Embarazo: ¿cómo evitar el riesgo de varices?

No todo el mundo presenta el mismo riesgo de varices. Esta patología afecta a las mujeres mucho más que a los hombres.

Un periodo peligroso para las piernas

Si las mujeres son más susceptibles a las varices que los hombres, las embarazadas, todavía más. La gestación supone una verdadera alteración para el organismo, pues la cantidad de hormonas sexuales que secreta se dispara. Los estrógenos favorecen la aparición de edemas y la progesterona tiene tendencia a dilatar las venas de manera notable.
Estos problemas se intensifican conforme avanza la gestación y explican la aparición de enfermedades venosas. El factor de riesgo aumenta con el número de embarazados: representa un 23% en el primero, un 27% durante el segundo y el tercero y un 31% en el cuarto.
El exceso de peso durante el embarazo también es un factor capaz de provocar edemas, pesadez y, por tanto, varices. La mayor compresión que ejerce el útero en las venas de la zona pélvica explica la aparición de este tipo de problema.

Cómo limitar el riesgo

A fin de prevenir la aparición de las varices, el médico puede recetar desde medias de contención, hasta medicamentos veinotónicos, pasando por cremas descongestivas.
Es mejor evitar las prendas demasiado ajustadas. Los calcetines, por ejemplo, es mejor reemplazarlos por medias de contención. ¡Las piernas deben poder respirar! El estancamiento de la sangre favorece el reflujo sanguíneo hacia abajo, lo que hincha las venas y propicia la varices.
Los medicamentos disponibles hoy en día son muy eficaces y, en verano, más fáciles de soportar que las medias de contención. El uso de veinotónicos se recomienda particularmente y es importante seguir el tratamiento durante todo el embarazo (a veces, incluso después). Estos medicamentos ejercen una acción antiinflamatoria local, estimulan el tono venoso y protegen las células endoteliales que recubren el interior de las venas.
Finalmente, es importante evitar el contacto con el calor, ya que las piernas de las embarazadas tienden a hincharse como consecuencia del calor y el aumento de peso. Se recomiendan los drenajeslinfáticos y las envolturas con algas para aligerar, dinamizar y descongestionar las piernas.
La enfermedad venosa puede constituir un verdadero sufrimiento, más aún durante el embarazo. Algunas recomendaciones simples, junto con los tratamientos específicos, pueden aliviar rápidamente el dolor. Por eso es importante recurrir a ellos, para pasar los nueve meses de la manera más serena posible.
V. Macry

Otros contenidos del dosier: Tratar las varices

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