Qué es la depresión estacional y cómo evitarla

Cada año, cuando las hojas de los árboles empiezan a caer, Carolina, una joven normalmente muy dinámica, se siente muy cansada y deprimida. Tiene 30 años y hace más de 10 que la depresión estacional dificulta su vida cotidiana. “En otoño e invierno siento mucha desgana, hasta que llega primavera y entonces vuelvo a la vida. Cada año, en cuanto los días comienzan a acortarse, me deprimo. Duermo más de lo normal y aun así me siento cansada. Me siento triste y sin ganas de hacer nada ni de ver a nadie. Sólo me interesa comer: me atiborro de patatas, pastas y dulces”.

Carolina, como muchas mujeres, sufre de una depresión estacional, la cual también afecta a los hombres, pero en menor medida. Los niños y los adolescentes, así como las personas que trabajan o viven en lugares oscuros o mal iluminados, son igualmente susceptibles de padecerla.

Las repercusiones sociales y familiares de la depresión invernal

“Lo peor es en el trabajo. Tengo muchas dificultades para concentrarme y para respetar los plazos de entrega, que me angustian. En casa, me irrito con mis hijos y con mi marido, que además se queja de mi pérdida de apetito sexual y de mi subida de peso cada vez que llega el invierno”, admite Carolina.

Aunque las dificultades relacionadas con la depresión invernal varían de una persona a otra, es frecuente sentir que el problema afecta a la vida social, afectiva y profesional. Por lo general, suele provocar dificultad para concentrarse, aislamiento, descenso de la libido, pérdida de interés por las actividades habituales y obesidad. La depresión estacional se considera desde hace algunos años una enfermedad con identidad propia y, como tal, debe tratarse.

Un tratamiento global contra la depresión estacional

Afortunadamente, existen varios trucos para evitarla o superarla. Nos lo explica el psicoterapeuta Alain Héril.

Sal a tomar el aire todos los días

La falta de luz es la principal causa de depresión estacional. Por ello, es importante salir de casa al menos una hora al día. "Aun cuando está nublado, el efecto de la luz solar es mayor que el de la luz artificial en espacios cerrados", explica Alain Héril. Al estar cargada de iones negativos, la luz natural nos ayuda a mantener nuestro equilibrio psicofísico.

Deja entrar la luz del sol

Si no puedes salir, por lo menos deja que entre la luz del sol en casa, abriendo las cortinas y alzando las persianas. "Se pueden colocar espejos en determinadas habitaciones para aumentar la luminosidad", aconseja nuestro experto.

Despertador con simulación del amanecer

Con un despertador que simule el amanecer, podrás despertarse con luz aunque todavía sea de noche. Asimismo, "desde que nos despertamos, estos dispositivos nos aportan altas y beneficiosas dosis de luz".

Deporte

Practicando deporte al aire libre oxigenamos cuerpo y mente, además de fortalecer nuestras defensas gracias a la acción de los fotones (partículas lumínicas). Si no te gusta mucho el deporte, debes saber que caminar media hora todos los días también resulta beneficioso, según indica nuestro especialista.

Omega 3 y magnesio

Los ácidos grasos omega 3 son imprescindibles para nuestro equilibrio emocional. Podemos encontrarlos en el marisco y el pescado, así como en suplementos alimenticios. Por su parte, el magnesio contribuye a combatir el cansancio. Entre los alimentos que lo contienen están el cacao, los plátanos, los frutos oleaginosos (almendras, nueces, avellanas) y frutas desecadas.

Vitamina D

La luz natural es necesaria para sintetizar la vitamina D, que estimula el ánimo. Al reducirse la insolación en otoño e invierno, podemos sufrir deficiencia de esta vitamina. Para evitarla, toma ampollas de vitamina D.

Fototerapia

La fototerapia o luminoterapia es un tratamiento indicado en casos de depresión estacional ya establecida que consiste en exponerse a luz blanca de alta intensidad para paliar la falta de luz natural. "Se recomienda una exposición de cuerpo entero de 30 minutos a una intensidad lumínica de 10 000 luxes, preferentemente por la mañana", señala nuestro experto.

Hierba de San Juan

La hierba de San Juan es una planta conocida por sus efectos antidepresivos. Asimismo, actúa eficazmente contra el insomnio. Podemos tomarla en infusión, cápsulas o aceite esencial.

No te quedes en casa

La depresión estacional provoca falta de motivación y energía. "No hay que quedarse encerrado en casa, sino salir, encontrarse con amigos para despejarse", insiste Héril.

Serotonina

La serotonina es un neurotransmisor que regula elementos como el humor, por lo que la falta de esta sustancia en el cerebro puede favorecer el desarrollo de una depresión estacional. Para evitarlo, es recomendable tomar un suplemento de 5-HTP, un aminoácido precursor de la serotonina.

Si los síntomas continúan después de enero…

Como su nombre indica, la depresión estacional es transitoria. "Si el decaimiento se prolonga más allá del mes de enero, puede ser síntoma de una depresión más profunda, la cual requerirá tratamiento médico", señala nuestro especialista. Por tanto, si este es tu caso, lo mejor es que lo consultes con tu médico.

Fuente: entrevista con Alain Héril, psicoterapeuta y sexólogo, autor de Pensamiento positivo (editorial Gaia)

G. Trabacchi y A. Iglesias

Actualizado en junio de 2017

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