¿Conoces tus derechos como paciente?

Además de la Constitución Española, que también hace mención, La Carta Europea de los Derechos de los Pacientes –firmada por los países miembros de la Unión Europea en 2002– recoge 14 puntos que muestran los derechos que todo paciente tiene. Son los siguientes:

1º) Derecho a Medidas Preventivas. Prevenir la enfermedad debiera ser el objetivo de toda persona, de toda familia y de todo gobierno. Eso evita, sobre todo, sufrimiento humano pero también altos costes económicos. Por eso, tu médico en particular y el sistema sanitario en general debe garantizarte el acceso a la información necesaria y a las innovaciones tecnológicas que reduzcan el riesgo de que enfermes.

2º) Derecho de acceso. Si no puedes pagar el servicio que necesitas para mantener o mejorar tu salud, el sistema debe proporcionártelo de manera gratuita. Claro está que, últimamente, no todo el mundo tiene la sensación de que está recibiendo la cobertura sanitaria que precisa, debido a la crisis y al intento de racionalizar el uso de esos servicios.

3º)Derecho a la información. No solo deben informarte sobre tu salud; también sobre los servicios sanitarios disponibles y cómo acceder a ellos. En ocasiones, la excesiva burocracia impide que ese derecho pueda ejercerse de manera fluida. La normativa también contempla que, si así lo necesitas para estar más informado (en especial si el tratamiento que te recomiendan conlleva un elevado riesgo vital o si te han dado un pronóstico grave de tu enfermedad), recurras a una segunda opinión médica y están obligados a facilitarte el poder hacerlo.

4º) Derecho al consentimiento. Puedes y debes participar activamente en las decisiones que conciernen a tu salud. Para ello, es imprescindible que se te haya informado (como recogíamos en el punto anterior) pero también que se te solicite el consentimiento por escrito cada vez que sea necesario realizar una prueba médica que comporte algún riesgo, que se cambie la medicación o que debas ser operado. Y los datos para poder decidir sobre ello te deben ser proporcionados, al menos, 24 horas antes de que esa circunstancia (la prueba o la cirugía) se produzca. A no ser, claro está, que se actúe de urgencia.

5º)Derecho a la libre elección. Tú eliges el médico de atención primaria por el que deseas ser atendido. Y lo mismo ocurre con los especialistas o los hospitales, aunque en este último punto siempre se tendrá en cuenta el centro “de referencia” que por zona geográfica te corresponda. Si has perdido la confianza en el médico, te deben asignar otro.

6º)Derecho a la privacidad y la confidencialidad. Los datos sobre tu estado de salud, el tratamiento que sigues o los actos quirúrgicos a los que debes someterte, son absolutamente privados y no pueden darse a conocer. Por eso, los centros sanitarios deben protegerlos adoptando las medidas necesarias que lo hagan posible.

7º)Derecho al respeto del tiempo del paciente. Este derecho hace referencia a los minutos atendidos en las consultas pero, sobre todo, a los tiempos de espera ­–los máximos están claramente establecidos– para recibir un determinado servicio. Si se superan esos plazos, tú puedes recurrir a otros mecanismos para lograrlo pero si te generan algún gasto (por ir a un centro privado, por ejemplo), el sistema público debe reembolsarte la cantidad.

8º)Derecho a la observancia de normas de calidad. Si consideras que el trato recibido no responde a unos niveles satisfactorios de rendimiento técnico, confort o relaciones humanas, estás en tu derecho de quejarte y hacerlo saber.

9º)Derecho a la seguridad. Cualquier acto médico o quirúrgico debe seguir una premisa básica: la seguridad. Por eso, los médicos deben saber prevenir riesgos (al mezclar medicaciones, por ejemplo) y los centros deben revisar escrupulosamente los aparatos de diagnóstico y de tratamiento.

10º)Derecho a la innovación. Si consideras que existe un procedimiento innovador que puede mejorar tu estado de salud o tu calidad de vida, los especialistas que te atienden deben escucharte, valorarlo y –si procede– facilitar que tengas acceso a él.

11º)Derecho a evitar el dolor y sufrimiento innecesario. Ese es uno de los grandes objetivos de la Medicina, no dañar. De ahí que cada vez se haga más hincapié en el acceso a los tratamientos paliativos en caso de enfermedades de muy mal pronóstico.

12º)Derecho al tratamiento personalizado. Los programas sanitarios y los servicios de salud deben ser flexibles para que se adapten a tus necesidades personales. Sin embargo, es otro de los derechos que más difícil de cumplir resulta, en especial en momentos en que la contención del gasto está muy presente.

13º)Derecho a quejarse y a reclamar. Cuando hayas sufrido un daño que pudiera haber sido evitado, puedes reclamar (por lo general se hace mediante las asociaciones de ciudadanos aunque también se puede recurrir a una entidad independiente). El sistema sanitario está obligado a responderte por escrito.

14º)Derecho a la compensación. Si se comprueba que tu queja es cierta, tienes derecho a recibir una compensación en un plazo de tiempo razonablemente corto. Sirve tanto si el daño ha sido físico (por una negligencia) como psicológico (un tiempo de espera demasiado largo).

En la práctica, no somos tan autónomos a la hora de decidir

Cambios en la Ley de Autonomía del Paciente. Ojo, porque la ley española ha cambiado recientemente. Si antes el paciente tenía potestad para decidir si seguir o no un tratamiento nada más cumplir los 16 años, desde agosto de 2015 la edad para poder decidirlo asciende hasta los 18.

Del mismo modo, si una persona gravemente enferma no ha dejado hecho testamento vital, será el médico quien decida si aplicar cualquier medida de sostén vital en la última etapa de su existencia. Y eso, a pesar de que sus familiares más cercanos sepan (porque así se lo hubiera manifestado el paciente en algún momento) que no quería que le alargaran la vida de manera innecesaria.

Documentación:

–      “Ley de Autonomía del Paciente”. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica

–      “Carta Europea de los Derechos de los Pacientes”. Roma, noviembre 2002

Otros contenidos del dosier: En manos del médico

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