Primeros contactos del padre con el feto

El despertar de los sentidos

Actualmente, los médicos disponen de mucha información sobre el feto y su desarrollo antes del nacimiento. Hoy en día sabemos que la madre puede entrar en contacto con el bebé a través de sus pensamientos y emociones cuando le «habla» interiormente.
Asimismo, sabemos que el feto es sensible al tacto desde el tercer mes, y a las voces hacia el quinto mes. Todos estos descubrimientos han propiciado una actitud diferente en los futuros padres. Cada vez son más los hombres que, a veces animados por su mujer o por el médico, «se acercan» al bebé antes de que nazca. En todo caso, debes saber que el bebé nacerá igual de sano aunque no realices estos gestos. Eres tú como padre el que necesitas hacer sentir tu presencia al feto. Esto te permitirá experimentar un placer lleno de emoción, por la satisfacción de disfrutar de un momento de intimidad con tu pareja y tu futuro hijo. También puede servirte para ser más consciente de la existencia del niño.

Las relaciones padres-hijo

El psiquiatra infantil y psicoanalista Bertrand Cramer trabaja en una unidad de psiquiatría infantil. Sus investigaciones se centran en las relaciones precoces entre
padres e hijos y ha llevado a cabo un trabajo pionero en el desarrollo de la psicoterapia madre-bebé. Es autor del libro De profesión bebé (1989) y del vídeo Thérapies mereenfant (Terapias madre-hijo) (1994).

Hablar con las manos y con la voz

A partir del tercer mes, e incluso antes de que la madre note los movimientos del bebé, éste ya percibe la presión, el peso y el calor de una mano, lo cual significa que ya puedes comunicarte de forma indirecta con él.
No tengas miedo de presionar un poco con la mano Debes establecer este contacto del modo que lo sientas, pues lo más importante es que seas tú mismo. Basta con poner la mano extendida sobre el vientre para que el feto sienta una presencia. Si quieres, no tengas miedo de presionar ligeramente con la mano para poder tocarlo más de cerca. No le harás daño al bebé, que se agita mucho más cada vez que su madre estornuda y contrae los músculos del abdomen. También puedes acariciar el vientre con una mano y con la otra efectuar una ligera presión. Si se lo pides, el médico podrá enseñarte a realizar estos gestos cuando acompañes a tu mujer durante alguna de sus consultas.
De todos modos, el bebé te oye También puedes establecer contacto con el feto a través de la voz colocándote cerca del vientre de la madre, si te apetece hacerlo. A partir del quinto mes, el bebé oirá tu voz cada vez que hables con su madre, ya que será sensible a los sonidos procedentes del exterior. Si con tu pareja hablas del niño, en realidad ya estás creando un vínculo entre los tres, ya que él percibirá al mismo tiempo las dos voces y la ternura que experimenta la madre.
La haptonomía Para intensificar estos contactos con el bebé a través del tacto y de la voz, la pareja puede optar por las sesiones de haptonomía, a las que se asiste a partir del cuarto mes como parte de la preparación para el parto.

Si no tienes ganas de tocar al futuro bebé…

Es posible que sólo tengas la necesidad de estar en contacto con el bebé hacia el final del embarazo, o incluso que este deseo no se presente. Si es así, no te lo reproches, pues de nada sirve un gesto forzado. Las relaciones sensitivas anteriores al parto no influyen en el contacto que mantengas posteriormente con tu hijo. Aunque nunca hayas tocado el feto a través del vientre de tu mujer, el bebé te reconocerá después del parto porque lo cogerás en brazos y te interesarás por él. Sin embargo, es posible que tu compañera malinterprete tu actitud durante el embarazo, y considere indiferencia lo que en realidad puede ser sólo aprensión o cierto reparo. En su deseo de querer compartir sus vivencias contigo, ella puede olvidar que las sensaciones que experimentas cuando tocas su vientre no son tan intensas como las suyas, ya que no eres tú quien lleva el bebé. Para evitar cualquier malentendido, tal vez necesites
tranquilizarla, recordarle que tú también esperas, pero a tu manera. Puedes explicárselo o simplemente mostrarle que te sientes feliz con el embarazo.

El «rito» de la primera ecografía

Cada vez son más los hombres que asisten a la primera ecografía. Muchos experimentan una gran emoción al ver el feto, aunque al principio se parezca muy poco a un bebé. Algunos padres afirman que esta prueba de ultrasonidos es lo que les permite tomar conciencia de la verdadera existencia del niño, más que el anuncio de la madre. ¿Podría estar convirtiéndose esta primera ecografía en un rito moderno de iniciación para el padre? Es posible que así sea, pues lo cierto es que, en la práctica, la primera ecografía suele tener más trascendencia para el hombre que para la mujer. Por lo general, la madre no tiene tanta necesidad de ver al bebé, ya que nota su presencia, mientras que para el padre la ecografía es uno de los pocos recursos para percibir la realidad física del que será su hijo.

Otros contenidos del dosier: El futuro padre mes a mes

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