Mi hijo es un acosador escolar: ¿cómo reaccionar?

Según los expertos en acoso escolar, si cualquier niño puede ser víctima de acoso, también cualquier joven es susceptible de convertirse en victimario e infligir violencia física o psicológica a otros. Como padres, a menudo es difícil aceptar que nuestro hijo acose a otro niño y sea capaz de convertir su vida en un calvario. ¿Cuál es la mejor manera de responder? ¿Cómo entender estos actos? ¿Podemos ser proactivos? Dos especialistas opinan. 

Definir el acoso

Por encima de todo se debe definir la realidad del acoso escolar. "Se trata de violencia intencional duradera que tiene como propósito dañar y destruir al otro", explica la doctora Hélène Romano, especializada en psicopatología. La violencia puede ser psicológica, como  insultos o amenazas; físicos, como empujones, golpes o abuso sexual;  material, como destruir cuadernos o libros, o puede producirse a través de las redes sociales.

De acuerdo con Emmanuelle Piquet, especialista en acoso escolar, aislar a un niño es también acoso, solo que en una forma más insidiosa. "Este rechazo es difícil de tratar porque no se puede obligar a un niño a querer a otro", explica.

Los acosadores escolares: ¿quiénes son?

En este punto, las dos expertas tienen opiniones muy fuertes.

Hélène Romano destaca tres tipos de perfiles:
- Los seguidores: los que no toman la iniciativa de acosar pero que siguen al grupo por miedo a ser también objetos de acoso. "Cuando la escuela interviene, esto niños suelen ser receptivos", señala.
- Los líderes: los que están detrás del acoso. Según  Romano, estos niños no internalizan las normas  que rigen la vida en sociedad. A menudo tienen una baja autoestima, poca o ninguna capacidad empática y un vínculo inseguro con los adultos. "Estos chicos están a menudo solos en casa, independientemente de su condición social", señala. La intervención con ellos es más complicada.

- Los niños que acosan porque han sufrido acoso.

Emmanuelle Piquet considera que los autores del acoso no son necesariamente niños infelices o que carecen de confianza en sí mismos. Los adolescentes buscan sobre todo la popularidad. Al mismo tiempo, no piensan en valores como la  compasión o la ética. "Hay una presión social que los incita a ser populares y una forma de serlo es demostrar que tienen poder sobre el otro haciéndole sentir miedo", agrega.

Emmanuelle Piquet distingue dos perfiles de personas populares:

- El perfil de "Lady Di": se trata de niños guapos, generosos, simpáticos y atentos a los demás. Todo el mundo los aprecia y pueden cambiar de grupo como mejor les parezca. Estos niños no tienen necesidad de molestar a sus compañeros para ser populares. Representan solo el 2 % de los estudiantes.
- El perfil de "Nelly Olsen": se llama así por la perversa niña de la serie La casa de la pradera. Estos niños son populares porque pueden volver a todo un grupo en contra de una persona, a través de respuestas rápidas y agudas. Estos acosadores eligen a sus presas (el niño que acaba de pelearse con su mejor amigo o que ha obtenido una mala calificación) y tratan de desestabilizarlas. Además continuarán si las víctimas no se defienden.

¿Cómo tratar a estos niños?

Según Hélène Romano, el tratamiento de estos niños acosadores debe ser individual, familiar, multidisciplinar y duradero. Lo importante, puntualiza, es que los jóvenes puedan poner palabras a sus sentimientos. La especialista asegura que es necesaria la intervención de un adulto porque de lo contrario el acosador no tendrá ninguna razón para parar.

Emmanuelle Piquet informa que a su consulta especializada en acoso escolar no llegan niños acosadores. "Es lógico, ya que estos jóvenes en general no sufren", añade. Según ella, las sanciones disciplinarias o de carácter ético tienen poco efecto, especialmente en el instituto (se los puede influenciar más cuando están en primaria). "El castigo del adulto a menudo les sirve para colgarse una medalla", señala. Su intervención, según la experta, tiene a menudo el efecto contrario. Solo la víctima que sabe defenderse puede parar el acoso. "Si el acosado responde cada vez que sufre la violencia, el acosador se dará cuenta de que su popularidad corre riesgos.  Esto puede hacerle entender que quizá la maldad no sea suficiente para obtener lo que quiere", explica.  

La respuesta de los padres

Cuando se enteran de que su hijo ha sido identificado como acosador escolar, los padres en general se resisten a reconocerlo. Algunos tratan de encontrar razones, otros piensan que el niño acosado exagera. Muchos también tienen dificultad en aceptar que su hijo sea un seguidor, es decir, que asista a escenas de acoso sin oponerse.

Según Hélène Romano es importante que los padres sean conscientes de esta realidad para poder ayudar a su hijo. "Debemos recordarle las prohibiciones de la ley, pero también decirle que lo queremos. Tenemos que ayudarle a desarrollar empatía y expresarle que intentamos comprender",  señala. La psicóloga hace hincapié en la importancia del diálogo y, especialmente al principio, de abordar la cuestión de la intimidación escolar de forma general, sin apuntarle directamente.

Por su parte, Emmanuelle Piquet insiste en la  noción de popularidad y descree de las lecciones éticas. "Si a tu hijo acosador le manifiestas tu disgusto por sus acciones, su respuesta será  ocultarte la verdad. Vemos que hay niños a acosadores que provienen de familias con una ética muy sólida y cuyos padres han hecho todo lo posible por transmitirles ciertos valores. Mi  recomendación respecto de estos niños es hablarles de la noción de popularidad, haciéndoles comprender que la maldad agota y no funciona a largo plazo", señala. Comprender esto es especialmente importante porque en la escuela secundaria las tornas suelen volverse.

 

P. J. d'Oriola

Fuentes:

1-Save the Children. https://www.savethechildren.es/publicaciones/yo-eso-no-juego-bullying-y-ciberbullying-en-la-infancia. Febrero de 2016.

2-Entrevistas con Hélène Romano y Emmanuelle Piquet. Febrero de 2016.

 

 

 

 

Otros contenidos del dosier: Psicología en la adolescencia

Comentarios

Artículos destacados

Educación constructivista: en qué consiste
Educación constructivista: en qué consiste

En estas escuelas no hay libros de texto, sino que se trabaja por proyectos. Los niños dirigen su propio proceso de...

La felicidad de las parejas en igualdad
Adicto a las relaciones complicadas
¿Qué es el “gaslighting”?
Brownout: el trabajador desmotivado
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test