Padres divorciados: ¿cómo gestionar la primera Navidad sin papá o mamá?

Un periodo lleno de nostalgia

La Navidad es la fiesta familiar por excelencia. En función de la edad, los niños vivirán esta primera Navidad sin papá o mamá de forma distinta, pero la ausencia de uno de los padres confirmará, de forma definitiva, esa separación. Para los adultos, la Navidad también supone un momento especial en que uno se sumerge en el pasado, sobre todo en caso de separación. “Es un periodo lleno de nostalgia: nos acordamos de las personas que ya no están con nosotros, rememoramos recuerdos de infancia, y nos damos cuenta de que ya nunca volveremos a ser niños”, comenta la psicóloga Catherine Pierrrat.

Decir adiós a la familia ideal

Para las parejas separadas, la primera Navidad sin los hijos es un momento especialmente difícil, ya que “exacerba todo el malestar; no solo estamos solos, sino que además ya no podemos compartir ese momento con nuestros hijos”, añade la experta. Es el caso de María, una madre de 39 años que ha decidido prepararse para vivir su primera Navidad sin su hija de 12 años y su hijo, de 10. “Me cuesta imaginarme estar con mis sobrinos y no poder dar un beso o abrazar a mis hijos el día D. Reconozco que me parece absurdo. Me molesta y, además, me da la sensación de que tengo que sufrir una situación que no he escogido”, se lamenta la joven madre.

Culpabilidad inevitable

Según nuestra psicóloga, “que la persona sea o no la culpable de la separación no importa. Todos se sienten culpables en relación a los hijos, ya que la Navidad es, sin duda, una fiesta dedicada a los más pequeños”. Por desgracia, los padres no son los únicos que padecen este sentimiento de culpabilidad, ya que la mayoría de hijos se encuentran en un “conflicto de lealtad”, nos explica Catherine Pierrat. “Por un lado, mi hijo no entiende por qué papá y mamá no pasarán la Navidad juntos y, por el otro, mi hija, que es un poco más mayor, no deja de repetir que no es justo que yo pase la Navidad fuera de casa y se preocupa por mí”, explica María.

Preparar bien a los niños

Para que los niños sufran lo menos posible durante este periodo de transición, es importante prepararlos bien. “Por ejemplo, podemos hacer un calendario de adviento compuesto de símbolos: la madre representa Mamá Noel y papá, Papá Noel, pero en fechas distintas”, nos explica la psicóloga. “También es importante no preocuparse en exceso para evitar que se angustien demasiado por la separación. Para ello, hay que explicarles que no estarán solos por Navidad, que no deben preocuparse por nosotros. Por desgracia, muchos son los padres que utilizan a sus hijos para arreglar cuentas”, prosigue Catherine Pierrat.

Ser coherentes

Es evidente que María teme, y mucho, esta primera Navidad sin sus hijos y, además, se pregunta por qué no puede hacer una tregua de 48 horas y pasar el día 25 en casa de sus suegros para así contentar a sus hijos. En el caso de María, hay un detalle que no podemos pasar por alto: todavía sigue viviendo bajo el mismo techo que su marido. Viven en habitaciones separadas y tratan de seguir cada uno por su lado. “No sé si mis hijos creen que habrá una reconciliación. Me da la sensación de que están preparados para superar nuestra separación, ya que cada dos por tres me preguntan cuándo se marchará papá de casa. Estoy un poco perdida: ¿debo confrontarlos a la realidad de esta separación inminente, o fingir durante un par de días y hacerles creer que todo va bien?”, se pregunta la joven.

Hemos trasladado esta pregunta a nuestra psicóloga. Según ella, si María y su exmarido vivieran en casas separadas, el consejo sería obvio: celebrar la Navidad por separado. “Pero si viven bajo el mismo techo y organizan la Navidad como si estuvieran separados, lo cierto es que transmiten una doble incoherencia, lo que desestabiliza tanto a pequeños como a adultos. En la medida que se pueda soportar esta Navidad de transición, y después de una conversación cara a cara con los hijos, lo mejor, sin duda, es pasar las fiestas con los abuelos y los primos. Sin embargo, en ese caso deberemos explicar muy bien a los niños que sus padres están presentes como padres, pero no como pareja”, concluye la psicóloga.

Aprovechar el día D

Aunque nosotros, los adultos, a veces preferimos vivir en el pasado, o en el futuro, lo cierto es que los niños poseen la increíble capacidad de anclarse al presente. “Los adultos creen que el niño sufre por su padre o por su madre, pero debemos animarles a disfrutar del momento presente. Cuánto más vivan el ahora, menos se angustiarán”, afirma la psicóloga. Catherine Pierrat también recibe muchos niños en su consulta que aseguran pasárselo en grande por el mero hecho de tener dos Navidades y, por lo tanto, el doble de regalos, una costumbre heredada de una sociedad materialista…

En cualquier caso, si queremos que el niño acepte la separación sin sufrir un trauma importante, lo más aconsejable es que los padres quiten hierro al asunto y desdramaticen la situación.

P. Jonquères d'Oriola

Otros contenidos del dosier: Vivir la Navidad

Comentarios

Artículos destacados

Educación constructivista: en qué consiste
Educación constructivista: en qué consiste

En estas escuelas no hay libros de texto, sino que se trabaja por proyectos. Los niños dirigen su propio proceso de...

La felicidad de las parejas en igualdad
Adicto a las relaciones complicadas
¿Qué es el “gaslighting”?
Brownout: el trabajador desmotivado
¿Tu hijo puede ser un genio de las mates?

Los estudiantes suelen quejarse de que muchas de las materias que estudian no les servirán después. Sin embargo, tener un ...

Hacer otros Test