Técnicas de reproducción asistida

Inseminación intrauterina

Se trata de colocar el semen en el aparato reproductor femenino. Hoy en día, la técnica más empleada es la inseminación intrauterina, que consiste en preparar el semen en el laboratorio: se seleccionan los espermatozoides de mejor calidad separándolos de posibles gérmenes y del líquido seminal. A estos espermatozoides seleccionados se añaden líquidos ricos en nutrientes (el proceso se llama capacitación) y se depositan dentro de la matriz mediante un catéter muy fino que no produce dolor alguno a la mujer.
Generalmente a la mujer se le administran tratamientos para estimular la ovulación (llamados gonadotrofinas) con la idea de aumentar las posibilidades de embarazo y saber de forma más exacta el momento ideal para realizar la inseminación, que como es lógico se realiza en la ovulación.
El porcentaje de embarazos por ciclo de modo general es del 15 % y la tasa de embarazo tras cuatro ciclos, de alrededor del 50 %. Se aconseja un máximo de cuatro a seis intentos.

Posibles complicaciones

Las posibles complicaciones de estos tratamientos son las siguientes:
La gestación múltiple: la tasa de gemelos se calcula en un 10 % y si se hace un buen control del crecimiento folicular de los óvulos no existe riesgo de embarazos triples.
El síndrome de hiperestimulación ovárica es una complicación potencialmente grave y que consiste en una respuesta exagerada de los ovarios al tratamiento de inducción de la ovulación y que puede ser leve, moderado y severo. Aunque la frecuencia es muy baja, es posible que precise hospitalización y que de no ser tratado puede suponer un riesgo para la vida de la mujer.
Algunas parejas prefieren realizar la inseminación en ciclos no estimulados, para evitar estos riesgos; sin embargo, el porcentaje de embarazos en este caso es muy inferior.

Tipos de inseminación

Hay dos tipos de inseminación:
Inseminación intrauterina conyugal (IAC), en la que se usa semen fresco o congelado de la pareja.
Inseminación intrauterina de donante (IAD), en la que se emplea semen congelado de un donante anónimo.

Fertilización in vitro y transferencia embrionaria (fiv-te)

Es una técnica que consiste en obtener ovocitos (u óvulos) mediante una punción guiada por una ecografía transvaginal, conseguir en el laboratorio su fecundación con los espermatozoides de su pareja o de un donante y colocar los embriones obtenidos en el útero de la mujer.
Para ello se deben seguir una serie de etapas, que, de forma resumida, son las siguientes:
Estimulación de los ovarios mediante medicación (gonadotrofinas) para conseguir el desarrollo de folículos ovulatorios.
Seguimiento del crecimiento de los folículos hasta que tengan un tamaño adecuado para su recogida. Se administra entonces a la mujer otro tipo de gonadotrofina, llamada HCG, que ayuda a su maduración.
Punción mediante ecografía transvaginal de los folículos maduros para la obtención de ovocitos aproximadamente a las 36 horas de la administración de HCG. Debido a que esta punción es molesta, se suele realizar con sedación anestésica.
Una vez obtenidos los ovocitos se fertilizan en el laboratorio con los espermatozoides del compañero. Se informa a la pareja del número de embriones obtenidos.
Transferencia de dos a cuatro embriones al útero de la mujer.

Riesgos de la FIV

Los riesgos que puede tener una fertilización in vitro son los siguientes:
La posibilidad de gestaciones múltiples, que oscila entre un 15 y un 20 % de los embarazos. Se considera que si se transfieren tres embriones el riesgo de gemelos es de un 17 %, y de triples, un 5 %.
El síndrome de hiperestimulación ovárica que, como ya se ha comentado, es una complicación potencialmente grave.
Existe también el riesgo de un embarazo ectópico (embarazo que se desarrolla fuera del útero), que se considera que es del 5 %. Se debe a que muchas mujeres que se someten a una FIV presentan problemas en las trompas.
l -inyección intracitoplasmática de espermatozoides (icsi) Es una variante de la FIV que consiste en la inserción de un espermatozoide en el interior de un óvulo mediante una pipeta.
Las indicaciones son fundamentalmente por factor masculino severo (recuento espermático inferior a cinco millones). También se usa cuando hay un fracaso previo de FIV y en casos de mala calidad de los óvulos.
Los espermatozoides se pueden obtener del semen eyaculado, pero también se pueden extraer del testículo directamente mediante una biopsia testicular.
Los pasos previos son los mismos que la FIV y las tasas de embarazo son entre el 25 y el 30 %.

GIFT

La GIFT, o transferencia de gametos al interior de las trompas de Falopio, es una técnica alternativa para aquellas mujeres que no tienen las trompas obstruidas.
Se realizan los mismos pasos que en la FIV hasta la maduración de los ovocitos.
Se recogen los ovocitos y los espermatozoides por separado y se colocan en las trompas de Falopio de la mujer para que se produzca allí la fecundación, a diferencia de la FIV en que se fecundan en el laboratorio. Pero no es una técnica muy usada hoy en día.

Diagnóstico genético preimplantacional

Se realiza en aquellos casos en que existe un riesgo elevado de enfermedades debidas a alguna alteración genética. Se obtiene una célula del embrión y se somete a un estudio genético para buscar si el embrión está afectado por la alteración.
Hoy en día existen sondas para:
alteraciones cromosómicas como síndrome de Down, Turner, etc;
enfermedades ligadas al sexo, como la hemofilia;
fibrosis quística;
también puede realizarse en mujeres mayores de 40 años y en casos de mujeres con abortos de repetición.
Una vez descartadas las enfermedades estudiadas se transfiere el embrión a la mujer.

Criopreservación de embriones

Los embriones que no son transferidos se congelan para guardarlos y usarlos en otro ciclo si no se consigue embarazo o bien en una segunda gestación.
La congelación de los embriones es un proceso traumático; debido a ello, la tasa de supervivencia de estos embriones es del 50 al 60 %, y la tasa de embarazo de los embriones congelados es de un 15 o 20 %.

Donación de embriones

Existe la posibilidad de que una pareja que ha conseguido un embarazo mediante FIV y que tenga embriones congelados no desee más hijos. En estos casos puede dar de forma anónima y sin ninguna compensación económica estos embriones a otra pareja para que sean implantados en la mujer.

Donación de óvulos

Cuando una mujer no puede producir sus propios óvulos debido a la edad, una menopausia precoz, tratamientos con quimioterapia, intervenciones quirúrgicas, o cualquier otra alteración, o bien si ella es portadora de enfermedades ligadas a los cromosomas, siempre puede recurrir a una donante de óvulos (u ovocitos).
En este caso, los ovocitos de la donante son fecundados con el semen del marido y los embriones obtenidos se transfieren a la mujer receptora, quien previamente ha sido tratada con una medicación muy sencilla para que su matriz reciba y permita el desarrollo de un embarazo normal.

Otros contenidos del dosier: Infertilidad

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