Picaduras de insectos: los mejores remedios

Aunque la mayoría de las picaduras de insectos son benignas, algunas pueden provocar reacciones más o menos fuertes. Las personas alérgicas deben estar particularmente atentas. Además, hay que saber reaccionar rápidamente cuando se trata de varias picaduras o cuando éstas se sitúan a la altura de la garganta. En caso de edemas, problemas respiratorios o fiebre, sólo hay una salida: emergencias. Afortunadamente, esos accidentes ocurren raramente, por lo que unas pocas precauciones bastan para llevar mejor la compañía de estos enemigos del verano.

¡Cuidado: mosquitos!

Los mosquitos tienen la mala costumbre de despertarse en las horas en que el sol se oculta, justo cuando uno tiene ganas de quedarse afuera. Para no correr riesgos durante tus reuniones al aire libre, mantenlos a raya con la ayuda de velas de citronella o de albahaca o plantas aromáticas.

Para evitar las picaduras, no dudes tampoco en recubrirte de loción repelente y utiliza ropa adecuada: pantalón estrecho a la altura de los tobillos, camiseta o camisa manga larga. En lo que respecta a los materiales, deja de lado las gasas y otras telas de algodón, ya que los insectos las traspasan sin ninguna dificultad. Si estás en un país donde exista riesgo de paludismo, aumenta la vigilancia y, además del tratamiento antipaludismo, no olvides una protección total. Si no hay mosquiteras en las puertas y ventanas, déjalas cerradas desde el atardecer y duerme con una mosquitera alrededor de la cama. En Europa, donde los mosquitos son menos peligrosos aunque igual de irritantes y molestos, no enciendas la luz en el interior de la casa si las ventanas están abiertas. Ante una picadura, una crema calmante antiinflamatoria aliviará la irritación, atenuará la picazón y evitará que te rasques toda la noche.

Abejas, avispas, arañas y ortigas

Las abejas y las avispas, que liban nuestras flores y frutas, aprecian particularmente las mesas de verano, los picnics y las meriendas al aire libre. Sin embargo, no pican por maldad sino por atracción. Los perfumes, que contienen notas de flores y plantas, igual que las mermeladas, compotas y otros dulces las excitan particularmente. Sin embargo, los alimentos no atraen a los abejorros, que se nutren exclusivamente de insectos.

Los tábanos son insectos chupadores. Los encontramos cerca de grandes animales (caballos, vacas...) a quienes pican sin cesar, cerca de ríos o cursos de agua y también en piscinas descubiertas en verano.

Ante una picadura, debe retirarse el aguijón con la ayuda de una pinza de depilar, desinfectada con un poco de alcohol, aliviar el dolor con hielo o agua fresca y aplicar una crema antiinflamatoria y antipruriginosa, es decir, calmante.

Desconfía igualmente de las garrapatas, que pueden provocar fuertes fiebres acompañadas de agujetas. Al igual que los ácaros rojos, las garrapatas son aficionadas a los matorrales, arbustos e hierbas. Para protegerse mejor, más vale cubrirse la parte de abajo de las piernas.

Ante una picadura, retira enteramente la garrapata, desinfecta la herida y consúltalo con un médico en caso de tener fiebre. Los ácaros rojos y las arañas provocan grandes irritaciones en forma de placas rojas que se ubican en los pliegues de los miembros (ingles, rodillas, codos, etc.). Para calmar la irritación, aplícate una crema a base de corticoides y toma antihistamínicos durante varios días.

Pero los insectos no son los únicos enemigos y las caminatas en pantalón corto existen para recordarnos que algunas plantas, como la ortiga, tienen también un alto poder urticante… Aunque los adultos a menudo soportan mejor las sensaciones de quemazón y de picazón que provocan la mayoría de las plantas, es importante en el caso de los niños, intentar calmar la irritación. No sólo porque ellos pueden sentir el dolor de forma más violenta, sino porque la aparición de manchitas rojas puede asustarlos. Para evitar que odie para siempre las caminatas en el bosque, aplica rápidamente una crema en la zona afectada, que eliminará el dolor y la sensación de quemazón.

Lo que no puede faltar en tu botiquín

  • Tijeras
  • Pinza de depilar
  • Antiséptico local (en dosis únicas o compresas impregnadas), para desinfectar las pequeñas llagas
  • Crema calmante para aliviar la picazón y detener la inflamación posterior a una picadura
  • Spray refrigerante para aliviar los dolores traumáticos y los hematomas
  • Protección solar
  • Leche after-sun para disminuir la sensación de acaloramiento
  • Pomada para hematomas y moretones
  • Medicamentos contra la fiebre: aspirina, paracetamol, ibuprofeno
  • Termómetro
  • Vendas

H. Huret

Otros contenidos del dosier: Urgencias y primeros auxilios

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