Efectos psicológicos de la histerectomía

La histerectomía, es decir, la extirpación del útero, pone fin de manera drástica a la posibilidad de tener un hijo. La enferma tiene que enfrentar una vulneración a su integridad física que puede acarrear ciertos problemas psicológicos. Para evitar este atentado a su feminidad y preservar las posibilidades de quedarse embarazada, se han desarrollado otro tipo de intervenciones menos invasivas que la histerectomía, tales como la miomectomía. Después de esta operación, que consiste en extirpar solamente el fibroma, entre un 30 y un 50% de las mujeres que desean tener un hijo llegan a quedarse embarazadas. Pero aún así, la posibilidad disminuye en los casos de fibromas múltiples, porque las miomectomías pueden provocar un efecto nefasto en el útero.

Quedarse embarazada después de una embolización

Aparentemente, la embolización arterial, que es menos invasiva, comporta menos consecuencias nefastas en cuanto a las posibilidades de quedarse embarazada. ¿Qué sucede en realidad? No hay muchos datos en lo que respecta a las consecuencias de la embolización de un fibroma en la fertilidad. El equipo del Hospital Lariboisière (París) ha realizado un seguimiento de cuatro mujeres embarazadas después de que se les hubiera practicado una embolización. Una de ellas esperaba gemelos tan solo dos meses después de la intervención. Todo salió bien, aunque el Dr. Olivier Le Dref, radiólogo vascular del hospital, confiesa que tenía ciertos temores respecto a este embarazo tan rápido. Las mujeres deben tomar un anticonceptivo eficaz en los meses o el año siguientes a la embolización, a fin de que el útero pueda cicatrizar. 

Incluso para las mujeres que ya no desean tener hijos, la extirpación de este órgano, símbolo de fecundidad, puede causar un replanteamiento doloroso. Este impacto psicológico, así como el efecto que provoca la histerectomía en la fertilidad, actualmente se tiene más en cuenta y las indicaciones de este tipo de intervenciones se realizan con mayor precaución. No obstante, a pesar de que esta dimensión psicológica es evidente, la atención a las mujeres que deben operarse sigue siendo ínfima. «Nosotros no contamos con un equipo de psicólogos, confirma el Dr. Le Bref. Pero podrían resultar de gran utilidad, especialmente en los casos en los que la indicación de la intervención es controvertida».

Menos depresiones

Sin embargo, tampoco se debe generalizar; no debemos olvidar que la histerectomía también puede comportar consecuencias positivas, puesto que alivia síntomas que pueden llegar a ser realmente molestos. Un estudio escocés* comparó los resultados de la histerectomía y de la miomectomía laparoscópica. Independientemente del tipo de intervención que se hubiera practicado, las mujeres estaban menos depresivas y ansiosas después de la operación. Al cabo de un año, independientemente del tipo de intervención (histerectomía o miomectomía), las dificultades psicológicas o sexuales eran similares. Los autores concluyeron que no existía ninguna prueba conforme a la cual se pudiese afirmar que la histerectomía conllevaba problemas psicológicos posoperatorios. Pero en caso de que sientas la necesidad, no dudes en solicitar apoyo psicológico

Dr Ch. Guéniot

Otros contenidos del dosier: Chequeo ginecológico

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