Peligros de la radiación solar para los ojos

El resultado es la pérdida de visión temporal o permanente, dependiendo del tiempo e intensidad de la luz a la que haya estado expuesto el ojo. Por ello, te contamos cuáles son los peligros de la radiación solar para los ojos y los consejos que debes seguir para evitarlo.

Queratitis

Es una inflamación que afecta a la córnea, es decir, la porción anterior y transparente del ojo. Puede estar originada por múltiples causas, pero por norma general, se debe a infecciones bacterianas o víricas. Los síntomas más comunes son la sensibilidad a la luz, lagrimeo frecuente, ojos rojos, visión borrosa y dolor ocular.
Algunos tratamientos para la queratitis son el uso de antivirales, antibióticos tópicos, lubricantes y corticoides. Es importante tener en cuenta que el tratamiento varía dependiendo de las causas específicas en cada caso de queratitis.
Como medidas de prevención, se deben utilizar correctamente los lentes de contacto, no utilizar colirios sin indicación médica y protegerse de los rayos ultravioletas.

Pterigión

Consiste en un crecimiento anormal por inflamación de tejido de la conjuntiva, tejido fino y transparente que cubre la superficie externa del ojo, una carnosidad blanca en la córnea. Este tejido se inflama por falta de lubricación, por la exposición solar, el viento u otros agentes irritantes.
Quien lo padece tiene la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo y éste tiene una apariencia congestiva, se ve de color rojo. No se requiere tratamiento quirúrgico a menos que el pterigión comience a obstruir la visión de manera directa generando un astigmatismo secundario, en cuyo caso se le debe retirar quirúrgicamente.
Se deben usar gafas de sol y sombrero o gorra para prevenir su desarrollo.

Cataratas

Opacificación total o parcial del cristalino. Provoca que la luz se disperse dentro del ojo y no se pueda enfocar en la retina, creando imágenes difusas, cuya consecuencia puede llegar a ser la perdida de la visión.
Es un problema que ha de ser tratado con cirugía. Tiene diversas causas, pero se atribuye mayormente a la edad, aunque otros factores, como la radiación solar, favorecen el desarrollo de este tipo de problemas en la visión.

Síndrome de ojo seco

Las lágrimas son necesarias para lubricar los ojos y para la eliminación de partículas y cuerpos extraños. Una película lagrimal sana en el ojo es necesaria para una buena visión. Los ojos secos se desarrollan cuando el ojo es incapaz de mantener una capa saludable de lágrimas.

Se vuelve más común con la edad, pero otras causas comunes de sequedad en los ojos son la exposición al sol, el tabaquismo o ser fumador pasivo, trabajar en un ambiente seco o los medicamentos para el resfriado y las alergias.
El principal tratamiento son las lágrimas artificiales, pero es conveniente mantenerse alejado de los ambientes secos y de los factores que irriten los ojos para ayudar a prevenir los síntomas.

Cáncer de párpado

Es un tumor canceroso del tejido cutáneo, concretamente de las células basales, y aparece generalmente en forma de bultos pequeños, firmes y elevados con una lesión en el centro.
Este tipo de cáncer de ojo puede causar daños importantes en la zona afectada y puede reaparecer en la misma zona o en la vecindad si no se extirpa suficientemente. Dentro de los síntomas podemos encontrar, ojos saltones, cambios en el color del iris, visión deficiente, enrojecimiento y dolor.
Los tratamientos van desde el láser a la radioterapia, si el tumor es pequeño. En casos más extremos y graves, puede ser necesario extirpar el ojo.

Consejos para evitarlo

Para protegerse de la exposición excesiva a las radiaciones ultravioletas, es recomendable evitar la exposición solar entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde, cuando la radiación es más intensa. Es una manera de evitar que el sol dañe nuestro cuerpo con tanta facilidad.
Debemos tener en cuenta que los protectores solares hay que utilizarlos siempre que haya exposición a las radiaciones ultravioletas y no solamente en verano. También se debe poner énfasis en reforzar la protección de los bebés y niños a los rayos ultravioletas solares cuando estén al aire libre, por ser más vulnerables.

El principal elemento necesario para evitar la radiación en tus ojos, es el uso de gafas de sol. Es aconsejable que las lentes tengan un índice de protección del 99 % al 100 %, y aunque aparentemente pueda parecer un complemento para los adultos, los niños también deben utilizarlo para una mayor protección.
Es importante tener cuidado con el lugar de compra de las gafas. Sería bueno seguir una prescripción médica o comprarlas en una óptica o centro especializado. Los sombreros o gorras también son un buen complemento, ya que no dejan llegar las radiaciones a la zona de los ojos.

Para cuidar más nuestros ojos es conveniente no abrir los ojos bajo el agua en piscinas con cloro, pantanos con agua estancada o en las aguas del mar. Como solución, la utilización de gafas de bucear te permitirá poder abrir los ojos sin peligro de que sufran algún daño.
Pese a todos estos consejos, es recomendable una vez al año acudir al oculista para realizar un control y así conocer si tu vista sufre algún problema y en ese caso ponerle solución.

Ana Barrio (EP)

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