Dolores en el glande: ¿y si fuera balanitis?

Infección, alergia, inflamación… Las causas de una inflamación del glande pueden tener un origen bien distinto. Sin embargo, lo más habitual es sufrir balanitis, pero que no cunda el pánico porque es benigno.

Balanitis: una inflamación del glande del pene con causas muy variadas

La balanitis es una inflamación aguda o crónica del glande del pene. En un hombre que no esté circuncidado, lo más normal es que también afecte al prepucio: entonces pasa a denominarse balanopostitis (inflamación del glande y del prepucio).

Los síntomas de la balanitis

Rojeces, dolores, quemazón, picores y, en ocasiones, flujo purulento, presencia de pústulas… “Se distinguen las balanitis agudas de las balanitis crónicas”, informa el Dr. Janier.

Las balanitis agudas

La mayoría de veces las causas son infecciosas (micosis candidiástica muy frecuente, infección bacteriana), irritantes (uso de productos irritantes como antisépticos, falta o exceso de higiene íntima). “Hemos visto balanitis agudas constantes por alergia al látex.

Esta alergia implica una irritación local; el paciente, entonces, cree que sufre una infección y opta por un exceso de higiene personal, lo que aumenta todavía más la irritación”, informa el Dr. Haab. Las balanitis agudas provocadas por una ETS (gonococos, herpes genital, sífilis, tricomoniasis…) son muy poco habituales.

Las balanitis crónicas

"Una causa frecuente de balanitis crónica es la irritación, sobre todo en hombres de avanzada edad a quienes les duele vaciar la vejiga, en particular cuando son diabéticos”, informa el Dr. Janier. "Las balanopostitis crónicas suelen estar relacionadas con un liquen escleroso y atrófico. En este caso, se produce una retracción del anillo prepucial y por ello resulta muy difícil deslizar el glande”, indica el Dr. Haab. Las balanitis crónicas también pueden estar relacionadas con otras causas inflamatorias (soriasis…) y, de forma excepcional, con un cáncer. "Cuando hay una lesión cancerígena, se observan otros síntomas: sangra con el contacto y evoluciona rápido", subraya el Dr. Haab.

"La complicación más habitual de la balanitis es la postitis (inflamación del prepucio)" informa el Dr. Haab. Es parafimosis (imposibilidad de deslizar el glande), que resulta muy dolorosa y necesita una intervención médica urgente (una circuncisión) o fimosis –deslizar la piel es muy difícil – que se trata con una circuncisión programada.

Balanitis: del diagnóstico al tratamiento

El diagnóstico de balanitis es complicado, ya que el glande puede estar afectado por cualquier enfermedad cutánea, por ETS, por patologías alérgicas, irritaciones… “Es casi imposible establecer un diagnóstico de balanitis en la primera consulta”, previene el Dr. Michel Janier. Si padeces alguno de los síntomas previamente descritos, lo mejor es que consultes con un médico. “No apliques ningún producto sobre el glande sin haber consultado al médico”, aconseja el Dr. Michel Janier. Los productos antisépticos, antibióticos o antifúngicos, por ejemplo, pueden agravar la irritación y, además, impedir un diagnóstico (el médico no podrá realizar una biopsia, si es necesario). Mientras esperas a la cita médica o si prefieres no consultar con el médico, puedes aplicar una crema emoliente con óxido de zinc. “En caso de balanitis aguda, en general se realiza una biopsia de la piel del glande para buscar bacterias u hongos”, indica el Dr. Janier. “En el caso de pacientes jóvenes, normalmente se realiza un análisis de posibles ETS”, añade.

Si sufres una balanitis crónica, es posible que se realice una biopsia, aunque es muy poco habitual. El objetivo de esa prueba médica es detectar un eventual tumor. También permite establecer el diagnóstico de un liquen escleroso y atrófico. El tratamiento depende sobre todo de la causa: tratamiento antifúngico si las pruebas revelan la presencia de una micosis genital, tratamiento antibiótico si la balanitis es consecuencia de una bacteria, y tratamiento de soriasis o de eczema… “Cuando el diagnóstico revela un liquen escleroso y atrófico, se procede a un tratamiento con corticoides y, en caso de no funcionar, se realiza una circuncisión”, informa el Dr. Haab.

Prevención de balanitis

"La mejor prevención de balanitis es una buena higiene, es decir, en su justa medida”, indica el Dr. Haab. En otras palabras, nunca hay que llegar a una falta, ni tampoco a un exceso de higiene.

Además, también debes procurar deslizar y limpiar el glande del pene a diario, retirando todos los restos de jabón u otro producto y secándolo bien para evitar una posible maceración. Sino, la acumulación de esmegma provocará una irritación y es posible que los gérmenes se infecten.

Por otro lado, un exceso de productos de baño y la aplicación de antisépticos eliminan la flora que contiene gérmenes protectores. Cuando esta se ve alterada, crece una flora patógena que, en la mayoría de ocasiones, se transforma en micosis.

Anne-Sophie Glover-Bondeau

Fuentes:

- Entrevista al Dr. Michel Janier, el miércoles 4 de febrero de 2015

- Entrevista al Dr. François Haab, el 6 de febrero de 2015

- Michel Janier, Bénédicte Chaine, Diagnóstico y tratamientos de la balanitis, Ann Urol (París). Abril de 2006;40(2):126-38.

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