Mi amigo me ha dejado… ¿cómo supero el fin de una amistad?

"Porque él era él, porque yo era yo". Estas palabras de Montaigne en homenaje a La Boétie resuenan como una oda a la amistad. En Los Ensayos, el famoso escritor describe esta relación de amistad fusional y constante.
“La amistad es un amor razonado y razonable, basado en la fidelidad, la confianza y la amistad. Excluye toda forma de miedo y ofrece más seguridad que el sentimiento amoroso”, explica Dominique Chapot. "Vemos a la otra persona como nuestro doble por lo que cuando perdemos un amigo es como si perdiésemos una parte de nosotros mismos”, continúa la psicoterapeuta.
Por eso una ruptura amistosa resulta tan dolorosa. Para hacer el duelo de una amistad, hay que aprender a conocer el fenómeno.

Dos tipos de ruptura: la traición y el abandono

La amistad parece estar fuera del alcance de los problemas que azotan nuestras relaciones amorosas, pero no es así. “La amistad es un sentimiento más exigente que el amor. No tolera la traición y es casi imposible conseguir una reconciliación de la noche a la mañana", señala la especialista.
"Rompí la relación con mi mejor amiga después de darme cuenta de que se veía a escondidas con mi expareja. La separación fue dura. Ella siempre intentaba saber de mí a través de amigos comunes. No entendió que para mí significó una verdadera traición y nos quedamos en un punto muerto después de explicarnos", nos cuenta Elena, 32 años.
Las amistades pueden romperse sobre todo si se traiciona uno de los valores fundamentales en los que se basan. “La amistad se basa en la reciprocidad, la disponibilidad, la continuidad y la confianza”, explica Dominique Chapot.
Las amistades no siempre desintegran de la noche a la mañana. A veces la ruptura es progresiva y casi imperceptible. Éramos las mejores amigas del mundo y un día… nos dimos cuenta de que no teníamos demasiadas cosas en común.
"Pablo y yo éramos muy amigos durante la adolescencia. Sigue formando parte de mi grupo pero confieso que hoy en día somos como desconocidos”, se lamenta Nicolás, 27 años. Nada más normal para la psicoterapeuta: "Los sentimientos evolucionan, nada es estático y no tenemos los mismos amigos a los 20 que a los 40 o a los 60 años. Ahora, con ayuda de las redes sociales, como Facebook, las personas intentan reencontrarse con sus amigos de infancia. Pero no se dan cuenta de que, después de tantos años, no tienen muchas cosas".

Rupturas entre amigos: comprenderlas para aceptarlas

Algunas amistades son tóxicas pero nos resulta difícil verlo o admitirlo. "Solemos proyectar nuestros propios sentimientos en nuestros amigos porque el otro es un reflejo de nosotros mismos. Como no le deseamos ningún mal, imaginamos que él o ella tampoco nos lo desea a nosotros", señala la psicoterapeuta.
El amor es ciego y la amistad también. Como en todas las relaciones, Dominique Chapot cree que la ruptura es necesaria cuando la amistad se vuelve destructiva. A veces puede resultar tan exigente que puede acabar con nuestra autonomía y nuestra libertad. En vez de hacernos crecer y reconfortarnos, esta amistad nos amenaza. "La ruptura es saludable cuando la relación ya no nos hace sentirnos bien, no sólo en el sentido de la diversión sino de la plenitud", insiste la especialista.
"Durante 15 años fue mi mejor amiga pero era muy posesiva. Siempre daba su opinión sobre mis otros amigos y no entendía por qué salía con ellos. Me aportaba mucho, pero resultaba asfixiante. Acabé por poner distancia entre nosotras", nos cuenta Carolina, 50 años. Para Dominique Chapot, este tipo de relación es especialmente perjudicial: "La posesividad nos encierra y no nos reconforta. El amigo se convierte en una especie de gurú", añade.
Afortunadamente, algunas amistades se terminan sin dramas y sin gritos casi sin ni siquiera darnos cuenta. “A veces te entregas a una persona pero vuestros caminos acaban por separarse”, explica Dominique Chapot. En este caso, las explicaciones no son necesarias.
No siempre es el caso. Cuando hay una traición, debe haber comunicación pero esta última confrontación es difícil de vivir: es la ruptura en el sentido propio del término. Una ruptura que Matilde, 26 años, confiesa no tener el valor de afrontar: "Fui un poco cobarde; sabía que mi amiga quería explicarse. Dejé de llamarla porque había invadido toda mi vida. Preferí evitarla porque tenía miedo de que me dijese cosas que no quería escuchar”.
Sin embargo, para Dominique Chapot, “vale más una verdadera ruptura que una falsa amistad". "Por el contrario, y puesto que hablamos de sentimientos, debemos ser diplomáticos: no se trata de decir nuestras cuatro verdades, sino de confesar lo que sentimos", señala la especialista.

¿Cómo superar una amistad rota?

Como en la vida amorosa, en la amistad también encontramos a aquellos que dejan y a los que dejan. Las dos partes no siempre están de acuerdo en acabar su relación de amistad. Superar una ruptura con un amigo al que no queríamos perder puede ser difícil.
"Cuando perdemos a un amigo, este deja un huella profunda en nuestra vida. Tenemos la sensación, a veces real, a veces no tanto, de ver algunas de nuestras propias virtudes en el otro. En cuanto lo perdemos, perdemos nuestras propias cualidades con él", explica la psicoterapeuta. Pedir ayuda a un especialista puede ser necesario para superar el duelo de una amistad, y disipar así el sentimiento de pérdida o culpabilidad.
Para no llegar a este punto, también puedes recurrir a otro amigo. Exactamente de la misma manera que es necesario contar la ruptura con una expareja también puede ser necesario compartir la pena provocada por la pérdida de un amigo, con otro amigo. Sin embargo, debes tener cuidado de no darle la sensación de que es un sustituto, o te arriesgas a perder otra amistad…
Pero tranquilo, si bien la ruptura de una amistad resulta difícil y dolorosa, también puede ser reversible: la reconciliación es posible y frecuente. “En temas de amistad, tenemos derecho a cometer errores. Si no se trata de una traición profunda, puedes resolver los malentendidos", opina Dominique Chapot. ¿La clave? ¡Simplemente un poco de voluntad!
Porque intentar salvar una amistad casi siempre vale la pena. Echa la vista atrás, revisa el camino que habéis recorrido juntos y recuerda los fundamentos de vuestra amistad. Como lo describe nuestra experta: "La amistad está basada en el respeto a ser diferentes, en los momentos de intimidad, en la capacidad de descubrirse a uno mismo, en el derecho a cometer errores y en el diálogo. Hay que hablar mucho y, sobre todo, ser sinceros"
P. Jonquères d'Oriola

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