La enuresis secundaria: cuando el adolescente se hace pipí en la cama…

La enuresis secundaria, es decir volver a mojar la cama cuando ya se es “mayor”, suele estar provocada por causas de tipo psicológico más que fisiológico.
Si quieres ayudar a un adolescente que de repente vuelve a mojar la cama por las noches, empieza por dejarle gestionar su enuresis… ¡como un adulto!

Causas de la enuresis secundaria

Que los adolescentes y los padres se tranquilicen: la enuresis puede aparecer a cualquier edad, incluso en adultos. Si buscamos estadísticas, descubrimos que la enuresis afecta al 3% de los adolescentes y al 1% de los jóvenes de 18 años.
Pero según el Dr. Philippe, estas cifras deben leerse con prudencia, ya que considera que los últimos estudios sobre el tema han quedado obsoletos y además son poco serios. Según él, puesto que no disponemos de cifras actuales, es preferible fiarse de la experiencia clínica de los especialistas en el tema.

En la mayoría de casos, la enuresis aparece después de un acontecimiento angustioso o traumático.
No hace falta llegar a situaciones extremas (como las de los soldados que sufren estrés postraumático), ya que un simple periodo o acontecimiento difícil (exámenes, divorcio de los padre, enfermedad de un familiar) puede ser el causante de que el adolescente, de la noche a la mañana, vuelva a mojar la cama.

Jaime, hijo único de 15 años y cuyo propio padre también padeció enuresis hasta la edad de ocho años, ha querido relatarnos su experiencia: “Mojé la cama hasta los siete años. Con varias pruebas en la mano, un pediatra concluyó que era psicológico y que “podía volverme a ocurrir”. Hace un par de años, cuando empecé 1º de ESO volví a mojar la cama. Consulté con un psicólogo y juntos descubrimos que la enuresis había vuelto cuando mi madre empezó a trabajar en el extranjero y, por motivos profesionales, pasaba periodos de hasta dos semanas fuera de casa”.

Para luchar contra la enuresis, es fundamental tomar consciencia. Puesto que es un campo que ha investigado durante muchos años, el Dr. Philippe puede afirmar una cosa: “La enuresis, aunque molesta, no es una enfermedad. Tras ella se esconde un motivo que conviene descifrar en cada caso. El adolescente debe comprender que es dueño de su cuerpo y de sus sentimientos. Bajo ninguna circunstancia debemos hacerle creer que un medicamento solucionará el problema”. Según él, a esta edad es básico dialogar y escuchar, para mejorar.

¿Qué tratamiento seguir si se padece enuresis secundaria?

En caso de enuresis secundaria (es decir, mojar la cama a una edad que ya no corresponde), lo primero es descartar una enfermedad que implique ese síntoma, como diabetes, infección urinaria, enfermedad renal…
Si ese fuera el caso, lo normal es que el adolescente también tenga incontinencia urinaria a lo largo del día: ganas de hacer pipí cada dos por tres o incluso pérdidas urinarias…
Si ese no es el caso, el Dr. Christophe Philippe es taxativo: “Cuando un adolescente moja la cama y no sufre ningún problema urinario durante el día, significa que el problema está en su psiquismo y sueño, y no en su aparato urogenital”.
Puesto que no se puede diagnosticar ninguna enfermedad, solo podemos interpretar lo siguiente: la enuresis no es más que la manifestación somática corporal de un estado de ansiedad. Sin embargo, es absurdo considerar únicamente acontecimientos trágicos o traumáticos, ya que la enuresis puede coincidir con circunstancias banales… como la propia adolescencia.

Julia, madre de dos niñas enuréticas de 7 y 13 años, afirma: “María, la mayor, volvió a mojar la cama al cumplir los 11 años. Seguimos el mismo procedimiento que cuando tenía cinco años y acudimos al urólogo, que nos aseguró que no había nada fuera de lo normal. Por eso decidimos consultar con un psicólogo infantil, quien nos comentó que la enuresis de María estaba relacionada con el crecimiento y la pubertad. Para ella, era una forma de conservar un vínculo con su infancia”.

El Dr. Philippe no esconde la sonrisa al explicar que la enuresis de los chicos suele surgir porque les preocupa… ¡su primera experiencia sexual! Por eso es importante responder con sensatez, como aconsejarle un seguimiento psicológico siempre y cuando sea él quien tome esa decisión para implicarse plenamente.
De lo contrario, solo “asistirá al psicólogo para contentar a sus padres”, y ese no es el objetivo. La solución también puede venir de un tercero, como una tía o el padrino del adolescente, que responderá todas sus dudas y cuestiones.

También se puede acudir a la medicina alternativa si el adolescente en cuestión está de acuerdo, aunque el Dr. Philippe nos advierte de “ciertos charlatanes que venden todo tipo de remedios al adolescente haciéndole creer que curarán lo que ellos consideran su enfermedad”.

Enuresis: ayudarás a tu hijo si permites que la gestione él solo

Tras un seguimiento psicológico, María y Jaime pusieron punto y final a sus sesiones y “decidieron” esperan un poco antes de acudir de nuevo al psicólogo. Durante ese tiempo, continuaron llevando protecciones adaptadas a su edad. Una decisión que sorprendió a más de uno… 

Ahí está el quid de la cuestión. Y es que para que el adolescente enurético “mejore” y deje de mojar la cama, es importante que encuentre un interés y esté motivado. No basta con identificar el factor que ha desencadenado la enuresis, ni tampoco con resolverlo o incluso comprenderlo; el adolescente debe entender que de él depende poner punto y final a esa molestia.
El Dr. Philippe opina que lo esencial durante esta fase es establecer un pacto entre los padres y el adolescente y, sobre todo, responsabilizarle de la gestión de su enuresis: “Cada vez que veo a un chico enurético cuya madre le recuerda cada noche que haga pipí antes de acostarse y le repite día tras día que beba menos agua, me pongo histérico. El adolescente ya es mayor y debe entender que está en sus manos ocuparse de esos asuntos que afectan a su intimidad: los problemas urinarios son asunto suyo, y no de su madre”.

En cuanto a las protecciones (la solución fácil tanto para los médicos como para los psicólogos) es preferible evitarlas fuera de casa y utilizarlas únicamente por las noches.
Pero para algunos padres, como Julia, este discurso es difícil: “María no se levanta ningún día “seca”; de hecho, moja la cama varias veces cada noche y Laura hace lo mismo, ya que imita a su hermana mayor. Hemos probado varios tratamientos para limitar la orina, pero no hemos conseguido nada. Y por eso utilizamos protecciones. De lo contrario no ganaríamos para detergente y así, al menos, podemos vivir con cierta normalidad. Me han dicho que usar esas protecciones solo empeora las cosas, ya que evita que mis hijas hagan el esfuerzo de aguantarse el pipí. ¿Pero acaso el psicólogo se encargará de lavarme las sábanas cada día?”.
Según el propio Christophe Philippe, esa es la excusa de la que debemos huir: “¿Por qué tiene que ser la madre o el padre quien lave las sábanas? Cuando tenemos 12, 13, 14 o 15 años somos capaces de entender que nuestros padres estén hartos de ocuparse de nuestra enuresis, ¡y podemos aprender a poner una lavadora! Así que si estás hasta el gorro, para: no deshagas la cama de tu hija, o hijo, ni siquiera entres por la mañana para comprobar si las sábanas están mojadas y deja que sea él quien se ocupe de sus asuntos”.

¿Y si la solución consistiera en dejar de tratarlos como bebés para ayudarles a que crezcan y se desarrollen? El Dr. Philippe sonríe: “No quiero acusar a los padres como los únicos culpables, pero es cierto que a veces es necesario que cada uno ocupe el lugar que le corresponde”.

A.F. Gaspar-Lolliot

Fuentes:

  • Entrevista con el Dr. Philippe.
  • Entrevista con Julia, el 11 de abril de 2014.
  • Entrevista con Marcos, el 24 de abril de 2014.
  • Énurésie nocturne primaire isolée : diagnostic et prise en charge. Recommandations par consensus formalisé d'experts, [Enuresis nocturna primaria aislada: diagnóstico y tratamiento. Recomendaciones consensuadas por expertos] D. Aubert, É. Berard, J.-P. Blanc, G. Lenoir, F. Liard, H. Lottmann (Progreso en urología (2010) 20, 343-349) Asociación Francesa de Urología
  • Soigner l’enfant énurétique sans en faire une maladie, [Tratar la enuresis sin convertirla en una enfermedad] Méd. Enf., 2007, 27 : 139-46. Ch. Philippe, M.P. Jaby Sergent, B. Dutray, M.R. Moro, V. Rousseau Campionne

Otros contenidos del dosier: Pipí en la cama

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