Medicamentos cuya dosis debe revisarse en verano

Todo esto puede poner en jaque nuestro mecanismo de adaptación a un entorno con temperaturas más elevadas de lo habitual. Vamos a revisar el listado de medicamentos que nuestro médico deberá controlar, más de lo habitual, si cabe, en los meses de estío.

Diuréticos (furosemida, hidroclorotiazida, torasemida…)

  • ¿Para qué se utilizan? Generalmente, se usan como antihipertensivos, pero también pueden ser usados para eliminar líquido en enfermedades con cierta tendencia a generar edemas, como la insuficiencia cardíaca, o hepática, por ejemplo.
  • ¿Por qué han de ser controlados? Porque aumentan el líquido que perdemos. En situaciones de calor intenso, en que sudamos sobremanera, perder excesivo líquido por otra vía (en este caso, la orina), puede dar lugar a bajadas de tensión difíciles de compensar, y complicarnos la vida.

Antiinflamatorios (ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno…)

  • ¿Para qué se utilizan? Como su nombre indica, son medicamentos mayoritariamente prescritos en procesos inflamatorios (incluso banales): faringitis, dolor de rodillas, de cervicales, lumbares, contusiones…
  •  ¿Por qué han de ser controlados? Porque, por su mecanismo de acción, alteran la función del riñón, aumentan la retención de líquido, y pueden poner en “jaque” la eliminación de residuos vía orina. Además, originan un aumento de tensión arterial, que puede ser, en ocasiones, difícil de controlar.

Antihipertensivos Inhibidores del Enzima Conversor de la Angiotensina (IECAs), o Antagonistas de los Receptores de la Angiotensiona II (ARA-II)

Los reconocerán porque el principio activo acaba en “-pril” (captopril, enalapril, lisinopril, ramipril…) en el caso de los IECAs, y en “-sartan” (losartan, valsartan, irbesartan, olmesartan…) en el caso de los ARA-II.

  • ¿Para qué se utilizan? Como tratamiento antihipertensivo. En general, no exageramos si decimos que cualquier antihipertensivo, sea de la familia  que sea, puede darnos problemas en este entorno. Pero quizás, estas familias son más peligrosas. De hecho, el grupo de los IECAs, dado los múltiples estudios que hablan de ellos como protectores de la función del corazón, entre otras, son medicamentos masivamente utilizados.
  • ¿Por qué han de ser controlados? Básicamente porque su función antihipertensiva la realizan, sobre todo, a nivel de riñón. Y en una situación con un equilibrio, a veces, tan precario de los líquidos corporales, limitar en exceso la función renal puede desencadenar una descompensación.

Otros medicamentos

Un grupo de medicamentos que pueden ver afectada su concentración en sangre (y, por ende, su función final sobre el cuerpo) en situaciones de desequilibrio en los líquidos corporales. En este grupo encontramos las sales de litio (en el tratamiento de la enfermedad bipolar maniacodepresiva), antiarrítmicos, digoxina (fundamental en determinadas situaciones de enfermedad cardíaca), antiepilépticos (topiramato…), algunos medicamentos utilizados para el tratamiento oral de la diabetes mellitus tipo 2 (metformina (que pasa por ser el primer medicamento que damos a las personas con diabetes tipo 2, salvo mala tolerancia), y las sulfonilureas (las reconocerán porque casi todas comienzan por el prefijo “gli-“), estatinas y fibratos (medicamentos prínceps en el tratamiento, respectivamente, de los excesos de colesterol, y de triglicéridos).

  • ¿Por qué han de ser controlados? Se trata de medicamentos que un margen terapéutico estrecho (este concepto se refiere a que, entre la dosis mínima a que hace efecto un medicamento, y la dosis a partir de la cual ese medicamento ya se considera tóxico, están muy próximas entre sí; en este caso, acertar la dosis necesaria para un paciente, cuando el líquido corporal puede variar tanto, puede convertirse en una odisea).

 

Fuentes:

Ferro Rivera, JJ. , “Revisión de medicamentos que pueden dificultar el equilibrio hídrico en verano”.

Marín, F. “¿Es malo tomar antiinflamatorios cada día?

3ª edición de la “Guía de actuación en Atención Primaria” de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC).

Otros contenidos del dosier: Lo esencial sobre los medicamentos

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