Verrugas genitales: una infección visible a simple vista

Las causantes de las verrugas genitales son determinadas cepas del papilomavirus (o VPH), un virus extremadamente frecuente en la población, ya que el riesgo de infección es de un 80 a un 85 % entre las personas sexualmente activas. Dicho virus puede contraerse fácilmente desde el primer contacto sexual.
En la mayoría de los casos, la infección no presenta síntomas, aunque cuando aparecen las verrugas genitales, es necesario tratarlas adecuadamente.

Verrugas genitales: incubación de 1 a 3 meses

Entre el momento en que se contrae la infección y el que se desarrolla puede transcurrir un período de uno a tres meses. Las verrugas son una enfermedad de transmisión sexual (ETS) altamente contagiosa, pese a que en España, la prevalencia de infección por VHP es una de las más bajas de Europa. Se sitúa entre un 10 y un 17 %.
El riesgo de contraer otras enfermedades al mismo tiempo es alto, ya que las verrugas genitales se contraen por las mismas vías que el resto de ETS, es decir, cuando se mantienen relaciones sexuales sin protección (en particular, el contacto directo de la piel con el pene, la vagina, la vulva, el ano...).
Cabe notar que es posible contraer el VPH (algunas cepas del virus pueden ser las causantes de las verrugas genitales) al besar o tocar la zona genital de la pareja sexual con la boca.

¿Cómo reconocer las verrugas genitales?

Esas protuberancias de los tejidos presentan la apariencia de verrugas pigmentadas o color piel. En los hombres se sitúan en el pene o la región anal, y en las mujeres en la vulva, la vagina, el cuello del útero o la región anal.
"En general, una persona contagiada presenta varias verrugas de tamaño variable, pero lo más común es que sean visibles a simple vista", explica la Dra. Marie Razon, médica de cabecera. Pese a que las lesiones suelen ser indoloras y no producen picores, es indispensable tratarlas.

Condilomas: un tratamiento doloroso

El médico prescribe un tratamiento local de una duración de 3 a 15 semanas, según los casos. El paciente debe aplicar una pomada que "quema" las verrugas genitales. Si las lesiones no desaparecen, se puede indicar al paciente un tratamiento con láser o una intervención quirúrgica.

Verrugas genitales: consecuencias y recomendaciones

Por supuesto, la utilización del preservativo es obligatoria hasta la completa desaparición de las lesiones.
Por otro lado, es importante destacar que aunque el tratamiento sea doloroso, es necesario continuarlo porque las verrugas no desaparecen de forma espontánea en ningún caso. Por último, a fin de reducir los riesgos de contraer la infección, existe una vacuna (el Gardasil®) que inmuniza a las jóvenes a partir de los 14 años contra determinadas cepas del papilomavirus (algunas responsables de las verrugas genitales).

En cualquier caso, las recomendaciones que no deben descuidarse son la protección durante las relaciones sexuales y el seguimiento médico.

D. Tordjman

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