Impotencia

Los trastornos de la erección consisten, habitualmente, en erecciones insuficientes o en una dificultad para obtener la erección en el momento deseado. Se suelen vivir mal. Un hombre que ha tenido varios fallos sexuales suele temer las relaciones sexuales ulteriores y las vive como auténticas pruebas, lo que puede agravar aún más su trastorno de erección.
En un momento u otro de la vida, entre el 25 y el 30 % de los hombres presentan una dificultad pasajera o duradera para obtener erecciones satisfactorias.

Tipos de trastornos

Es indispensable que el paciente describa al médico, sin avergonzarse, y lo más precisamente posible, los síntomas que padece:
Erección insuficiente (el síntoma más frecuente). La penetración y su mantenimiento son difíciles; el menor movimiento de la pareja durante el coito hace que concluya la erección.
Erección caprichosa. Este tipo de erección es la segunda causa de consulta. Este trastorno consiste en una incapacidad para obtener una erección en el momento deseado: el paciente es capaz de obtener una erección satisfactoria en determinados momentos (al despertarse, cuando está solo o cerca de algunas parejas), pero es incapaz de obtener la erección en los momentos en que lo desea.
Erección inestable. Es satisfactoria en el momento de los preliminares amorosos, pero decae cerca o en el momento de la penetración, por lo que ésta es imposible.
Erección nula. El pene está flácido, incluso cuando el paciente demanda una erección.

Causas

Las causas de los trastornos de la erección pueden clasificarse en tres grandes categorías:
Causas orgánicas. La causa más frecuente de impotencia en el hombre maduro es la placa de ateroma: un depósito de grasa que obstruye las arterias, especialmente las que irrigan los cuerpos cavernosos del pene. La impotencia también puede deberse a diabetes, obesidad, insuficiencia renal o enfermedad de las glándulas endocrinas (hipófisis, tiroides o suprarrenales). Puede ser el resultado de una afectación de los centros nerviosos: hemiplejía, esclerosis en placas, secuelas de una intervención grave en la pelvis menor (cáncer de recto, de vejiga o de próstata) y, sobre todo, paraplejía (parálisis de las extremidades
inferiores provocada por un traumatismo de la médula espinal, que afecta particularmente a las personas jóvenes víctimas de traumatismos o de accidentes de tráfico). Los trastornos de la erección pueden derivar de una intoxicación por alcohol o tabaco, o de una enfermedad local: por ejemplo, infección de la uretra o de la próstata, o tumor de la próstata.

Causas psicológicas. el trastorno se asocia con ansiedad, estado

depresivo o falta de confianza en sí mismo. Tiende a agravarse cuando el paciente consume medicamentos psicotropos en exceso (calmantes o hipnóticos).
Causas relacionales. Afectan a los hombres de cualquier edad.
El trastorno puede estar relacionado con diferentes circunstancias, como: promiscuidad, niños cerca de la habitación de los padres u horarios alterados (p. ej., trabajo nocturno o relacionado con el comercio).
Una relación insatisfactoria con la pareja (p. ej., relaciones conflictivas o nueva pareja) también puede ser la causa.

Diagnóstico

Durante la primera consulta, el médico procede siempre a un interrogatorio del paciente, en el que le pregunta sobre su situación personal y le efectúa un examen clínico. En muchos casos, la causa del trastorno se diagnostica en esta primera consulta. En otros, el médico indica diferentes exploraciones complementarias para precisar el diagnóstico.
Examen general de salud. Exploración de la función cardiovascular y, en ocasiones, del riñón y el hígado.
Examen sanguíneo. Dosificación de la concentración de azúcar y de las grasas en sangre, así como análisis de la coagulación.
Exámenes locales. Incluyen diferentes pruebas para estudiar los vasos sanguíneos del pene (permeabilidad, flujo sanguíneo, respuesta a fármacos vasodilatadores, morfología de las arterias y medida de la actividad eléctrica de los músculos del periné).

Tratamiento

La elección de un tratamiento para solucionar un trastorno de la erección depende de la causa. Pero también depende del estado de salud general y de la situación personal del paciente: hombre soltero o que vive en pareja, joven o de edad madura, si puede contar con la colaboración de la pareja o no, etc.
Medicamentos. Recientemente ha aparecido una molécula en el mercado, el sildenafil, que produce la relajación de los músculos que rodean los cuerpos cavernosos y resulta eficaz en hombres que sufren lesiones moderadas de las arterias. Tiene efectos secundarios, por lo que sólo puede ser prescrita por el médico y no puede emplearse como afrodisíaco.
Tratamientos locales. Existen varios procedimientos locales que se emplean cada vez que el hombre desea una erección: inyecciones intracavernosas de sustancias dilatadoras de los vasos sanguíneos, implantes de medicamentos vasodilatadores, aparatos de presión negativa para atraer sangre al pene, operaciones de cirugía vascular e implante de tutores.
Tratamientos generales. Incluyen la psicoterapia, la reeducación de la pareja y medidas generales para establecer un estado general de salud satisfactorio para el paciente.

Priapismo

Es una erección independiente de cualquier excitación sexual, dolorosa y que no cede con la eyaculación. Este trastorno se debe a un drenaje insuficiente de la sangre que rellena los cuerpos cavernosos. Puede tener numerosas causas: medicamentos (heparina, algunos neurolépticos), inyección en el interior de los cuerpos cavernosos del pene de una dosis muy alta de medicamentos destinados a
provocar una erección, enfermedades (leucemia, cáncer, etc.). El priapismo debe tratarse con urgencia, ya que puede hacer perder su elasticidad a los cuerpos cavernosos y dar lugar a una impotencia definitiva.
El tratamiento consiste en inyectar en los cuerpos cavernosos medicamentos que contraen los vasos sanguíneos, evacuar la sangre acumulada mediante punciones o crear quirúrgicamente una comunicación entre los cuerpos cavernosos y las venas del pene.

Impotencia y estrés

Actualmente, el estrés se relaciona con un gran número de problemas de la función sexual masculina. Se ha comprobado que la calidad del esperma de los hombres del mundo occidental ha disminuido, debido a factores como el tabaco y el estrés. El estrés también es una causa frecuente de disfunción eréctil en el varón, cuyo ejemplo más destacado es la impotencia.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades genito-urinarias

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