este modo, muchos menos padres deben enfrentarse a un acto con consecuencias psicológicas nada despreciables.

Reducción embrionaria: ¿qué es?

La reducción embrionaria (RE) es la interrupción selectiva del desarrollo de uno o varios fetos en el primer trimestre de un embarazo múltiple de alto riesgo (trillizos, cuatrillizos o más). Es una práctica que se ha desarrollado con el auge de las técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, también se dan algunos casos de embarazos múltiples espontáneos que recurren a una reducción embrionaria. La reducción embrionaria se lleva a cabo principalmente para reducir los riesgos asociados a los embarazos múltiples de alto riesgo: prematurez, fallecimiento de uno o varios fetos en el útero, retraso de crecimiento intrauterino (RCIU), pero también riesgo de ruptura uterina, hemorragias o complicaciones cardiovasculares graves para las mujeres. El objetivo de esta intervención también puede ser evitar las complicaciones sociales y psicológicas asociadas a los embarazos múltiples.

Por ello, ante un embarazo multifetal de más de tres fetos, el equipo médico propone de forma sistemática realizar una reducción embrionaria para conseguir habitualmente un embarazo gemelar (gemelos). “Hoy en día, esto queda menos justificado médicamente en los casos de trillizos ya que los riesgos de padecer complicaciones están más controlados”, informa el Dr. Gallot. Las publicaciones dejan entrever que no forzosamente se obtiene un beneficio médico al transformar un embarazo de trillizos en uno gemelar, y que los embarazos gemelares tras una RE siguen siendo más complicados que los embarazos gemelares espontáneos.

La reducción embrionaria puede discutirse cuando el estado de salud de la madre o sus antecedentes médicos dificultan un embarazo de trillizos, pero también por motivos materiales y familiares. Sabemos que la tasa de divorcio es muy elevada en el caso de padres de trillizos y que las depresiones del posparto son mucho más numerosas. “Las consecuencias en la vida familiar forman parte de la discusión”, subraya el Dr. Gallot.

¿Los beneficios médicos de la reducción embrionaria? El paso de un embarazo multifetal (sobre todo cuando hay más de 3 embriones) a un embarazo gemelar disminuye el riesgo de pérdida del embarazo, complicaciones perinatales, parto prematuro antes de la semana 36, cesárea, poco peso al nacer y fallecimiento neonatal.

Reducción embrionaria: ¿cómo funciona?

La reducción embrionaria se realiza con mayor frecuencia entre la semana 8 y 14 de amenorrea (falta de menstruación). El proceso consiste en detener la actividad cardíaca del feto o fetos con una inyección de cloruro de potasio directamente en el tórax del embrión. “Aunque parezca que los fetos tienen buena salud, se escoge detener el desarrollo del o de los más accesibles para no deteriorar la bolsa de líquido amniótico de los otros fetos”, explica el doctor Denis Gallot. “En cambio, cuando hay signos precoces de un embrión en mal estado de salud, como una gran transparencia nucal, o una malformación grave, será éste el que escogeremos, aunque sea de más difícil acceso”, precisa. A veces se pueden esperar una o dos semanas más para que el útero aumente y que el embrión escogido sea más accesible.

La técnica de reducción embrionaria se realiza con ecoguía (guiada por ecografía). Puede realizarse por vía transabdominal o vía transvaginal con anestesia local la mayoría de las veces.

  • La vía transvaginal es la técnica utilizada para las RE más precoces, hacia la semana 7-8. Una aguja unida a una sonda ecográfica endovaginal permite una inyección intratorácica.
  • La vía transabdominal es la vía de acceso prioritario cuando la RE se realiza durante la primera ecografía, entre la semana 11 y 14. Se introduce una aguja en el tórax fetal a través del abdomen materno para inyectar el producto letal. La detención de la actividad cardíaca se verifica inmediatamente con una ecografía.

El o los embriones “reducidos” permanecerán en el útero materno hasta el parto. Cuando la reducción embrionaria se realiza muy temprano, se produce una reabsorción tisular casi completa. Si la RE se realiza de forma más tardía, el embrión o embriones en los que se ha detenido el desarrollo se “momifican” y serán evacuados durante el parto.

Reducción embrionaria: riesgos y consecuencias psicológicas

Aunque la reducción embrionaria presenta ventajas médicas, no queda absenta de riesgos. La reducción embrionaria principalmente desencadena un riesgo de falso parto (pérdida de todos los embriones) de aparición rápida o más tardía. Este riesgo depende del número inicial y final de embriones y del momento en el que se realiza la técnica. “Cuanto más tarde se realiza la RE, más riesgos existen, y cuantos más embriones hay, más elevado es el riesgo”, informa el Dr. Gallot. Se calcula que el riesgo de falso parto es del 4,5% en caso de un embarazo inicial de trillizos, del 8% en caso de cuatrillizos, del 11% en caso de quintillizos y del 15% en caso de embarazos de 6 o más fetos. Otras complicaciones posibles pero menos frecuentes serían las hemorragias y las infecciones.

Además, la reducción embrionaria es un acto que puede desencadenar graves consecuencias psicológicas y éticas tanto para la familia (la pareja y el niño o niños siguientes) como para el equipo médico. Todos los estudios publicados insisten en la necesidad de un apoyo psicológico antes y después de una reducción embrionaria.

Por todos estos motivos, hoy en día las fecundaciones in vitro suelen limitarse a la implantación de 1 ó 2 embriones. “El mejor control de las fecundaciones in vitro constituye un gran avance.Esto ha limitado los embarazos de trillizos, cuatrillizos, quintillizos y, por tanto, las situaciones delicadas donde se debe detener el desarrollo de un bebé que estaría teóricamente sano”, subraya el doctor Gallot.

A. S. Glover-Bondeau

Fuentes:

- Entrevista al doctor Denis Gallot

- Loïc Sentilhes, François Audibert Dominique Mahieu Caputo, Réduction embryonnaire : indications, techniques, impact psychologique, Multifetal pregnancy reduction: indications, technical aspects and psychological impact, La Presse Médical, Febrero de 2008, Vol.37(2):295–306, doi:10.1016/j.lpm.2007.05.016

- A. Delabaere, D. Lemery, H. Laurichesse, B. Jacquetin, D. Gallot, Le point sur les thérapies fœtales - Interruption sélective de grossesse, extrait des mises à jour en Gynécologie et Obstétrique Publicado el 10 de diciembre de 2010

Otros contenidos del dosier: Fecundación in vitro

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