¿Qué gano al dejar de fumar?

Los beneficios de dejar de fumar son múltiples: la piel recupera su brillo, la respiración se renueva, se reducen los riesgos de sufrir impotencia, entre otros. Pero el interés por dejar de fumar de una vez por todas adquiere verdaderamente todo su sentido a nivel cardiovascular.

El tabaco, responsable de 50.000.000 muertes en la última década

“Fumar tapa las arterias y provoca crisis cardiacas y ataques cerebrales”. “Los fumadores tienen 50% más de riesgo de sufrir una crisis cardiaca que los no fumadores”. Aunque estos peligros ligados al tabaquismo figuren en grandes caracteres y sean ilustrados por fotos chocantes en los paquetes de cigarrillos, los fumadores minimizan la peligrosidad del tabaco: según datos del año 2009 en Francia, menos del 40% de ellos sentía temor frente a las enfermedades cardiovasculares y menos del 60% frente al cáncer.

Sin embargo, en Francia, el tabaco mata 73.000 personas por año, de las cuales un cuarto (alrededor de 18.000) por enfermedad cardiovascular, según las últimas cifras francesas. Esta proporción de decesos de origen cardiovascular ligado al tabaco aumenta hasta el 30% en las mujeres, igualando más o menos la mortalidad por cáncer ligada al tabaco en estas últimas, señala el Dr. Thomas.

Contrariamente a ciertas creencias extendidas entre el gran público pero compartidas por buena parte de médicos, el tabaco figura a la cabeza de los factores de riesgo de infarto de miocardio, por encima de la hipertensión arterial y la diabetes, según el estudio Interheart que lo ubica en segunda posición detrás del colesterol. Sobre todo, es un factor de riesgo que golpea temprano y que es capaz por sí solo de provocar un infarto en los jóvenes, destaca el Dr. Thomas. “Entre un 70 y un 90% de las víctimas de infarto antes de los 50 años son fumadores  y la misma proporción es válida para el tabaquismo como factor de riesgo de los infartos”.

"No existe el tabaquismo leve"

Entre las otras creencias que el cardiólogo desea batir en brecha, está la que dice que solo el cigarrillo comporta un riesgo mientras que los otros productos a base de tabaco (cigarro, pipa, narguile) serían inofensivos. “Todas las formas de consumo de tabaco comportan un riesgo de infarto de miocardio”, insiste. Este riesgo se ve multiplicado por cerca de 3 en los fumadores de cigarrillos con filtro, por 2,5 en los que los prefieren sin filtro, por un poco menos de 2 en los amantes del narguile y del tabaco no fumado, y por más de 3 en los fumadores de pipa.

El cardiólogo también quiere poner fin al mito según el cual fumar muy moderadamente no causa riesgos. “Con relación a otros factores de riesgo cardiovascular, el tabaco actúa sin umbral, es decir, no existe un consumo por debajo del cual el riesgo sea nulo. Los mecanismos que hace intervenir, dominados por los espasmos y las trombosis, son elementos mayores de accidente cardiaco para los cuales no es necesario consumir mucho”. En resumen, “no existe el tabaquismo leve”.

En cuanto al tabaquismo pasivo, “es una realidad”, asesta el cardiólogo. Vivir con un fumador expone a un riesgo relativo de enfermedad cardiovascular de 1,62 mientras que exponerse a entre 1 y 7 horas por semana al humo del tabaco expone a un riesgo relativo de 1,24.

Dejar de fumar: beneficios en 24 horas

No dejamos de repetirlo durante todo el año: dejar de fumar es bueno para la salud. Desde el punto de vista cardiovascular, un año de abstinencia basta para reducir el riesgo de episodio coronario. Pero los primeros beneficios aparecen mucho más rápido:

En 24 horas, se elimina el monóxido de carbono de la sangre. En un fumador, el CO satura la hemoglobina que deja de poder transportar el oxígeno a los tejidos. Su eliminación restaura pues la función de la hemoglobina, lo que se traduce por una mejora del rendimiento deportivo.

En dos semanas, se restaura la capacidad de las plaquetas, anulando de paso el riesgo de sufrir trombosis y espasmo coronario.

Cuanto más joven es la persona, más importantes son los beneficios de dejar de fumar. Entonces, apagar su último cigarrillo antes de los 40 años permite recuperar la esperanza de vida inicial. “Si se deja más tarde, entre los 55 o 65 años, se está aún dentro de los términos de una hipoteca asociada a otros factores de riesgo cardiovasculares”, advierte Daniel Thomas.

Aunque parezca evidente, dejar de fumar después de un primer episodio cardiovascular también es muy beneficioso. Esto reduce a la mitad el riesgo de recaída después de un infarto de miocardio, un baipás o una coronoplastia y a un 36% la mortalidad posterior a un episodio coronario.

El riesgo de diabetes, independientemente de otros factores, se multiplica por 2,66 en los fumadores con relación a los no-fumadores. Al dejar de fumar, este riesgo vuelve a ser idéntico al de los no-fumadores, asegura Daniel Thomas.

En definitiva, decir basta al tabaco es renunciar al riesgo de sufrir impotencia y problemas de piel.

A. Pelletier

Fuentes:

“Los beneficios, desde el punto de vista cardiaco, de dejar de fumar”, Dr. Daniel Thomas, Entrevistas de Bichat, 14 de septiembre de 2012.

“Mortalidad atribuible al tabaco en Francia”, Catherine Hill, epidemióloga del Instituto Gustave Roussy.
“Smoking and Incidence of diabetes among Us adults”, Foy CP et al. Diabetes Care 2005; 28:2501-7

Otros contenidos del dosier: Dejar de fumar

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