Nódulo tiroideo

Diagnóstico

La presencia de un nódulo tiroideo se puede descubrir durante una exploración clínica.
La ecografía permite poner de manifiesto pequeños nódulos que no se aprecian a la palpación y servir de guía para la citopunción. Según el caso, se practica un análisis hormonal con la determinación como mínimo de la TSH, la hormona que estimula la tiroides, y una gammagrafía de la glándula tiroidea. Esta técnica permite apreciar la captación de una sustancia específica (trazador) por la glándula tiroidea y por el o los nódulos palpados, y medir así la actividad de la glándula y determinar el tipo de nódulo.

Tipos

La gammagrafía permite diferenciar los nódulos. Un nódulo que capta el yodo con más dificultad que el tejido circundante recibe el nombre de nódulo frío. A la inversa, un nódulo que fija mejor el trazador se califica de caliente.
Nódulo frío. Generalmente es benigno. Sin embargo, en el 10% aproximadamente de los casos, es canceroso. Por consiguiente, es necesario efectuar una punción de las células que constituyen el nódulo para proceder a su análisis en el laboratorio.
Nódulo caliente. Aunque suele ser benigno, comporta un riesgo de hipertiroidismo, que se traduce en una aceleración del ritmo cardíaco (taquicardia) que causa fatiga del corazón, especialmente en las personas de edad avanzada. También puede ocasionar temblor, adelgazamiento y nerviosismo.

Tratamiento

Depende del tipo de nódulo, caliento o frío, de su carácter, benigno o canceroso, y de la repercusión local, asociada a su volumen.
Nódulo frío. La escisión quirúrgica no es sistemática en el caso de un nódulo frío y depende de su carácter, canceroso o benigno. Cuando el nódulo no se extirpa (nódulo benigno), se ha de controlar periódicamente (por lo general, una vez al año). Si el nódulo aumenta de tamaño y causa molestias, o si existen elementos que hagan temer un riesgo de degeneración cancerosa, está indicada la escisión quirúrgica.
Nódulo caliente. El tratamiento es sistemático: escisión del nódulo o radioterapia metabólica (administración de una dosis de yodo 131), una vez tratado el hipertiroidismo con medicamentos.
(Figura) Comparación entre un nódulo frío y un nódulo caliente, vistos mediante gammagrafía.
En el caso de un nódulo frío (izquierda), la tiroides funciona normalmente, por lo que se aprecia en la gammagrafía y el nódulo no capta el yodo. En el caso de un nódulo caliente (derecha), sólo se observa el nódulo.

Otros contenidos del dosier: Enfermedades metabólicas y de la sangre

Comentarios

Artículos destacados

¿Quién puede acceder al historial clínico?
¿Quién puede acceder al historial clínico?

La gestión de los datos médicos supone, al mismo tiempo, un desafío y una poderosa herramienta en la sanidad actual. La...

Consultas médicas online: ¿es posible?
¿Miedo a ir al médico?
Cómo aceptar el dolor crónico
¿Qué es la TRH?
¿Sufres alergia?

Estornudas, te sientes cansado/a, te hablan de bronquitis, de traqueítis… ¿Y si tuvieras alergia?

Hacer otros Test