Claves para reconocer a un buen médico

No lo tienen fácil. La crisis que se arrastra desde hace ya más de 7 años ha menguado sus recursos y estirado sus obligaciones. Donde antes se atendía un paciente cada 7 minutos –era el tiempo medio estipulado por consulta– en muchas salas de Atención Primaria se encuentran desbordados y los minutos dedicados a cada paciente, de facto, se han reducido.

Sin embargo, ser médico es una vocación. Y eso, unido a la responsabilidad que tienen sobre el estado de salud de otras personas, hace que su compromiso sea bastante especial.

 En líneas generales, un buen médico debería responder a este perfil:

Te escucha. Cinco o siete minutos dan para poco pero además de recoger datos y anotarlos, tu médico debe escucharte. Quizá una de los datos que desees aportarle en esta nueva visita pueda ser de interés, en especial si se trata de un síntoma extraño o de efectos secundarios de la medicación que tomas.

Informa con palabras sencillas y no engaña. Debe evitar el uso de símbolos y abreviaturas, recomienda la “Guía del Buen Quehacer Médico”. Si abusa de esos recursos en los documentos que sean para tu uso, difícilmente podrás seguir sus recomendaciones. En especial si se tiene en cuenta que la información que se recibe es tanta y el tiempo tan corto que es probable que, pocos minutos después de salir de la sala, ya no recuerdes el 70% de lo que te ha dicho. Como paciente, es tuya la decisión de saber todos los datos de tu estado de salud o solo una parte. Y él debe atender a esa petición. Lo que nunca debe es engañar o enmascarar la realidad con el fin de forzar una determinada actitud tuya. Y mucho menos mentir sobre su formación, experiencia o cualificaciones.

Te hace ver la importancia del auto-cuidado. Hoy en día son muchas las personas polimedicadas que acaban teniendo serios trastornos derivados de la combinación de fármacos. Si el galeno ve posibilidad de anular alguno de ellos y promover hábitos sanos que logren controlar la situación, debe informarte.

Se muestra colaborador, no fiscalizador. Está comprobado que cuando el médico riñe o critica continuamente a sus pacientes, estos no atienden a sus recomendaciones. La relación entre ambos tiene que ser colaborativa. Conviene formar un tándem –en el que prime la sinceridad por ambas partes– para vencer o controlar un trastorno concreto y, sobre todo, proporcionar calidad de vida.

Respeta tu derecho a la intimidad y a la dignidad. Así lo recoge el Código Deontológico en su artículo 21.1 Además, el médico no debe mostrar convicciones personales que intenten menospreciar tus creencias.

Pregunta… y repregunta. La información que tú le proporciones es la que le debe dar las pistas para saber cómo te estás cuidando y no hacerse una idea previa que puede no responder a la realidad. No debe, en definitiva, dar nada por hecho.

Tiene capacidad auto-crítica y sabe reconocer cuándo podía haber hecho más. Nadie está libre de equivocarse, pero si se trata de un médico es especialmente importante que lo reconozca cuanto antes, que informe al paciente y a sus familiares y que aporte soluciones para solventar ese error.

Actualiza sus conocimientos. Todo el personal sanitario, y con más razón los médicos, tienen la obligación de participar periódicamente en actividades de formación. Además, debe estar al tanto y leer las nuevas guías médicas, que sirven de referencia a la hora de diagnosticar y/o tratar. Es la única manera de poder ofertar a sus pacientes nuevas terapéuticas que les ayuden a sobrellevar mejor sus dolencias y les causen menos efectos indeseados.

Es muy cuidadoso con tu historia clínica. Con los recortes en Sanidad, las enfermeras tienen que desdoblarse y en la actualidad algunas de las tareas que ellas hacían han pasado a los médicos. Pero, por mucho trabajo añadido que tengan, lo que no pueden es dejar de tener al día tu historial médico. Muchas de las medidas a adoptar en el futuro pueden depender de lo que allí quede reflejado. Sabrás que lo completa bien si él mismo se refiere a datos recogidos semanas o meses atrás y los compara con los actuales.

Documentación:

–      “Good Medical Practice”. General Medical Council of United Kingdom

–      “El buen quehacer médico. Pautas para una actuación profesional de excelencia”. Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos

–      “Primum non nocere. Seguridad del paciente”. Dra. Alejandra Nava Ruiz Departamento de Infectología HIMFG

–      “Mi concepto del buen médico”. J. Jiménez-Alonso. Servicio de Medicina Interna Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada). Conferencia impartida en 2010 en la Reunión Internacional Ten Topics Josep Fon in Autoimmune Disease and Rheumatology

Otros contenidos del dosier: En manos del médico

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