Teoría del apego: cómo tus relaciones de pareja vienen marcadas desde la infancia

¿Qué es la teoría del apego?

Formulada por los investigadores Bowlby y Ainsworth, la teoría del apego dice que las relaciones tempranas con nuestros padres forman nuestras expectativas acerca de las relaciones de pareja. Las relaciones cercanas en nuestra infancia y la autoestima que desarrollamos en esa época influyen en como creemos que deben ser las relaciones cuando somos adultos.

Nuestra estrategia de apego determina cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestras parejas. Desde cómo gestionamos los conflictos hasta cómo vivimos la sexualidad y buscamos (o no) la intimidad.

Hay varios tipos de apego y cambia según los autores, pero los básicos son el seguro, el evitativo y el ansioso.

¿Cómo influye el tipo de apego en la pareja?

Según el estilo de apego que tengamos, determinado por la manera en que nuestros padres nos hicieron entender las relaciones con su propio apego, tendremos distintas actitudes con nuestras parejas y llevaremos de una manera u otra las rupturas. Un 70% de la población mantiene las mismas creencias sobre relaciones que tenían en la infancia y esto, lógicamente, influye en sus parejas. No es muy frecuente que pertenezcamos a un estilo de apego en todos sus aspectos, solemos tender más a uno que a otro pero sin identificarnos en todas sus características. Así que para algunas personas esta clasificación podría resultar exagerada y para otros, exacta.

  • Estilo de apego seguro. Sería el estilo ideal, pero solo un 50% de las personas se comportan acorde a esta estrategia. Tienen una visión de sí mismos y de los demás muy positiva. Se trata de sentirse cómodo dependiendo emocionalmente de otras personas y también si los otros dependen de ti. No preocuparse en exceso cuando alguien te abandona o si se acerca demasiado. Son capaces de pedir lo que necesitan o reclamar al otro que sea claro con sus deseos y necesidades.
  • Estilo ansioso/preocupado. Los estudios indican que hay más mujeres que hombres dentro de este estilo de apego, probablemente responde a la idea con la que educan a las mujeres de que no estamos completas si no tenemos pareja, entre otras cosas. Son personas constantemente preocupadas por si el otro realmente siente algo por ellas. Tienen la sensación de que sus ganas de acercarse alejan a los demás pero creen que no pueden sentirse bien si no están muy cerca de la persona que quieren. Normalmente tienen la autoestima baja y sobrevaloran a las otras personas. Necesitan que los otros les valoren porque ellas mismas no lo consiguen.
  • Estilo evitativo. Son estrategias que se ven más frecuentemente en hombres. No se sienten seguros con las relaciones íntimas y en cuanto perciben que hay demasiada cercanía, huyen. No le gusta depender de otros ni que dependan de él. Se ven a sí mismos de una manera muy positiva pero infravaloran al otro. Generalmente, estas personas en su infancia vivieron con padres que no estaban disponibles y reconocen la intimidad como causa de dolor, eligen aislarse. Encadenan relaciones a cual más infeliz.

La combinación de apegos en las parejas

Sabiendo como se relacionan los distintos tipos de apego podemos intuir qué ocurre cuando se mezclan. Si una persona evitativa se empareja con una ansiosa, cosa bastante frecuente, el evitativo verá reforzada su arrogancia y el ansioso la idea de que está por debajo del otro. La persona ansiosa sufrirá mucho porque el evitativo nunca le dará lo que ella busca y es muy probable que el evitativo se sienta atrapado y huya de nuevo.

En general cualquier relación que involucre a una persona segura tiene mayores tasas de éxito. La persona segura puede hacer sentir más confianza a la persona ansiosa, aunque nunca será suficiente porque también busca independencia. Es probable que alguien con estilo seguro no aguantase a un evitativo.

Si dos evitativos se unen, estalla la bomba. Esto no es del todo raro porque puede haber mucha atracción solo por encontrar a otra persona que también evita, pero ninguno da su brazo a torcer y ambos quieren lo mismo, pero de forma incompatible.

Dos personas ansiosas que se encuentran será más improbable que acaben separándose, pero eso no asegura su felicidad ya que es probable que ambos busquen la expresión del amor del otro en formas diferentes. Su manera de comunicarse será la clave.

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