Cuerpos extraños en el organismo

Este tipo de accidente es muy frecuente y afecta sobre todo a niños de 6 meses a 6 años de edad. Los cuerpos extraños suelen ser frutos secos, bolas, piedras, fragmentos de juguetes o de bolígrafo y de otros objetos que pueden separarse en trozos pequeños.
Según la localización y la naturaleza del objeto, el riesgo es más o menos importante.

Vías digestivas

Esta localización es el caso más frecuente de accidente debido a la penetración de un cuerpo extraño en el organismo.
Cuando el objeto que se ha tragado es de pequeño tamaño y no es tóxico ni cortante, circula por el tubo digestivo sin provocar lesiones. Se elimina en las heces al cabo de 24 a 48 horas. La ingestión de pan o de alimentos ricos en fibra (espárragos, puerros), que recubren el cuerpo extraño, facilita su paso por el intestino.
Un cuerpo extraño punzante o cortante (aguja, espina de pescado, trozo de cristal) requiere efectuar radiografías o, incluso, una endoscopia, para seguir su progresión. De este modo se comprueba que no perfora las paredes de los tejidos que atraviesa; en ocasiones, debe extraerse.
La ingestión de las pequeñas pilas de botón utilizadas en los relojes y en los juguetes precisa una hospitalización inmediata y una endoscopia, ya que, bajo los efectos de los
jugos digestivos, estas pilas pueden liberar productos tóxicos.
Cuando un objeto de gran volumen permanece bloquea-do en el esófago, la víctima traga y respira con dificultad. Hay que pedir ayuda especializada y llevar a la víctima en posición sentada a un servicio de urgencias.

Vías respiratorias

Se habla de cuerpo extraño «inhalado» cuando el objeto se dirige hacia los pulmones, en lugar de dirigirse hacia el estómago. Según el tamaño del objeto y el lugar donde se fija, los síntomas que produce y los pasos que hay que seguir para la extracción del mismo son diferentes.
La cara de la víctima está colorada, tose con fuerza y respira ruidosamente. El objeto ha pasado por las cuerdas vocales y se ha quedado atascado en los bronquios. No existe peligro inmediato. Hay que esperar que la tos se calme (en general, al cabo de algunos minutos) y, si la víctima no consigue expulsar el objeto, hay que mantenerla sentada y pedir ayuda especializada. No hay que suspenderla por los pies ni hacerla vomitar, para evitar el riesgo de asfixia. Generalmente, el objeto atascado debe extraerse mediante broncoscopia, con anestesia general.
La cara de la víctima está azul, sus ojos parecen extraviados y no consigue recuperar la respiración. Estos accidentes son infrecuentes y son el resultado de la obstrucción de la laringe por un objeto. La víctima se encuentra en estado de asfixia y la urgencia es extrema. El cuerpo extraño debe ser expulsado mediante la maniobra de Heimlich o, en los niños menores de 5 años, mediante el método de Mofenson.
Maniobra de Heimlich. Colocarse detrás del adulto o del niño, y rodearle la cintura.
Aplicar un puño cerrado en la boca del estómago (por encima del ombligo, justo debajo de las costillas); situar la otra mano sobre el puño. Apretar bruscamente las manos y los brazos contra uno mismo y ligeramente hacia arriba. Esta presión permitirá expulsar el aire de los pulmones hacia la tráquea y desplazar el cuerpo extraño atascado en la garganta, para eliminarlo por la boca.
Esta maniobra puede repetirse varias veces, si es preciso.
Método de Mofenson. Colocar el pecho del niño sobre el muslo del socorrista, en posición horizontal, y dejar que la cabeza cuelgue sobre la rodilla del socorrista, para permitir la evacuación del cuerpo extraño.
Efectuar 4 golpes suaves, con la mano plana, entre los omóplatos.
Repetir esta maniobra varias veces, si es necesario. Si el cuerpo extraño no se expulsa, hay que intentar la maniobra de Heimlich con precaución.

Ojos

Las motas de polvo o los granos de arena son los cuerpos extraños más habituales en los ojos; se adhieren a la superficie del globo ocular o se esconden bajo el párpado. Se quitan con la punta de un pañuelo limpio y húmedo (se hacen resbalar hacia el exterior
del ojo), o vertiendo unas gotas de suero fisiológico. Después de la extracción, hay que lavar abundantemente el ojo con suero fisiológico o bien con agua corriente.
Cuando el cuerpo extraño está situado en el iris, se encuentra fijado en la córnea o se halla hundido en el globo ocular, no hay que intentar retirarlo, ya que el riesgo de infección o perforación es muy alto. Para limitar los movimientos oculares, debe cubrirse el ojo con una compresa de gasa.
Dirigirse a un oftalmólogo o a un servicio de urgencias para proceder a la extracción del cuerpo extraño.

Oídos

La presencia de un cuerpo extraño en el oído se manifiesta mediante dolor y hemorragia en el oído. El objeto introducido debe ser retirado urgentemente por un médico, para que no se lesione el tímpano. La extracción se efectúa mediante el lavado del oído o con la ayuda de un microscopio.

Niños y frutos secos

Antes de la edad de 4 años, el 75% de los cuerpos extraños son frutos secos: los de menor tamaño son responsables del 50% de los casos de cuerpos extraños inhalados.
Hay que mantener siempre fuera del alcance de los niños pequeños almendras, nueces, pasas, avellanas y otro tipo de frutos secos de tamaño similar.

Otros contenidos del dosier: Urgencias y primeros auxilios

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