Soñar con la muerte

Soñar con la muerte, no necesariamente negativo

Arquetipo

La muerte puede aparecer de diferentes maneras, a veces sin que la esperemos, aunque siempre intuyamos que se trata de ella. En cambio, estar muerto en nuestros propios sueños es poco común, como si el inconsciente fuera capaz de concebir la posibilidad de morir, pero no el hecho de estar muerto de verdad.

Variantes del sueño

Soñar con cementerios; soñar con la santa muerte, soñar que alguien se muere pero estar vivo, soñar con la muerte de un amigo, soñar con muerte de un ser querido, soñar con muerte de madre, soñar con la parca, soñar con muertos familiares, soñar con muertos desconocidos...

Significado del sueño

Interpretación freudiana

Desde un enfoque freudiano, soñar con la muerte es un intento de escapar de nuestros propios impulsos. Según el maestro vienés, en el inconsciente se producen constantemente tensiones entre el superyó (las obligaciones, la Ley, los límites) y el ello (las pulsiones sexuales y letales). Los sueños en los que aparece la muerte reflejan conflictos internos: o bien el sujeto no está capacitado para afrontarlos y prefiere morir o desaparecer, o bien las tensiones son demasiado fuertes y la muerte es una forma de castigo que muestra la culpabilidad en el individuo.

Interpretación junguiana

La muerte está relacionada con el misterio de la transformación y la superación de lo viejo y obsoleto, así como con la aparición de un nuevo ciclo de vida. Es el paso de una fase de imperfecciones a una etapa superior. En el 13.er arcano del tarot se la representa como un esqueleto con una guadaña que corta las hierbas secas por las que ya no fluye la savia para que salgan nuevos brotes, lo cual simboliza el ciclo eterno de la vida. Por extensión, la muerte del cuerpo conduce a la inmortalidad del alma. La transformación, por su parte, entraña la continuación del proceso vital.

La presencia de la muerte en nuestros sueños es la prueba de la desaparición de ciertas actitudes dañinas para un desarrollo psíquico equilibrado. A diferencia de lo que se podría pensar, se trata de un sueño positivo. La aparición de desilusiones hará que el sujeto sea capaz de ver con más claridad a las personas y el entorno que lo rodean, con lo que anticipa un posible cambio radical en su vida. Soñar con la muerte es, pues, una forma de afirmar nuestro deseo de vivir.

Simbología de la muerte

Enfoque sagrado y esotérico

Morir significa renacer. Según el enfoque esotérico, la muerte es la transición necesaria para pasar de un estado a otro. No hay finales definitivos, a lo sumo una transformación en «otra cosa». Además, la muerte puede representar —como refleja la tradición cristiana— el paso de un cuerpo que sufre (la pasión de Cristo) a otro que irradia luz (la resurrección). La aparición del número 3, símbolo del acceso a lo divino, es recurrente en el cristianismo (la trinidad, el regreso a los 3 días de entre los muertos…), al igual que el 4, que representa el abandono de lo material (el Emperador en el Tarot o el número 13, 1 + 3 = 4). Así pues, si la muerte aparece en nuestros sueños, hemos de fijarnos si va acompañada o no de una simbología numérica.

La simbología de la muerte en la cultura balinesa

En Bali, la muerte está vinculada a la dispersión del cuerpo y a la súplica que se le hace para «encarnarse en el cosmos». Asimismo, se la asocia con el humo que emana del fuego y con el éter en que se diluye.

Estas relaciones entre la muerte y los misterios del fuego aparecen también en los sueños de los occidentales —como si esa correspondencia tuviera un carácter universal—, lo cual se traduce en imágenes evanescentes, figuras fantasmagóricas que están al acecho, espíritus de moribundos que se alzan hacia las nubes, etc. Así lo refleja esta traducción occidental de una oración fúnebre balinesa: «Tu cabello volverá a los arbustos / Tu piel a la tierra, tu carne al agua, tu sangre al fuego / Tus nervios a las raíces, tus huesos al bosque, tus ojos al sol y a la luna / Tu cabeza a la esfera, tu aliento al viento…».

Análisis del sueño de Antonio, 47 años: soñar con un padre o una madre fallecidos

«Suelo soñar con mi madre. Está sentada junto a mi cama y me sonríe. Murió el año pasado, pero en mi sueño aparece viva y feliz, y su presencia me hace sentir bien. Me gusta soñar con ella. Es un consuelo». Antonio, 44 años.

«Soñar con un ser querido ya desaparecido es muy común. Este tipo de sueños suele aportar cierta serenidad, ya que el encuentro onírico con el difunto parece real y palpable. Podemos hablar de sueño compensatorio, pero es sobre todo una fase esencial del duelo, en la cual el sujeto necesita tiempo antes de que la que imagen de la persona fallecida decida no volver a aparecer en nuestros sueños».

Testimonios y experiencias de los doctinautas

«Soñar con la muerte»

«Soñé con la muerte de mi madre. No quería que se la llevaran, le hablaba, le pedía que volviera del más allá y me hablara, que no me dejara, que solo la tenía a ella». Una doctinauta.

 

A. Héril, psicoanalista y sexoterapeuta

C. Delabare, analista junguiana

Otros contenidos del dosier: Guía de los sueños

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