Las hepatitis D, E, F y G

La hepatitis (del griego hépar hígado) designa cualquier inflamación aguda (reciente) o crónica (más de 6 meses) perjudicial para el correcto funcionamiento del hígado. Así pues, la inflamación de las hepatitis víricas se debe, por definición, a un virus: el VHD en el caso de la hepatitis D; el VHE en el de la hepatitis E; y el VHG en el de la hepatitis G. Profundicemos un poco más en las causas de dichas afecciones.

La hepatitis D, inseparable de la hepatitis B

Es la hepatitis menos frecuente, aunque en el mundo existen 15 millones de personas infectadas con el VHD. Antiguamente conocida como hepatitis delta, la hepatitis D es causada por un covirus, es decir, que solo pueden contraerla las personas infectadas por el VHB. Una persona infectada por el virus de la hepatitis D, por tanto, o ya era portadora del virus B (se habla de sobreinfección), o la infección se produce de forma simultánea (coinfección).
Las principales causas del contagio son, a saber, transfusiones sanguíneas, jeringuillas infectadas y relaciones sexuales sin protección. Toma nota: el contagio por VHD puede prevenirse gracias a la vacuna contra la hepatitis B.

La hepatitis E, una enfermedad asintomática

El VHE, el virus de la hepatitis E, fue identificado en 1990 y, por el momento, no se han desarrollado vacunas eficaces para prevenir la infección. Sin embargo, aunque la infección provocada por el virus de la hepatitis E es aguda, suele curarse de forma espontánea y sin dejar secuelas (salvo en mujeres embarazadas, quienes pueden desarrollar una hepatitis fulminante que destruye las células del hígado de forma masiva). Toma nota: el VHE se transmite esencialmente por vía oral y no suele presentar síntomas. Pero, a pesar de que la incidencia de la hepatitis E no se reduce a los países en desarrollo más pobres, la prevalencia en los países industrializados sigue siendo escasa (0,1 a 1 % de las hepatitis agudas, según la asociación francesa Hepatitis Info Service).

El hipotético virus F

Por el momento, la hepatitis F es solo hipotética y sus características potenciales son muy reducidas.

La hepatitis G, un virus reciente y muy expandido

El virus de la hepatitis G, descubierto en 1995, se transmite esencialmente por vía sanguínea. Las personas a las que afecta son, principalmente, pacientes a los que se ha practicado una transfusión de sangre y usuarios de drogasintravenosas. No obstante, por el momento, no hay disponible mucha información respecto a este tipo de virus. Ahora bien, sí que se sabe que la hepatitis G puede ser aguda o crónica, que no ataca al hígado y que los enfermos no suelen presentar síntomas.

Diagnóstico y tratamiento de las hepatitis D, E, F y G

El diagnóstico se determina a partir de los análisis. En la mayoría de los casos, las hepatitis crónicas no requieren tratamiento. Las hepatitis fulminantes son las únicas que requieren un tratamiento específico y urgente.
D. Tordjman

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