Curar las heridas superficiales en niños

La piel del niño

Aunque la piel de un bebé nacido a término presenta todas las capas que forman la piel del adulto, su maduración todavía no está acabada. La plena maduración irá teniendo lugar progresivamente, sobre todo durante los primeros meses de vida. Normalmente, se calcula que la piel del recién nacido, especialmente hasta los 3 meses, es más frágil y más permeable que la del adulto, en particular debido a su espesor (menor que en niños de más edad y en adultos).

Además, la maduración del sistema inmunitario, incluido a nivel cutáneo, no está completa y, por lo tanto, los niños pequeños serán más vulnerables a las infecciones. Asimismo, la flora bacteriana cutánea es totalmente diferente a la del adulto, pudiendo incrementar el riesgo de infección. 

Particularidades de las heridas superficiales en el niño

Al igual que para cualquier herida superficial, las heridas superficiales en el niño afectan solamente a las capas superficiales de la piel (epidermis y dermis) y son de pequeño tamaño. Cuidado, no debemos olvidar que una herida de pequeño tamaño en un adulto (

Por este motivo, debemos evaluar el tamaño de la herida con respecto a la palma de la mano del pequeño: la herida no debe ser más grande que la mitad de la misma. 

Diferentes tipos de heridas superficiales en el niño

El primer punto importante es asegurarse de que, efectivamente, se trata de una herida superficial. Podemos encontrar los mismos tipos de heridas superficiales que en el adulto y es importante saber distinguirlas:

  • Heridas superficiales por un objeto cortante (como un cuchillo). Los bordes de la herida son regulares.
  • Heridas por abrasión (arañazo o excoriación por un objeto o superficie rugosa), con bordes irregulares.
  • Heridas por arañazo o mordedura de animal (por lo general, de gato o perro), a veces, de otro niño.
  • Herida por un objeto punzante como la punta de un cuchillo, un clavo o una aguja.
  • Herida por aplastamiento (contusión) de bordes y contornos irregulares. 

Curar las heridas superficiales del niño

Los gestos son los mismos que para el adulto, ya que el objetivo es evitar que la herida se infecte, pero también obtener una cicatrización lo menos visible.

Lo que hay que hacer

  • Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de curar la herida.
  • Limpiar cuidadosamente la herida con agua y jabón neutro del tipo jabón de Marsella.
  • Aclarar con abundante agua o suero fisiológico para eliminar cualquier resto de jabón.
  • Secar la herida dando toquecitos con una gasa estéril.
  • Aplicar una solución antiséptica en espray o con la ayuda de una gasa. Existen varios tipos de antisépticos y es importante leer bien el prospecto antes de su uso. En caso de duda, consulta con tu médico o farmacéutico. Optar por una solución antiséptica incolora como Menalcol Reforzado® o Dakin®. Cuidado: en bebés de menos de un mes, solo está permitido el uso de Menalcol Reforzado® o antisépticos clorados como Dakin®, pero hay que aclararlos 30 segundos después de su aplicación. Habrá que tomar precauciones si el niño tiene entre 1 y 30 meses: lee el prospecto con atención.

Si fuera necesario, puedes poner una tirita o una gasa estéril fijada preferiblemente con una malla quirúrgica. Si utilizas una tirita, es necesario que la cambies todos los días para repetir los cuidados y vigilar el estado de la herida.

Pequeñas cosas que debemos evitar

  • No se deben mezclar nunca dos o más antisépticos locales.
  • Evitar el uso de alcohol sobre la herida. 
  • Evitar los antisépticos que tienen color (por ejemplo Betadine®) para poder vigilar mejor la evolución de la herida.
  • No utilizar algodón porque podría deshilacharse dentro de la herida.
  • Optar por formatos pequeños y comprobar siempre la fecha de caducidad.
  • Si no se utilizan bien, los antisépticos pueden alterarse. Para evitarlo, cerrar el bote herméticamente tras su uso y evitar el contacto directo de la herida con el bote. Nunca cambies el contenido a otro recipiente.

¿La vacuna antitetánica está al día?

No debemos pasar por alto el riesgo de tétanos. Sea cual sea el tipo de herida, comprueba siempre que el niño tenga su cartilla de vacunación al día. En caso contrario, consulta inmediatamente con un médico.

 

Heridas en niños: ¿cuándo consultar al médico?

Si se da una de las siguientes situaciones, deberías consultar al médico inmediatamente o acudir a urgencias si tu médico no puede darte cita. Recuerda que mantener la calma te ayudará a actuar mejor:

  • Si la vacuna del tétanos no está al día.
  • Si se trata de un bebé (menor de un año), sea cual sea el tipo de herida.
  • Siempre que el niño no se comporte de manera normal (somnolencia, llanto constante…) o si el funcionamiento de una parte del cuerpo (por ejemplo un dedo) está debilitado o no es normal.
  • Si la herida está muy sucia y es de gran tamaño (> 4 a 5 cm o la mitad de la palma de la mano de la víctima) o si presenta cuerpos extraños que no salen con agua.
  • En caso de mordedura humana o animal, de herida por aplastamiento (contusión), de un pinchazo con una aguja u otro objeto muy punzante y/o sucio.
  • Si la herida está localizada cerca de una articulación, en las manos, cerca de un orificio natural, alrededor de los ojos o en el cuello.
  • Si el niño está siguiendo un tratamiento con corticoides o en caso de enfermedad que debilite el organismo, como una enfermedad autoinmune.
  • Si hay signos de infección(herida caliente, enrojecimiento, supuración, secreción purulenta, dolor, rojez, hinchazón).
  • En caso de sangrado importante y persistente, sobre todo si se trata de un sangrado pulsátil. 

Recuerda: siguiendo sistemáticamente estos pequeños consejos, al fin y al cabo tan sencillos y prácticos, prevendrás los riesgos y complicaciones asociados a una herida superficial y conseguirás que la cicatriz sea lo menos visible.

 

Fuentes:

1- Principios generales para los cuidados de las heridas. Hospital Universitario de Ginebra. Agosto de 2012.

2- Anne Aerts, Dorine Nevelsteen, Françoise Renard. “Soins de plaies”. Editions de Boeck, 1998.

3- Société Francophone de Médecine d’Urgence. Prise en charge des plaies aux urgences. 12ème conférence de consensus. Clermont-Ferrand, 2 de diciembre de 2005.

4- Julie Vézina. Le soin des plaies : principes de base. Universidad de Quebec, septiembre de 2006.

5- Giorgio La Scala et al. Le traitement des plaies chez l’enfant. Paediatrica 2003 ; vol 14, No

6- Société Française d’hygiène hospitalière. Guide des bonnes pratiques de l’antisepsie chez l’enfant. Mayo de 2007.

Otros contenidos del dosier: Urgencias y primeros auxilios

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