¿Cómo aplicar el eyeliner?

Las distintas texturas del eyeliner

Durante muchos años estuvo reservado a los profesionales del maquillaje, pero hoy en día el eyeliner es un producto accesible para todas. En gel, en crema, en lápiz, en rotulador o líquido; las texturas son múltiples y cada vez más fáciles de aplicar. ¿Qué textura escoger y cómo aplicarla correctamente? Magali Massart, maquilladora de Shiseido, y Julia Knafo, Make-Up Artist de Bobbi Brown, nos explican sus mejores trucos. 

El eyeliner en crema o gel

  • ¿Para quién?

Es perfecto tanto para expertas como para novatas. Desde el primer trazo, el color es muy intenso. Su textura cremosa, que podemos mezclar con una base de maquillaje hidratante, ofrece larga duración y un resultado moldeable. Su aplicación con pincel permite realizar trazos precisos y también un efecto más difuminado. Es EL producto preferido de nuestras expertas. 

  • ¿Cómo aplicarlo?

Con la ayuda de un pincel plano, preferentemente biselado, y de hebras sintéticas. Para lograr un trazo firme y limpio, se aplica el eyeliner a ras de las pestañas, muy poco a poco. ¿Riesgo de errores? ¡Ninguno! ¿Y el acabado? Perfecto. 

El eyeliner en lápiz

  • ¿Para quién?

Práctico, nómada y económico, el perfilador en lápiz es el mejor aliado de las debutantes y de las mujeres que no tienen tiempo para arreglarse. De fácil aplicación, permite obtener un trazo limpio y grueso, lo cual es una base perfecta para el smoky eye. Además, ofrece un doble uso: se puede aplicar sobre el párpado y en el contorno del ojo. Pero cuidado, no lo confundas con el lápiz khôl. Es más graso que el perfilador y está concebido para aplicarlo en el interior del ojo. Además, no tiene precisión.

  • ¿Cómo aplicarlo?

Para un trazo impecable, se aplica desde el exterior hacia el interior del ojo. ¿El objetivo? Delimitar bien la punta del trazo hasta el rabillo del ojo. Para las menos acostumbradas, tranquilas; si no aplicas el perfilador a ras de las pestañas, se puede repasar el trazo con el lápiz. 

El eyeliner en rotulador

  • ¿Para quién?

Este tipo de perfilador permite trazos finos y muy sofisticados. Sin embargo, su aplicación, aunque más sencilla que la de un perfilador líquido, es bastante delicada. Así pues, el eyeliner en rotulador está reservado a todas aquellas que están acostumbradas a utilizar perfilador. ¿El resultado? Nos permite presumir de un trazo refinado, mate y sin brillos. Por último, por su aspecto y textura, que se seca después de la aplicación, no es recomendable para trazos gruesos ni como base para un smoky eye.

  • ¿Cómo aplicarlo?

Para un resultado perfecto, el trazo se dibuja de una sola pasada, desde el exterior hacia el interior del ojo. En caso de pequeños fallos, al igual que con el lápiz, se pueden rellenar eventuales espacios con el rotulador. 

El eyeliner líquido

  • ¿Para quién?

El mejor aliado de las heroínas de los sesenta, el eyeliner líquido es un básico reservado para las expertas. Su pincel ultrafino es difícil de dominar, aunque permite transformar la mirada de formas distintas, dependiendo de su aplicación: ojos de gacela, gráficos o discretos. ¿La guinda del pastel? Su acabado satinado intensifica la sofisticación de nuestro maquillaje.

  • ¿Cómo aplicarlo?

Al igual que el perfilador en rotulador, se aplica de un solo trazo, desde el exterior hacia el interior del ojo. Su textura líquida nos impide aplicarlo en repetidas ocasiones, así que es la mejor forma de obtener un trazo preciso a la vez que sofisticado. Si quieres conseguir un trazo grueso, puedes dejar un espacio entre las pestañas y el trazo de referencia para posteriormente rellenarlo con el pincel (sin apretar). 

Escoger el eyeliner según la forma de los ojos

Es importante escoger el perfilador que más conviene a tu mirada. Fino, grueso, XL o mini… cada trazo produce un efecto distinto, y no todos los efectos favorecen a todas las miradas. Así pues, para conseguir una mirada magnética, digna de Brigitte Bardot o Audrey Hepburn, descubre qué eyeliner se adapta mejor a la forma de tus ojos.

  • Para ojos redondos

Nos decantamos por un trazo grueso en la parte interna y externa del ojo y muy fino en mitad del párpado. Además, estiramos al máximo el trazo, alcanzando unos milímetros más del párpado. ¿El objetivo? Redefinir el ojo para aportar feminidad a la mirada.

  • Para ojos almendrados

Para realzarlos, proponemos un trazo fino, siguiendo la forma natural del párpado. En cambio, para atenuar el efecto “ojo felino”, evitamos aplicar el perfilador más allá del rabillo del ojo y acabamos el trazo de forma ascendente. El objetivo es crear un efecto óptico para reducir visualmente el tamaño del párpado.

  • Para ojos pequeños

Empezamos por aplicar el perfilador a tres o cuatro milímetros del interior del ojo con el objetivo de agrandar la mirada. Optamos por un trazo bastante fino que tratamos de estirar al máximo para así alargar el párpado.

  • Para ojos asiáticos

Proponemos un trazo relativamente grueso, desde el interior del ojo y que se va ensanchando poco a poco a medida que alcanza el exterior (como solía hacerlo Amy Winehouse).

  • Para ojos clásicos

Tenemos la oportunidad de permitirnos cualquier tipo de eyeliner. Tanto los trazos finos como los diseños XL ensalzarán tu mirada. 

Ideas preconcebidas sobre el eyeliner

  • Idea preconcebida nº1: “para aplicar el eyeliner, hay que estirar el párpado hacia el exterior”.

Según nuestras expertas, eso es precisamente lo que no se debe hacer, ya que al estirar el párpado, es muy difícil que el trazo quede recto. Sin embargo, si tienes el párpado arrugado, puedes estirar la ceja (desde arriba) para crear un efecto lifting, y así poder aplicar con más facilidad el perfilador.

  • Idea preconcebida nº2: “si cometo un error en el trazo, me desmaquillo el ojo y vuelvo a empezar”.

Es preferible evitar desmaquillarnos los ojos demasiadas veces, ya que corremos el riesgo de irritarlos. Pero, en caso de que sea indispensable, optamos por una loción desmaquillante o nuestra crema hidratante habitual. En efecto, las leches y desmaquillantes clásicos son demasiado grasos, lo cual impide que el párpado mantenga el maquillaje.

  • Idea preconcebida nº3: “siempre hay que escoger el perfilador del mismo color de los ojos”.

Si bien aplicar el mismo color de perfilador que de ojos puede quedar bonito, no es una regla absoluta. El color es una cuestión de tendencia. En invierno, damos preferencia a colores más fríos, como el negro, el marrón o el dorado (por la noche). En cambio, en verano tendemos a utilizar colores más vivos, como el violeta, el verde o el azul.

  • Idea preconcebida nº4: “El eyeliner se aplica sobre el párpado desnudo”.

Para un resultado más duradero, nuestras expertas aconsejan aplicar una base (antiojeras o corrector) o una ligera capa de maquillaje debajo del perfilador, puesto que permite fijar el color.

A. S. Savenier

Gracias a la colaboración de Magali Massart, maquiladora de Shiseido, y de Julia Knafo, Make-Up Artist de Bobbi Brown.   

Otros contenidos del dosier: Maquillaje

Comentarios

Artículos destacados

Las mechas que más te favorecen según tu pelo
Las mechas que más te favorecen según tu pelo

Balayage, californianas, clásicas, baby lights… Mechas hay para todos los gustos pero sobre todo para cada tipo de pelo....

Apúntate al multimasking
Los complementos del novio
Ajustar el presupuesto de la boda
¿Qué protector solar debes elegir?
Flequillo: ¿Me quedaría bien?

¿Te gustan los flequillos? Cuidado, el flequillo no sienta bien a todo el mundo. Para saber si puedes caer en la tentación...

Hacer otros Test