Balneoterapia: ¡la clave para estar en forma!

La balneoterapia, una práctica extendida desde el Renacimiento, ya era muy apreciada por la alta sociedad. El mismo Montaigne, escritor y político francés, visitaba con frecuencia las fuentes termales de Lucca en Italia... La balneoterapia, cuyo origen se refiere al conjunto de tratamientos termales, engloba actualmente los tratamientos con agua de mar en los centros de talasoterapia, así como los tratamientos con aceites esenciales en los spas.

¡Un chapuzón en la ingravidez acuática!

El que la balneoterapia capte numerosos adeptos no es ni una ilusión ni una casualidad. Además de un simple chapuzón de bienestar, esta práctica comporta innumerables ventajas; entre otras, el estado de relajación, tan ansiado en esta era de ritmo frenético. Explicación del Dr. Geffroy Jocelyne, médico de reeducación funcional en el centro de talasoterapia de Roscoff (Francia): «Al sumergir un cuerpo en un líquido, este pesa solo un octavo de su propio peso». Por ello sentimos, probablemente, esa increíble sensación de ligereza cada vez que tomamos un baño. «A ese efecto de relajación y reafirmación que tanto sirve para mimarnos, se suma la pasividad», completa el doctor.  En un baño, el hecho de abandonarse es, sin duda alguna, la actividad principal. De este modo, (por fin) conseguimos dejarnos llevar.

Relajación en agua dulce

El baño, si se practica en agua dulce –termal si es posible–, cumple con la promesa de relajarnos debido al calor. «La temperatura se regula en función de las necesidades de relajación muscular o nerviosa, entre 34 y 38°», precisa el Dr. Geffroy Jocelyne. El calor dilata los poros y aumenta el flujo sanguíneo, lo que conduce, sin ningún esfuerzo adicional, a una mejor eliminación de las toxinas.

El efecto de las burbujas, propuesto por numerosos spas, se trata más bien de una innovación en el campo de la balneoterapia. ¿La novedad? El efecto masaje acuático. Las propiedades relajantes del masaje están más que probadas: activa los centros cerebrales del placer y libera en nuestro organismo las famosas endorfinas, euforizantes. Si se practica en el agua, se multiplican sus efectos. Hoy en día, existen nuevos sistemas de hidromasaje, diseñados en función de las necesidades, que responden a la búsqueda de las propiedades relajantes, pero que también comportan beneficios para la circulación, e incluso propiedades estimulantes.

Un baño de agua de mar

En los centros de talasoterapia, los baños se toman en agua de mar. «Los estudios revelan que el agua de mar es un elemento parecido a nuestros líquidos orgánicos, por su composición obviamente, pero también por el funcionamiento de los diferentes elementos que la componen», detalla nuestro experto. Al sumergirse en agua caliente, la piel se vuelve muy permeable a los iones marinos. Así pues, un simple baño puede restaurar el equilibrio mineral óptimo del organismo. De ahí que se atribuyan propiedades energéticas a las sesiones de balneoterapia que se toman en centros de talasoterapia. «Con unos 20 minutos por sesión y una temperatura cercana a los 35° (para no comprometer el sistema nervioso), la balneoterapia también puede constituir un tratamiento de cura realizado con vistas a obtener un resultado óptimo», continúa el Dr. Geffroy Jocelyne. Una cura, recomendada sobre todo en cada cambio de estación, para recuperar completamente el tono.

Ritual japonés ancestral

En el Japón, la balneoterapia es una práctica saludable que siguen al pie de la letra numerosos japoneses. «Es un auténtico ritual que tiene lugar al aire libre en fuentes de agua caliente, y que se realiza en grupo», nos cuenta Morgane, formadora en el spa Thémaé. En sus propiedades se busca, de forma prioritaria, el efecto purificante, tanto para el cuerpo como para el espíritu. ¡A lo que contribuye, sin duda alguna, la unión entre el agua y la montaña que los rodea! En un spa de corte japonés, se respeta la idea del ritual, y suele ir precedido de un masaje o un tratamiento facial. Constituye un espacio valioso de relajación entre el mundo exterior e interior, que permite sacar el mayor partido del tiempo que nos dedicamos a nosotros mismos. ¡Esta ceremonia del baño celebrada en un decorado purificante toma prestada de la naturaleza su propia filosofía del bien estar!

C. Maillard

Agradecimientos al Dr. Geffroy Jocelyne, doctor en reeducación funcional en el centro de talasoterapia de Roscoff (Francia), y a Morgane, formadora en el spa Thémaé (París).

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