Técnica Bowen: una terapia suave basada en la autocuración

La técnica Bowen, una terapia de origen australiano

La técnica Bowen ha sido desarrollada por el australiano Thomas Ambrose Bowen para ayudar a calmar los ataques de asma de su mujer. Thomas se dio cuenta de que, con una buena alimentación y una manipulación de los tejidos blandos, conseguía aliviar sus síntomas. Tras haber estudiado anatomía, este autodidacta ha ido perfeccionando su técnica a través de la experimentación. Poco a poco, osteópatas, masoterapeutas y quiroprácticos se han ido interesando por esta terapia, que no ha dejado de evolucionar.

El principio de la técnica Bowen: la autocuración

La técnica Bowen trabaja puntos clave de nuestro cuerpo, algunos de ellos trabajados también en acupuntura. Elouan Le Texier, fisioterapeuta y osteópata formado en la técnica Bowen, nos explica que el objetivo de la estimulación de estos puntos es enviar un mensaje claro al sistema nervioso central. "El cerebro debe sentir que hay un problema y que debe actuar para tratarlo", resume el especialista. La técnica Bowen se basa así en el principio de autocuración. "El cuerpo es una máquina totalmente increíble", enfatiza.

En el ámbito médico, esta terapia aún no tiene mucho recorrido. Por el momento, la técnica ha sido objeto de un solo estudio3 realizado sobre 20 pacientes que padecían capsulitis retráctil, también llamada hombro congelado. Tras 5 sesiones de técnica Bowen, el 70 % de los pacientes presentaba una recuperación completa y el 80 % dejaba de sentir dolor. En vista del número reducido de sujetos y de la ausencia de un grupo testigo, los resultados de este estudio no constituyen una verdadera prueba científica de la eficacia de la técnica.

Beneficios de la técnica Bowen

La técnica Bowen está dirigida a todo tipo de pacientes, incluso recién nacidos. Se basa en un enfoque sistémico del cuerpo humano, es decir, trata a la persona en su conjunto. Cuando el paciente viene a consulta, la sesión empieza por una conversación enfocada a entender la razón de su visita, pero también sus puntos débiles.

"Aunque la persona venga por un dolor de espalda, siempre intento descubrir todas sus debilidades, para que los puntos que utilizo sean los adecuados. Puede que el sistema nervioso central actúe antes sobre un problema de insomnio o de estreñimiento, que sobre un problema de espalda, por ejemplo", cuenta el terapeuta.

En la siguiente sesión, el paciente puede observar una mejoría en zonas diferentes a las esperadas. Por lo tanto, la técnica Bowen no busca tratar un problema en particular, sino estimular el organismo para que ponga en marcha sus propios mecanismos de recuperación. De este modo, el método trabaja el sistema musculoesquelético, digestivo, respiratorio, urinario, etc. "El campo de acción es completo", continúa Elouan Le Texier.

La técnica Bowen en la práctica

Una técnica suave pero persistente

La técnica Bowen está considerada como un método suave. La práctica se basa en pequeñas manipulaciones, sencillas y muy concretas, que requieren una amplia experiencia con el tacto. El terapeuta localizará un tendón, músculo o ligamento y lo presionará ligeramente con su pulgar durante 20 o 30 segundos. Este gesto, al ser mantenido durante bastante tiempo, puede llegar a provocar sensaciones desagradables. "Es también lo que pretendemos, ya que queremos crearle ciertas molestias al cerebro", apunta Elouan Le Texier.

Elena Fuentes, también fisioterapeuta y osteópata formada en la técnica Bowen, nos explica que "el especialista tiene que intentar no causar demasiado dolor cuando manipula los puntos, para que el paciente no se ponga demasiado tenso y no le provoque una reacción de defensa".

Una sesión llevada a cabo desde la calma

La técnica Bowen se practica con plena tranquilidad: la sesión tiene lugar en silencio, el paciente cierra los ojos y se le tapa para que no tenga frío. "El cuerpo no debe recibir más estímulos que los de los dedos del especialista. Esto hace que el mensaje que se envía al cerebro sea más intenso", continúa Elouan Le Texier. "El paciente debe poder concentrarse en sus sensaciones", añade Elena Fuentes.

Entre cada punto, el especialista hace una pausa de al menos dos minutos, el tiempo suficiente para que el cerebro pueda activar las correcciones necesarias después de haber sido estimulado. Durante esta pausa, las reacciones corporales pueden ser múltiples y es necesario que el especialista espere a que se acaben antes de actuar. "Esta pausa puede llegar a durar hasta 15 minutos. Por ejemplo, si el paciente se poner a llorar. Durante este tiempo, todo puede ocurrir, y esto es indispensable para que la sesión tenga éxito. Cada persona reacciona de una manera diferente", continúa Elouan Le Texier.

Una sesión dura entre 30 minutos y 1 hora, sobre todo en función del tiempo de descanso entre cada punto estimulado.

¿Qué efectos esperar tras una sesión?

Elena Fuentes nos explica que se pueden observar reacciones muy variadas entre sus pacientes tras una sesión. "Algunas personas están agotadas, otras, por el contrario, se sienten llenas de energía. También pueden aparecer molestias después de la sesión. Sin embargo, se trata de dolores que ayudarán a recuperar la homeostasis del cuerpo, o lo que es lo mismo, el equilibrio", apunta la especialista. Hay que tener en cuenta que es conveniente no darse masajes durante los 2 días posteriores a la sesión, evitar hacer deporte y, por último, no aplicar ni frío ni calor. 

Técnica Bowen: indicaciones y resultados

La técnica Bowen puede ser utilizada para acelerar la recuperación tras una enfermedad, una lesión o una intervención quirúrgica. También ayuda a calmar dolores articulares o musculares como, por ejemplo, en caso de fibromialgia. Por otro lado, también puede actuar a la hora de mejorar problemas digestivos (estreñimiento, diarreas, etc.), respiratorios (rinitis alérgicas, sinusitis, etc.) o ginecológicos (reglas dolorosas, problemas de fecundidad, etc.).

Según Elouan Le Texier, la técnica Bowen le aporta resultados que no conseguía antes con otras técnicas. Calcula que, aproximadamente, el 10 % de sus pacientes no son sensibles a esta terapia (especialmente cuando están muy estresados), el 80 % observan una mejoría y en otro 10 % de los casos los resultados son "sorprendentes". Esto dependerá del paciente, del terapeuta, pero también de los problemas a tratar.

¿Cómo encontrar un terapeuta que practique la técnica Bowen?

La formación del terapeuta Bowen se compone de 4 módulos en 4 días repartidos a lo largo de 12 y 18 meses. Está formación la pueden seguir profesionales como fisioterapeutas, osteópatas y masoterapeutas para complementar su práctica.

Para encontrar a tu terapeuta más cercano, entra en la página:

Ibowen

Paulina Jonquères d'Oriola

Fuentes:

1 - Entrevista con Elouan Le Texier, fisioterapeuta y osteópata formado en la técnica Bowen, febrero de 2016
2 - Entrevista con Elena Fuentes, fisioterapeuta y osteópata formada en la técnica Bowen, marzo de 2016
3 - “A pilot study to evaluate the effectiveness of Bowen técnica in the management of clients with frozen shoulder; Carter B; Complementary therapies in medicine”, diciembre de 2001 (resumen en línea)

Otros contenidos del dosier: Fisioterapia y otras terapias complementarias

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