Herpes zóster oftálmico: ¡no le quites el ojo de encima!

El herpes zóster oftálmico afecta a entre un 1 y un 4% de la población, especialmente a tres cuartas partes de las personas mayores inmunodeprimidas. Muy dolorosa, esta infección vírica debe tratarse rápidamente para evitar complicaciones oculares.

Herpes zóster oftálmico: 20% de las zonas

De la misma familia que el herpes simple, el herpes zóster oftálmico consiste en una reactivación del virus de la varicela, el VZV (de Varicella Zoster Virus). Se debe a una bajada de las defensas inmunitarias. El virus se fija en los ganglios nerviosos del organismo, en el raquis, el tórax o los ganglios craneales. Al cabo de un día, migra y va a colonizar en territorio cutáneo.
A continuación, se manifestará en el tórax, y hablaríamos de un herpes intercostal, o bien en la vista, y estaríamos ante un herpes zóster oftálmico. “Esta forma de herpes afecta al 20% de todos los casos de herpes zóster", subraya el Dr. Marc Timsit, oftalmólogo en París.
La incidencia anual de herpes zóster oftálmico en España es de 1,5 a 3 casos por cada 1.000 habitantes. ¿Quiénes son los principales afectados? Principalmente las personas de más de 60 años que presentan un sistema inmunitario debilitado. “En el 75% de los casos, el herpes zóster oftálmico afecta a personas mayores inmunodeprimidas debido a la presencia de otra patología, como un cáncer, un tratamiento por transplante o incluso por ejemplo el tratamiento crónico con corticoides”, precisa el Dr. Timsit. “Una infección aislada, un traumatismo, la administración de un tratamiento inmunosupresor como la cortisona o un estrés importante también pueden favorecer la aparición de la afección”, añade el Dr. Stéphane Arnavielle, oftalmólogo en París.

Herpes zóster oftálmico: los síntomas

Antes de la erupción cutánea, el herpes zóster oftálmico se manifestará con dolores en la frente, los párpados, las aletas de la nariz y en la zona superior de la mejilla, toda una zona inervada por la rama del nervio auditivo. Muy a menudo, el cuadro sintomático se completa con fiebre, dolor de cabeza y una sensación de malestar.
Aproximadamente al cabo de tres días, aparecen pequeñas vesículas llenas de líquido, a veces en forma de racimos, que al cabo de unos diez días se transformarán en una costra, que hará que la persona sienta picores y ardores más o menos dolorosos.
¿Qué es lo mejor que puede hacerse? Consultar con el médico para tratar más rápidamente el herpes oftálmico desde la aparición de los síntomas. Actualmente, sólo los fármacos antivirales como el aciclovir o el valaciclovir (comercializados con el nombre de Zovirax y Zelitrex) permiten tratar esta enfermedad.
En determinados casos una pomada oftálmica puede completar el tratamiento. “En principio, estos medicamentos se recetan para 7 ó 10 días, pero en las personas mayores, el tratamiento puede continuarse durante unos quince días”, precisa el Dr. Timsit. Si el tratamiento no se inicia rápidamente, pueden producirse complicaciones oculares. “Esto ocurre en el 50% de los casos”, precisa el Dr. Marc Timsit.

Herpes zóster oftálmico: complicaciones oculares potencialmente graves

Ojo rojo y lloroso, conjuntivitis, queratitis y epiescleritis (inflamación de la epiesclera situada en el blanco del ojo) son algunas de las complicaciones oculares de la zona. Pueden resultar potencialmente graves cuando afectan a la córnea: puede observarse especialmente una pérdida de sensibilidad. “Cuando el virus penetra en el globo ocular, puede observarse una queratouveítis, es decir, una inflamación de las estructuras profundas del ojo.
Esto puede comportar un aumento de la tensión ocular y la aparición de un glaucoma secundario que puede desencadenar una reducción del campo visual, que a menudo es irreversible. Afortunadamente, este fenómeno es poco habitual”, explica el Dr. Stéphane Arnavielle. En otros casos también poco habituales, el virus puede afectar a la retina. “Esto puede comportar una parálisis o incluso la pérdida del ojo”, añade el Dr. Marc Timsit. Asimismo, un ataque a los nervios oculares también puede manifestarse con visión doble o parálisis de la visión.
De aquí la importancia de iniciar el tratamiento antivírico inmediatamente, para disminuir el riesgo de aparición de ataques oculares. En todos los casos es obligatorio que el oftalmólogo realice un examen ocular completo. Puede recetarse una pomada oftálmica o un colirio de forma preventiva durante una semana.
Cuando se manifiesta el ataque ocular, los médicos deben recurrir a tratamientos locales. “Puede utilizarse una esponja para desbridar una úlcera de la córnea, por ejemplo”, explica el Dr. Marc Timsit. Los oftalmólogos recetan lubricantes, colirios, antibióticos y geles oftalmológicos. En algunos casos, como en determinadas formas de queratitis, por ejemplo, puede resultar necesario seguir un tratamiento a base de cortisona por vía general durante algunas semanas.

Dolores tras el herpes oftálmico: otra consecuencia a tener en cuenta

Incluso después de la desaparición de las vesículas cutáneas, los dolores en esa zona (algias postzosterianas) pueden persistir durante semanas, meses o incluso varios años. “Algunas personas pueden incluso llegar a suicidarse puesto que estos dolores les resultan totalmente intolerables”, indica el Dr. Marc Timsit. “Algunos pacientes pueden seguir con una sensación de piel acartonada o insensible durante mucho tiempo”, añade el Dr. Stéphane Arnavielle.
Existen diversas vías de tratamiento de los dolores: los antidepresivos tricíclicos, los antiepilépticos, los geles locales a base de anestésicos o incluso el recurso a la capsaicina (alcaloide) para aliviar las parestesias superficiales. Sin embargo, la capsaicina no puede aplicarse cerca de los ojos, sino que su uso queda limitado a otras localizaciones del herpes. En caso de dolores muy importantes también puede considerarse la administración de morfina.

¿Puede prevenirse el herpes zóster oftálmico?

En principio, las personas que hayan desarrollado un herpes zóster oftálmico, sólo lo padecerán una vez en su vida, pues es muy poco habitual que esta patología reaparezca. Como se trata del virus de la varicela, existe un mayor riesgo de desarrollar esta afección si la persona no ha contraído la varicela durante la infancia y si no ha sido vacunada. En este sentido, la vacuna de los niños contra la varicela podría representar una medida profiláctica eficaz en contra del herpes oftálmico.
N. Ferron
Fuentes
- Entrevista al Dr. Timsit, oftalmólogo en París, marzo de 2013.
- Entrevista al Dr. Arnavielle, oftalmólogo en París, marzo de 2013.

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