Problemas capilares y cómo combatirlos

Caspa

La caspa es un problema muy común que afecta a gran parte de la población y que empieza con el sebo del cuero cabelludo y la Malassezia globosa, un microorganismo que convive con este último. En las personas sensibles a este microorganismo el resultado es la aparición de la caspa, con escamas de piel visibles. En general, la muda de la piel no es visible pero debido a la irritación, el cuerpo responde con una muda más rápida de células de la piel, que son las que forman la caspa visible.

Por otro lado, respecto a la alimentación, la falta de vitamina A causa un exceso de queratinización de la piel, lo que favorece la formación de caspa.

Consejos

Para tener un cabello sano, denso y brillante es indispensable mantener una alimentación sana y equilibrada en la que predominen las verduras, los cereales, el pescado y la fruta, además de un aporte diario de hierro adecuado. Asimismo, para acabar con la caspa deberías beber agua con asiduidad para evitar la deshidratación y la sequedad de la piel, especialmente la del cuero cabelludo, y consumir alimentos ricos en vitamina A, como la leche, los huevos y la mantequilla.

Por otro lado, para frenar la descamación del cuero cabelludo es conveniente el uso regular de un champú específico para la caspa, preferentemente formulado a base de piritionato de zinc (ZPT), ingrediente que neutraliza directamente la Malassezia globosa, rompiendo el ciclo de irritación de raíz y previniendo que vuelva a aparecer durante su uso.

 

Exceso de grasa en el cuero cabelludo

El exceso de grasa en el cuero cabelludo, conocido como seborrea, se produce debido a un mal funcionamiento de la glándula sebácea de cada cabello. Los factores principales que pueden aumentar la secreción de la glándula sebácea son una dieta rica en grasas, estrés o trastornos emocionales, algunos medicamentos como los antibióticos o el uso de champús inadecuados.

Consejos

Si tu problema es la seborrea, lo primero que debes hacer es utilizar un champú específico para regularizar la secreción de sebo y limitar el uso de gominas y lacas, ya que incrementan la secreción sebácea y hacen que el cabello tenga un aspecto más sucio y poco cuidado.

Por otro lado, reduce el consumo de grasas saturadas (presentes en comidas precocinadas y bollería especialmente), y procura seguir una dieta rica en verduras, hortalizas, cereales, pescado y fruta. Es muy importante el consumo de ácidos grasos, presentes en los frutos secos, el salmón y las semillas de lino, ya que contribuyen a mantener el equilibrio entre las grasas saturadas y las no saturadas en el cuero cabelludo, previniendo así el exceso de sebo. Asimismo, la vitamina H (biotina) también ayuda a regular la producción de sebo por parte de las glándulas sebáceas. Algunos de los alimentos ricos en esta vitamina son la avena, el arroz integral, las legumbres, el plátano, el huevo, el pescado azul, las fresas o el tomate, entre otros.

Caída del cabello

La caída del cabello es un problema capilar muy común, especialmente entre la población masculina, que puede ser temporal o definitivo. Aparte de los factores genéticos, la pérdida de cabello puede estar asociada a otros agentes como el estrés, los cambios hormonales tras dar a luz en el caso de las mujeres o la ingesta de algunos medicamentos como los antidepresivos. Asimismo, una dieta inadecuada con falta de vitaminas, minerales o proteínas puede causar el debilitamiento y la rotura del cabello, y una regeneración más lenta del mismo.

Si notas que estás perdiendo cabello o que está debilitado, los expertos aconsejan utilizar en primer lugar un champú específico anticaída, fortificante o con agentes regeneradores.  

Por otro lado, es conveniente ingerir alimentos ricos en vitaminas B12 y C, ácido fólico y biotina, indispensables para la salud del cabello. Por ejemplo, la carne roja, los cereales, las legumbres, los huevos, la leche y el pescado son fuentes de vitamina B, y los cítricos y las verduras lo son de vitamina C. El ácido fólico está presente especialmente en verduras de hoja de color verde oscuro, frutos secos, judías, guisantes, carne de ave y carne roja, huevos, marisco y cereales. Como fuentes de biotina (vitamina H) tenemos avena, el arroz integral, las legumbres, el plátano, el huevo, el pescado azul, las fresas o el tomate.

La falta de oligoelementos como el hierro o el zinc también es una causa de pérdida capilar, por lo que es importante introducir en la dieta alimentos como el trigo tostado, la carne de vacuno y de cordero, el hígado de ternera, las semillas de sésamo y calabaza, los cacahuetes y el chocolate negro.

Por último, también es muy importante mantener el nivel adecuado de hierro con alimentos como las espinacas, la carne roja y algunos pescados como el atún o el salmón, y la incorporación de grasas vegetales provenientes de los frutos secos y el aceite de oliva. En definitiva, para combatir la caída temporal del cabello es indispensable seguir una dieta sana y equilibrada rica en verduras, hortalizas, cereales, pescado y fruta, así como hacer actividades que ayuden a liberar el estrés y las tensiones.

 

Fuentes:

- Dra. Piraccini, de Intragen Institut

- Clínica capilar y del cuero cabelludo de H&S

Otros contenidos del dosier: Problemas capilares

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