Tics: todo lo que siempre quisiste saber

¿Qué son los tics?

Los tics son movimientos involuntarios,  bruscos y repetitivos de cualquier grupo muscular del cuerpo. Son más frecuentes en niños y la gran mayoría remite en la adolescencia, aunque a veces persisten hasta la edad adulta. En general los síntomas empeoran en situaciones de estrés, cansancio o ansiedad.

También existen otros tipos de tics originados por situaciones de nerviosismo como hablar en público o ante alguna noticia inesperada. Son tics puntuales que desaparecen una vez que la situación se calmó. Estimulantes como el cigarrillo o el café pueden agravarlos.

¿Cuál es el origen de los tics?

Se sabe que existe un origen genético, es muy común que pacientes con tics tengan padres, abuelos o tíos que los han tenido o los tienen.

Se ha demostrado que hay una alteración de ciertos neurotransmisores como la dopamina que genera cambios en el funcionamiento de las regiones sensitivas-motoras y de asociación de la corteza cerebral.

También influyen factores ambientales, como algún hecho traumático en el entorno familiar o escolar.

Causas menos comunes de tics pueden ser las que se manifiestan luego de determinados tratamientos con medicamentos, como la ingesta de estimulantes y, en raras ocasiones, también las encefalitis (infecciones del cerebro) pueden despertar algún tic.

Podemos ver una manifestación clara de tics en el síndrome de Tourette, ya que se caracteriza por combinar tics motores y vocales. Los síntomas cambian a lo largo del día y de la vida del paciente.

Tipos de tics:

  • Faciales: son los más comunes. Por ejemplo, guiñar un ojo, parpadear, fruncir la nariz o la frente. Hacer muecas con los labios.
  • Cabeza y cuello: mover la cabeza hacia un lado y el otro.
  • Tronco y miembros: elevar los brazos, mover constantemente una pierna...
  • Respiratorias: bostezar, carraspear, toser.
  • Verbales: gritos, palabras.

También se los puede clasificar según su duración:

  • Transitorios: suceden cuando la persona se encuentra bajo mucha presión y luego desaparecen.
  • Crónicos: duran más de un año y la frecuencia puede variar.

Tratamiento de tics

Primero es necesario descartar otros trastornos, principalmente en niños, como: ansiedad, trastornos de déficit de atención (TDAH), problemas de movimiento incontrolable, trastornos obsesivos compulsivos (TOC) o epilepsia.

  • Los tics pasajeros de la niñez no se tratan, muchas veces al hacérselo notar se agrava la situación. Es recomendable generar un ambiente lo más libre de estrés posible.
  • Si se trata de tics motores aislados, conviene no darles demasiada importancia y evitar estimulantes como el té y el café. Si interfieren demasiado en nuestra vida cotidiana, lo conveniente es la consulta médica.
  • El tratamiento psicológico es recomendable cuando los tics persisten en el tiempo y afectan la vida de relación.
  • Si los tics afectan gravemente la vida de las personas existen medicamentos que pueden ayudar a controlarlos.
  • La técnica quirúrgica denominada estimulación cerebral profunda, se aplica en pacientes que padecen el síndrome de Tourette cuando los fármacos no han dado buenos resultados y las personas llegan al punto de quedar incapacitados para llevar una vida normal.

Siempre la mejor opción es acudir a la consulta de un especialista en el caso de tener algún tic. Él podrá evaluar y dar un adecuado tratamiento.

¿Conocés a alguien que tenga tics? ¿Alguna vez haz tenido algún tic? ¿Cómo te sentiste?

Compártenos tu experiencia.

Fuentes:

Bados, A. & Vilert, J. (1991). Tics: revisión general y estudio de un caso infantil. En F. X. Méndez & D. M. Antón,, (Eds) Modificación de la conducta con niños y adolescentes: Libro de casos (pp. 377-396). Madrid: Ediciones Pirámide S. A.

Micheli, F., Fernández, M., (1992). Fundamentos de Neurología. Buenos Aires: El Ateneo

Neurología Infantil y Centro de Desarrollo micerebro.com

Singer HS. Tics and Tourette's syndrome. In: Swaiman K, Ashwal S, Ferriero DM, Ferriero D, eds. Swaiman's Pediatric Neurology. 5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2012:chap 70

Pearce, J. (1996). Buenos Hábitos y Malos Hábitos: De la vida en familia a la vida en sociedad. Madrid: Paidós.

 

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