La higiene y el cuidado del recién nacido

Los cuidados del cordón umbilical

Tarea generalmente realizada por la comadrona, y que las madres que ya lo fueron anteriormente, debieran conocer; pero en la situación de estrés que genera la llegada de una nueva criatura, no está de más volver a repasar dichos cuidados.

Para la higiene del cordón debemos recubrirlo con una gasa empapada en alcohol de 70º, hasta que caiga, y quede seca la herida de la zona umbilical. Esto suele tardar un par de semanas (tres, a lo sumo). Debemos evitar utilizar derivados del yodo, por los problemas a nivel del funcionamiento del tiroides que nos pueden originar en el bebé.

El baño del bebé

Debería ser diario, si bien hemos de vigilar que no se moje la zona del cordón hasta su caída y que quede completamente seco, para evitar la infección que podría aparecer en la zona. Conviene que la temperatura del agua esté entre los 35 y los 37ºC (ni fría ni caliente, aunque sensiblemente más caliente que la temperatura ambiente). La esponja a utilizar ha de ser natural (acudir a la farmacia para comprarla, y evitar tejidos sintéticos). El cabello ha de lavarse cada 4 días, aproximadamente. Y al secar al bebé, ha de realizarse con pequeños toques sobre la zona húmeda, evitando la fricción intensa.

La zona genital ha de asearse completamente, pasando por todos los rincones de piel de la misma. En el caso de la niñas, y para evitar la infección urinaria, debemos limpiar la zona genital en sentido de vagina/vulva hacia zona anal (y no al revés).

El cuidado de las uñas

No hemos de tener miedo; existen tijeras de punta chata adaptadas a los bebés. En cuanto a la frecuencia de corte de uñas, deberíamos hacerlo a razón de una vez a la semana, comenzando a los 15 días de vida del bebé. Y respecto a la manera de cortarlas, los tratados recomiendan dejarlas rectas las de los pies; y redondeadas las de las manitas.

La lactancia materna, cuestión de decisión de los padres

No vamos a negar que se trata de la mejor manera de alimentar al bebé; en especial, en el período que va desde su nacimiento a los seis meses. Y la razón es el paso de anticuerpos (defensas, en definitiva) de la madre a su bebé, cosa que lo prepara para afrontar los gérmenes que va a ir encontrando en su deambular por la vida. Sin embargo, insistir demasiado en la necesidad de una lactancia materna puede generar frustración en la madre que no consiga alimentar a su hijo de esa forma, y criminalizar a quien, por necesidades de trabajo, o de otra índole, no pueda afrontar dicha tarea. Desde aquí queremos recomendar la lactancia materna; pero nunca imponerla. La lactancia artificial, y más con el desarrollo científico de los últimos años, es una alternativa muy válida.

Prevenir el síndrome de muerte súbita

La posibilidad que aparezca el síndrome de muerte súbita, del que ciertamente desconocemos las causas, es objeto de temor para la mayoría de los padres. Pero sí que hay una serie de medidas que podemos llevar a cabo para prevenirlo, y que se resumen en el siguiente listado:

  • No acostar al niño boca abajo hasta los seis meses (siempre hacerlo boca arriba).
  • Evitar colchones o almohadas de consistencia blanda, o bien de tejidos como lana.
  • Retirar cuerdas, cintas o cordones del entorno de la cuna.
  • Evitar fumar cerca del bebé. El embarazo puede ser un buen momento para intentar dejar el hábito.
  • No cubrir excesivamente su cuerpo, y, en cualquier caso, evitar la posibilidad que quede cubierta su cabeza.
  • La lactancia materna también puede ayudar a prevenir este síndrome, pese a que se desconoce el porqué.

Otras actividades preventivas

  • Salud bucodental: Pese a tratarse de una actividad más propia de edades más avanzadas (por tanto, del pediatra de atención primaria del bebé), la comadrona nos informará de la conveniencia de limpiar la boca con una gasa y suero fisiológico tras cada comida. Inicialmente, lo haremos los padres. Más adelante, hemos de implicar al niño para que, cuando llegue el momento del cepillado dental (a partir de los 18 meses, sin pasta de dientes, o con una pasta baja en flúor; y con pasta de dientes a partir de los 3 años), no le coja por sorpresa.
  • Consejos a la hora de ponernos al sol: El bebé ha de salir a la calle, si es posible, diariamente. Máxime cuando ha padecido un cuadro denominado Ictericia Neonatal, cuyo tratamiento, precisamente, es la exposición al sol. Ni que decir tiene que debemos evitar los cambios súbitos de temperatura. Otra tarea más propia de pediatría, aunque aquí el sentido común la hace innecesaria en muchas ocasiones. Hemos de pensar que la piel del bebé es mucho más fina y frágil que la nuestra; por lo que una quemadura solar es bastante más fácil que aparezca en ellos, a igual tiempo de exposición al sol, que a nosotros. De ahí la necesidad de utilizar factores de protección (15 o superior), y evitar entre las 12 y las 5 de la tarde a la hora de poner al bebé ante la luz solar.

Previniendo accidentes

En los primeros meses de vida, debemos seguir una serie de pautas para intentar evitar que nuestro bebé tenga un accidente. Estas directrices son:

  • Nunca dejéis sola a una criatura, y menos, a cierta altura. Si se trata de un lugar donde ha de permanecer, instalad barandillas, o algún tipo de “tope” que evite la precipitación.
  • Para prevenir quemaduras, y dado que el bebé es absolutamente dependiente de nuestros gestos, es necesario constatar que el agua del baño esté siempre a una temperatura adecuada (introduciendo el codo, por ejemplo); o que el biberón, en caso de darle lactancia artificial, no esté a una temperatura excesiva.
  • No dejéis a su alcance objetos de pequeño tamaño, puesto que acabarán, ineludiblemente, en la boca del bebé.
  • Retirad cuerdas y lazos de la cuna, para evitar que se lesione con ellas.
  • Si vais a transportarlo en un vehículo, deberéis colocar una silla homologada. Podréis informaros al respecto en una tienda especializada.

Asimismo, es muy importante que, durante las primeras semanas de vida, los padres estén muy atentos al desarrollo del bebé con vistas a detectar cualquier posible problema de salud del recién nacido. Para más información, no dudes en consultar nuestro artículo Salud del recién nacido: detectar problemas a tiempo.

Fuentes:

- 3ª edición de la “Guía de Actuación en Atención Primaria” de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), capítulos 20.1, 20.2, 20.3 y 20.4.

Otros contenidos del dosier: Volver a casa después del parto

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