Escleroterapia: precauciones a tener en cuenta

Aproximadamente uno de cada seis europeos padecen problemas venosos. A menudo diagnosticados demasiado tarde, pueden desencadenar la aparición de arañas vasculares o varices. Por tanto, la escleroterapia es el tratamiento más utilizado. Practicada de forma ambulatoria, esta técnica consiste en inyectar en la variz, a través de una aguja fina, una sustancia esclerosante (en forma líquida o gel). Entonces, esa sustancia desencadenará una retracción y un endurecimiento de la vena enferma, que se va a tapar (esclerotizar). Pequeño panorama de las precauciones a tomar antes y después de una escleroterapia.

Escleroterapia: antes de la sesión

Después de una primera consulta con un flebólogo, puede proponerse la escleroterapia para eliminar las varices o arañas vasculares. Después de un escaneo venoso y una exploración funcional de las venas (o ecodoppler), el médico también puede proponer un tratamiento farmacológico.  “A menudo prescritos en la primera visita, los flebotónicos son indispensables a largo plazo para reforzar el tono de las paredes venosas”, precisa el Dr. Gobin, presidente de la Sociedad Francesa de Flebología.

La escleroterapia está contraindicada en mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, así como en caso de afección cutánea. Por tanto, cualquier problema dermatológico deberá tratarse antes de la sesión de escleroterapia. Dejando aparte estos dos casos, no hay que tomar precauciones alimentarias o farmacológicas específicas antes de una sesión de escleroterapia. “El único consejo que podría dar: ir a la sesión tranquilo, porque es indolora", añade el Dr. Gobin.

¿Debemos asociar escleroterapia y medicamentos?

A pesar de que los resultados de la escleroterapia hoy en día son satisfactorios, podría resultar útil combinarla con la prescripción conjunta de determinados medicamentos.

¿Por qué considerar una hipótesis así? Hoy en día se comprenden mejor los fenómenos asociados a la enfermedad venosa y la función de determinadas enzimas como las metaloproteasas. Implicadas en diferentes acciones (fenómenos inflamatorios, formación de pequeños vasos periféricos…), están sobreexpresadas a nivel de las venas “deformadas”.

En el interior de una vena en la que se inyecta una sustancia esclerosante, estas enzimas podrían reducir el esclero y participar en la formación de pequeños vasos anexos, las telangiectasias. Traduciendo las dilataciones permanentes de pequeños vasos, estas pequeñas líneas rojas o violetas en la piel, de algunos milímetros a algunos centímetros de largo, no son peligrosas aunque resultan antiestéticas. Resultado: se teme que las metaloproteasas no favorezcan una esclerosis imperfecta de la vena curada, su recanalización a largo plazo y la aparición de pequeñas dilataciones antiestéticas.

No obstante, hoy en día se dispone de fármacos capaces de inhibir la acción de estas sustancias. Entre éstos, podemos citar uno de los flebotónicos más conocidos: la fracción flavonoica purificada micronizada (FPM o Daflon 500 ®). La combinación de la escleroterapia y determinados fármacos también parece teóricamente prometedora. Se están realizando algunos estudios para confirmar este posible beneficio.

Escleroterapia: después de la sesión

En 15 minutos para las arañas vasculares y en una hora para las varices más grandes, la sesión de escleroterapia se realiza de forma ambulatoria. Por tanto, es muy posible que tengas la hora de visita en la pausa de la comida y que después vuelvas al trabajo o a tus actividades de la tarde.

“Al contrario de lo que se piensa, el calor no constituye una contraindicación. Pero no hay que exponerse al sol durante varios días", indica el Dr. Gobin. Lo habitual es que la escleroterapia no deje marcas, pero puede pasar que aparezca una ligera coloración en la piel. En ese caso, se desaconseja el sol durante varios meses hasta que desaparezca la pigmentación. En cambio, el Dr. Gobin precisa que “siempre quedan pequeños hematomas debidos a la inyección de la aguja, pero estos desaparecen al cabo de 15 días”.

Por otro lado, se desaconseja la práctica de deportes de rebote durante 15 días, como el tenis o el balonmano.  Por tanto, es mejor que priorices deportes menos “traumáticos”, como la natación, caminar o ir en bici, que aumentan el retorno venoso. Por último, para el tratamiento de las varices de gran tamaño, es obligatorio llevar una compresión elástica de tipo calcetín, panty o medias durante unos quince días después de la sesión.

A menudo se requieren diversas inyecciones para tratar completamente las venas enfermas que se materializan en varices o arañas vasculares. En el caso de las varices grandes, estas sesiones se realizan con un intervalo de una semana puesto que necesitan un control regular; el intervalo es de un mes en el caso de las arañas vasculares o varices más pequeñas.

Sarah Laîné

Entrevista realizada con el Doctor Jean-Pierre Gobin, Presidente de la Sociedad Francesa de Flebología.

Fuente: De la microcirculation à la maladie veineuse : quelle place pour la FFPM en médecine vasculaire ? - Sociedad Francesa de Flebología – Flebología 2009, 62.

Otros contenidos del dosier: Tratar las varices

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